Nueva intimidación policial a las rescatadoras ante el abortorio 'Los Arcos', despreciando a los tribunales

Nueva intimidación policial a las rescatadoras ante el abortorio 'Los Arcos', despreciando a los tribunales

Prosiguen las amenazas e intentos de intimidación a las rescatadoras ante el abortorio pacense 'Los Arcos'
Despreciando el fallo de los tribunales, que dan la razón en firme a las activistas provida

Según denuncia a HO Margarita Cabrer, la intimidación y las amenazas han partido de un agente de paisano que ha reconocido responder a los deseos del abortorio. Otros policías, ya uniformados, también se presentaron en el lugar, ninguneando una sentencia firme.

REDACCIÓN HO.- Al negocio abortista parece que nada le detiene en su afán de acoso e intimidación a quienes ofrecen alternativas de vida, que pueden restarle dinero en caja. Ni siquiera una sentencia firme de los tribunales. Prueba de ello es lo sucedido hoy ante el abortorio "Los Arcos" de Badajoz. Lo denuncia a HazteOir.org Margarita Cabrer, vicepresidenta del Círculo AMAVI de Apoyo Integral a la Mujer Embarazada, quien precisamente ofrecía este martes en HO una magnífica valoración del importante éxito conseguido por su grupo de rescatadoras ante el abortorio pacenese, al obtener el respaldo en firme de la Justicia para poder desarrollar, sin coacciones ni amenazas como venía siendo una constante, sino libremente, su importante labor asistencial ante los abortorios, ofreciendo alternativas para que ninguna mujer tenga que verse abocada a ser clienta de tamaño negocio sin escrúpulos.

Según nos relata Margarita, se encontraba hoy como de costumbre ante el abortorio, con su material provida, cuando desde el establecimiento abortista ha salido uno de sus cirujanos, que le ha instado a retirarse porque “estaba haciendo llorar a las mujeres”, a lo que ella respondió: "estas mujeres están llorando por lo que vosotros les vais a hacer, no porque yo venga a ofrecerles ayuda". "¡Quita todo eso ahora mismo de aquí o llamo a la Policía!", fue la airada respuesta del trabajador abortista a Margarita. Ella, sabiéndose en su derecho para ejercer su labor de rescatadora, máxime ahora con el apoyo de una sentencia firme, se ha negado con un escueto "No lo quito".

Cuál es su "sorpresa" -"si es que después de tantos años de acoso padecido puede aún extrañarme algo", nos comenta- cuando poco después ha aparecido una mujer de paisano que ha instado a Margarita a explicar su razón de estar ahí y a identificarse y retirarse, diciéndole que era policía. La rescatadora, sin acobardarse, le ha respondido, ya que aparecía sin uniforme: "¿me lo ordena como agente de servicio, o de paisana?" y que, si era como agente, tuviera a bien identificarse. "En medio de todo ello había un periodista de El Periódico de Extremadura, que no dejó de hacer fotos de lo que ocurría", añade Margarita.

"Te voy a romper el móvil"

Ante la firmeza de la rescatadora, la mujer le mostró en un bolso entreabierto y, semiocultándola, una acreditación como agente del Cuerpo Nacional de Policía. Acto seguido, tomó una foto de Margarita, a lo que esta respondió tomándole otra a ella con su teléfono. “Te voy a romper el móvil: ahí están mis compañeros”, fue la respuesta airada de la agente de paisano, que así le hizo observar la presencia de otros agentes de la Policía Nacional en el lugar, estos sí uniformados y en un coche patrulla.

Sin perder los  nervios, Margarita simplemente les preguntó a los policías por el motivo de su presencia allí, a lo que le contestaron que habían llegado respondiendo a una llamada del abortorio contra su presencia ante el establecimiento. “¡Ah, tú eres la amiga de (…) que trabaja en la clínica abortista! ¿Verdad?”, le señaló Cabrer a la agente de paisano, a partir de lo cual esta mujer, perdiendo la compostura, elevó el tono de sus palabras hacia a la rescatadora, que no obstante se mantuvo firme intentando que entrara en razón, arguyendo su derecho a permanecer allí y la sentencia firme dictada recientemente por la Audiencia Provincial de Badajoz  que así lo confirma; “así que vamos a llevarnos bien”, concluyó Margarita. Finalmente, al no conseguir intimidarla y visiblemente molesta, la agente se retiró con un “pues sí, vamos a llevarnos bien”.

Ante este nuevo intento de intimidación, Cabrer sopesa estudiar alguna nueva iniciativa legal:es incomprensible que no respeten ni las sentencias judiciales, y sigan tratando de intimidarnos, utilizando a la Policía Nacional, con tal de conseguir que desistamos de ayudar a las mujeres, salvar vidas y restarles así beneficios para su sangriento negocio sin escrúpulos”, lamenta la rescatadora.