Una perra salva la vida de un bebé abandonado en Argentina al acogerlo entre su camada

Una perra salva la vida de un bebé abandonado en Argentina al acogerlo entre su camada

Tras el caso de Pui en Tailandia, otro perro en Argentina sale al rescate de la humanidad perdida
Santino, recién nacido de un mes, salvó la vida tras ser acogido por una perra como parte de su camada
El pequeño había sido abandonado a la intemperie por su madre
Los médicos señalan que sólo el calor de la perra salvó al bebé de morir por las bajas temperaturas

Santino fue resguardarlo de las bajas temperaturas por Puti, una perra que le acogió entre sus cachorros, después de que el pequeño, de un mes, fuera abandonado en la calle por su madre. De nuevo 'el mejor amigo del hombre' no le falla cuando le niegan sus semejantes.

REDACCIÓN HO.-  Tras el reciente caso del can Pui en Tailandia que conmovió al mundo, de nuevo es otro perro el que enmienda la humanidad perdidauna perra de nombre Puti ha salvado la vida de Santino, un bebé argentino, nacido hace tan solo un mes, al resguardarlo de las bajas temperaturas junto a su camada, después de que el pequeño fuera abandonado por su madre.

Santino fue abandonado en el patio de una casa en la localidad de Virrey del Pino, dentro de un cochecito. Puti, un perra criolla que acababa de tener camada, halló al niño y lo cobijó con su cuerpo de la misma forma que a sus crías, salvándolo de morir de frío.

Según informaron medios locales, el hecho ocurrió la madrugada del pasado 12 de julio y a la mañana siguiente el niño fue encontrado por los dueños de la perra, quienes lo alimentaron y llevaron a que recibiera atención médica. Según los médicos, el bebé pudo soportar el frío de la madrugada por ser cobijado y recibir el calor de la perra.

Dos días después, la madre de Santino apareció y fue detenida. El pequeño y sus hermanos ahora se encuentran en un hogar maternal por orden del juez que lleva el caso.

Quizá, ante estas muestras maternales caninas que superan a las humanas, no sea tan ilógico el ver como los propios abortistas defienden la vida de los perros mientras piden la muerte de los niños: al final el ser humano se revela con conciencia, aunque sólo aflore desde la inconsciencia para enmendar la propia y empecinada irracionalidad.