Aído se obceca: el no nacido no es un ser humano, es una cuestión de "preferencias"

Aído se obceca: el no nacido no es un ser humano, es una cuestión de "preferencias"

Esta vez, la ministra del Aborto revela que ni ella se lo cree: ha tardado seis meses en contestar a la pregunta parlamentaria del diputado de UPN Carlos Salvador.

REDACCIÓN HO.-Recordemos que ya durante la tramitación parlamentaria de la Ley, en concreto el 19 de mayo de 2009, la ministra del aborto respondía a un oyente en la cadena SER sobre un feto de trece semanas, que a él se le asemeja mucho a un bebé, a un ser vivo, lo era; la ministra sentenciaba desafiando a la Ciencia:

 "Un ser vivo, claro; lo que no podemos hablar es de ser humano porque eso no tiene ninguna base científica".

Ahora, muchos meses después, y en concreto seis desde que el diputado de Unión de Pueblo Navarro le planteara lo mismo en pregunta parlamentaria en 15 de abril, la ministra sigue obcecada, pese a la tormenta de críticas que esa afirmación le supusiera incluso por parte de miembros del propio Gobierno, como el ministro de Educación  -Ángel Gabilondo aseguraba entonces que le llevaría "un buen rato" definir qué es un ser humano-. Al menos, el tiempo transcurrido para emitir respuesta parece revelar que ni ella misma está convencida de su discurso.

En concreto, el parlamentario navarro planteaba a la ministra el pasado mes de abril de forma directa si "considera o no la eliminación de la vida humana en una acto de maltrato". Salvador redactó su petición justo al día siguiente en que Bibiana Aído, hablando de violencia machista, asegurara en sede parlamentaria que "un país no será digno mientras una sola persona pueda sufrir maltrato2. A raíz de este aserto, el diputado navarro planteó la referida cuestión a la ministra para apuntillar: "Si la acción de abortar comporta la eliminación de una vida humana, única e irrepetible, ¿en qué ética se basa su argumentación para aceptar como un derecho de la mujer, el mayor maltrato que se pueda hacer a una vida humana como es su eliminación?" Tras recibir la respuesta, el diputado de UPN considera una "una perla más" la argumentación del Gobierno sobre las "preferencias y opiniones" acerca de la vida humana. No es difícil compartir estas consideraciones, viendo la respuesta de la ministra. 

Aído responde, tras con muchos rodeos, para indicar que "sobre el concepto de ser humano no existe una opinión unánime, una evidencia científica" y que  "por vida humana nos referimos a un concepto complejo, basado en ideas filosóficas, morales, sociales... En definitiva, sometida a opiniones o preferencias personales". Así, acaba concluyendo que "no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un  ser humano".

Incongruencias

En la misma respuesta, no obstante, el Gobierno reconoce que la vida en formación sí tiene "un valor" -aunque nos quedamos con ganas de saber qué valor es ese para Aído, pues no especifica más al respecto- y que merece "protección incluso penal, como sucede con el título dedicado al aborto o a las lesiones del feto".

Sin embargo, señala que en el ámbito jurídico "no existe el concepto legal de ser humano, sino de persona", y recuerda que la definición es la de "vida humana independiente a partir de las 24 horas del nacimiento". Antes de ese momento no se tienen "derechos fundamentales".

Por otro lado, el Ejecutivo explica que la finalidad de la nueva Ley del Aborto, que entró en vigor hace tres meses, persigue "dar mayor reconocimiento a la libre decisión de las mujeres sobre su maternidad, ampliar la seguridad jurídica y hacer que la prestación sanitaria sea más segura, accesible y equitativa sin descuidar, al mismo tiempo, la vida del no nacido".