ECLJ: La reforma de la ley del aborto impulsada por el Gobierno no acerca a Europa

ECLJ: La reforma de la ley del aborto impulsada por el Gobierno no acerca a Europa

El Anteproyecto reequilibra los derechos de las personas implicadas en el aborto
Reconoce la realidad primera de la existencia real del concebido: un ser humano vivo merecedor de protección
El punto de partida de este anteproyecto de ley imposibilita la afirmación de un derecho al aborto
Nutre una nueva tendencia internacional, calificada de realista y progresista, y tiende a sustituir la política del "aborto sistemático"
No vulnera ninguna norma europea o internacional, sino que se acerca a las "normas" europeas

"No vulnera ninguna norma europea o internacional. Por el contrario, se acerca donde la ley de 2010 se había separado". Publicamos el Análisis jurídico del ECLJ, expuesto por Grégor Puppinck en el Seminario Internacional por la Vida celebrado en el Congreso. 

REDACCIÓN HO.- En el Seminario Internacional por el Derecho a la Vida celebrado en el Congreso, el director del European Centre for Law and Justice (ECLJ, Centro Europeo por la Ley y la Justicia), Grégor Puppinck, expuso las conclusiones del  Análisis jurídico efectuado por su prestigiosa organización cívica -dedicada a la promoción y la protección de derechos humanos en Europa y por todo el mundo y organismo consultivo  desde 2007 ante el ECOSOC (Naciones Unidas)- al Anteproyecto de ley aprobado por el Ejecutivo español  para reformar la Ley del Aborto de 2010.

Dicho estudio, titulado Análisis del Anteproyecto de ley español para la « protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada » desde la perspectiva del derecho europeo y que adjuntamos íntegro en documento adjunto, donde se expresan importantes puntos para su consideración:

  • La ley española de 2010, que modificaba la ley anterior de 1985, presentaba el aborto como un derecho y una libertad, no como una excepción al derecho a la vida del niño. El nuevo Anteproyecto de 20 de diciembre de 2013, que se someterá al Parlamento español en las próximas semanas, tiene por objeto salir de la lógica «aborto-libertad individual», y reequilibrar los derechos de las personas implicadas, es decir del nasciturus y de su madre, así como de los padres (en caso de aborto de una menor), del personal sanitario y de toda la sociedad cuyo interés es limitar el número de abortos.
  • Dicho Anteproyecto no se basa en la idea de que exista, o no, un derecho al aborto, sino que reconoce la realidad primera de la existencia real del concebido: un ser humano vivo que existe antes del nacimiento y merece protección. A menudo, esta realidad es ignorada o menospreciada por aquel que concibe el aborto como una libertad individual ante todo. La existencia de este ser humano vivo – aunque aún en gestación – excluye la posibilidad de otorgar a una persona el poder absoluto sobre su vida, disponiendo del derecho fundamental de abortar. El punto de partida de este anteproyecto de ley imposibilita la afirmación de un derecho al aborto. Por el contrario, pretende tener en cuenta los derechos de todas las personas implicadas en el aborto, cuando en la ley de 2010 prevalecen ampliamente los derechos de la madre. Se trata, por tanto, de lograr un equilibrio mejor entre los diversos derechos y los intereses en juego.
  • De esta búsqueda de equilibrio se desprende que la vida del nasciturus sólo será sacrificada por un motivo proporcionado. Por el contrario, cuando un motivo no justifica la petición de aborto, no se puede sacrificar la vida humana, ésta ha se ser protegida y acogida con el apoyo de la sociedad. En consecuencia, el Anteproyecto de ley tiene como efecto la derogación del aborto «a petición propia».  El anteproyecto de ley enumera las circunstancias y las condiciones en las que se puede practicar el aborto. Además, el anteproyecto restablece varios derechos y obligaciones abolidos en la ley de 2010, en particular el derecho fundamental del personal médico a la objeción de conciencia, el derecho de los padres a ser informados del embarazo de su hija menor, así como la obligación de informar a la mujer embarazada y el plazo de reflexión. Finalmente, prohíbe la publicidad a favor del aborto.
  • Este Anteproyecto de ley se opone al pensamiento dominante, heredado de finales de la década de los 60, y constituye un punto de inflexión política. Aunque sea espectacular, este punto de inflexión nutre una nueva tendencia, calificada de realista y progresista, y tiende a sustituir la política del «aborto sistemático». Dicha política está iniciándose en Europa y en los Estados Unidos donde varios Estados han debatido recientemente y, a menudo, aprobado nuevas leyes que mejoran la protección de la vida humana.  Así, después de haber liberalizado ampliamente la práctica del aborto, parece que los países occidentales consideran hoy el aborto más como un problema que como una libertad y una solución a las dificultades sociales de la madre. Esta nueva política no sólo pretende mejorar la vida de los niños por nacer, sino apoyar también a las mujeres embarazadas rompiendo su soledad frente a un embarazo inesperado, responsabilizando a los adultos, apoyando a las familias, a la demografía y a la economía. Esta política no pretende eliminar todos los abortos, sino restringir su número a los casos excepcionales ligados a la salud de la madre.
  • Esta tendencia viene motivada, en parte, por una voluntad de apoyar a la demografía pero también, probablemente, por un «progreso de las conciencias» en relación a la naturaleza de la vida prenatal y del aborto. Los progresos de la biología contribuyen a la toma de conciencia sobre la existencia de la persona antes de su nacimiento. Respecto a la violencia y al sufrimiento causado por el propio acto del aborto, el discurso militante en pro del aborto no da una respuesta. Las nuevas generaciones de médicos aceptan cada vez menos practicarlo.
  • España es actualmente objeto de duras críticas, como lo fueron también otros gobiernos europeos que quisieron limitar el aborto. Algunos de estos gobiernos resistieron a las críticas y han conseguido aprobar su anteproyecto de ley, otros, como Turquía, cedieron ante la presión. Probablemente para responder a estas críticas, el Ministro de Justicia español, Alberto Ruiz Gallardón viajará próximamente a Bruselas; su intención es explicar y promover esta nueva política en Europa. Está «convencido de que esta iniciativa tendrá una continuación en los parlamentos de otras naciones europeas».
  • Este documento continúa presentando y analizando con detalle las principales disposiciones del anteproyecto de ley español. Las compara con el derecho vigente en otros países europeos y con la jurisprudencia del Tribunal Europeo de los Derecho Humanos (TEDH). Este análisis se basa principalmente en datos de derecho comparado recogidos por el ECL) y por IPPF, así como en un estudio sobre el aborto y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos publicado en julio de 2013 en el Irish Journal of Legal Studies. No se tratará en este estudio el derecho de la Unión Europea pues la cuestión del aborto y de la «salud sexual y reproductiva» no es competencia suya, sino de los Estados miembros.  Este análisis se centra sucesivamente en el reconocimiento del concebido, la inexistencia del derecho al aborto, los plazos del aborto, el procedimiento médico, la eugenesia, la información y el plazo de reflexión, el embarazo de las menores, las sanciones contra el aborto ilegal, la prohibición de hacer publicidad y el derecho a la objeción de conciencia.
  • Concluye diciendo que tanto la inquietud de los «proabortistas» como el optimismo de los «provida» son excesivos. Jurídicamente, este anteproyecto de ley no vulnera ninguna norma europea o internacional. Por el contrario, este texto se acerca a las “normas” europeas en los puntos donde la ley de 2010 se había separado. La decisión de restablecer la prohibición del aborto libre es todavía minoritaria en Europa, pero no es un caso único y no vulnera los compromisos de España.
  • No obstante, la futura aplicación de este Anteproyecto de Ley es imprevisible y dependerá en gran medida de las circunstancias políticas y culturales. Mientras que el gobierno del Sr. Zapatero quería inculcar en la cultura española el “derecho al aborto”, el actual gobierno quiere promover una cultura que proteja la vida del concebido, refuerce la responsabilidad de los adultos y responda positivamente, sin recurrir al aborto, a las dificultades de las mujeres embarazadas.
  • Finalmente, es en el terreno político y cultural donde se juega el debate sobre el aborto y la protección de la vida. El debate actual en torno a la aprobación de este anteproyecto de ley es, por tanto, sumamente importante, de él depende que se consiga la «victoria moral».