El negocio de la fecundación asistida pretende poner la ley a su servicio para ofrecer bebés 'con sexo a la carta'

El negocio de la fecundación asistida pretende poner la ley a su servicio para ofrecer bebés 'con sexo a la carta'

Es una puerta abierta a la eugenesia que atenta contra la vida y dignidad del ser humano en su etapa embrionaria
Es claramente discriminatorio e ilegal según la legislación española
La Asamblea Parlamentaria europea condenó además expresamente la práctica de la selección prenatal del sexo el pasado 3 de octubre

CEFER y la patronal de centros de reproducción asistida ANACER pretenden que se permita a quienes se acogen a sus técnicas elegir el sexo del bebé, algo prohibido en la legislación española y en la mayoría de países europeos y que atenta contra la vida y dignidad humana.

REDACCIÓN HO.-  El Instituto de Reproducción Cefer presentó ayer jueves en rueda de prensa su campaña para recoger firmar que apoyen una iniciativa legislativa popular (ILP) sobre reproducción asistida destinada a autorizar la libre selección del sexo del bebé en España. La ILP se presentó el pasado enero con objeto de cambiar la Ley vigente -que tipifica como una infracción muy grave “la selección del sexo con fines no terapéuticos o terapéuticos no autorizados” y aprueba su uso exclusivamente en el caso de enfermedades ligadas al género como la hemofilia o la distrofia muscular. De hecho, ya han comenzando a recoger firmas en los cuatro centros que tiene en Barcelona, Lérida y Valencia para permitir que las parejas o mujeres solas que se sometan a técnicas de este tipo puedan elegir el sexo del bebé, algo que está prohibido en la legislación española y en la mayoría de países europeos. 

En rueda de prensa celebrada ayer miércoles, Cefer señalaba que ha comenzado a buscar medio millón de personas que la apoyen, como ya lo ha hecho institucionalmente la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER), que engloba a varios de estos negocios privados. Los dueños de este centro han conseguido que el Congreso admita a trámite su propuesta, pero es necesario que 500.000 ciudadanos les acompañen para que se produzca un eventual debate en la cámara baja y se someta a votación su proposición.

La supuesta aprobación de esta IPL supondría un cambio en los pacientes de las clínicas de reproducción asistida, que dejarían de ser solo mujeres sin pareja masculina o parejas con infertilidad y empezarían a incluir parejas sanas que se sometieran a estas técnicas no por motivos médicos, sino por un deseo personal de tener una descendencia de determinado sexo. Hay que recordar que decidir el sexo del futuro bebé requiere someterse a una Fecundación In Vitro en la que se transfiere al útero el embrión del género deseado, información que se obtiene a través de un diagnóstico genético preimplantacional. Esta técnica permite conocer los cromosomas sexuales, pero actualmente es un dato que se oculta a los padres.

Simón Marina, fundador del centro promotor, se mostraba consciente de la dificultad de sacar adelante la IPL e, incluso, de llegar a recoger el medio millón de firmas necesario. "Aunque se recogieran las firmas, el Parlamento tendría que aceptar que se debatiera y tenemos un Gobierno en el que hay una presión ideológica en torno a estos temas", señalaba. Marina cree que se trata de "una cuestión de libertad y democracia" y apunta a que no existe ninguna razón para prohibir la elección de sexo. "Es un derecho que no atenta contra nadie", indicaba. Como siempre, los promotores de esta reingeniería social silencian los graves temas éticos que encierra esta cuestión:

  • En primer lugar, por ser una puerta abierta a la eugenesiala protección de la vida y dignidad humana la merece todo ser humano desde el inico de su vida, que comienza como evidencia la Ciencia en la fecundación.  La cuestión de los embriones desechados: ¿Por que en función del sexo se va a discrimar a unos seres humanos en su etapa de vida más incipiente y necesaria de protección.  
  • El objeto del derecho, porque no se tiene derecho a tener "un alguien". Se viola el principio ético de justicia social. Ningún ser humano debe sacrificarse exclusivamente por la frustración de la expectativa de otros, aunque sean estos sus padres, ni debido a su sexo. 
  • Es claramente discriminatorio, atenta contra el artículo 15 de la Constitución española, que reconoce “el derecho a la vida y a la integridad física y moral” de todas las personas, sin distinción de sexo.  La Asamblea Parlamentaria europea condenó además expresamente la práctica de la selección prenatal del sexo el pasado 3 de octubre por ser contraria a los valores básicos defendidos por el Consejo de Europa. Siguiendo esta línea la Asamblea del Consejo de Europa advierte a los Estados miembros de las consecuencias sociales de la selección prenatal del sexo, que acarrearía desequilibrios en la población como las dificultades que puede ocasionar a los hombres para encontrar cónyuges, así como de las graves violaciones de los derechos humanos que puede generar como la trata con fines de matrimonio y la explotación sexual. Asimismo, puede contribuir a un aumento de la criminalidad y al descontento social
  • En determinadas sociedades se impuso la preferencia de un sexo sobre otro. Asi sigue ocurriendo en China, donde las niñas son desechadas frente al varón. Con la irrupción del ultrasonido, las practicas de recurrir al infanticidio para librarse del hijo con el sexo no deseado dieron paso a su cambio en favor del aborto: ya no  se esperaba al nacimiento para abandonar o asesinar a la niña, sino que se la eliminaba directamente en el vientre de su madre al constatar la presencia de una hembra.  Ahora, simplemente, se trataría de primar un sexo sobre otro a través de lo que ha conseguido hacerse mediante las técnicas de fecundación asistida, y en vez de atentar contra el feto, se atentaría contra el ser humano en su etapa anterior, la embrionaria, y todo ello en virtud del capricho o apetencia de los progenitores. 
  • El tema abre otras muchas cuestiones, como expone la Dra. María Casado, de la Universidad de Barcelona: "El derecho a crear una familia, ¿se altera por las nuevas posibilidades que surgen: alquiler de úteros, inseminación de mujeres solas, donaciones de óvulos?, ¿la paternidad? Los derechos de la mujer, ¿no sufrirán retrocesos al perder el control de su propio cuerpo como resultado de la absoluta medicalización de las decisiones?, ¿se crean nuevas necesidades y nuevas desilusiones?, ¿la información es suficiente?, ¿el consentimiento es verdaderamente informado? Desde el punto de vista de los seres no autónomos, ¿qué decir en cuanto a los derechos del hijo? El derecho a la asistencia y al cuidado de la madre, ¿puede extenderse a los nuevos procedimientos?, ¿sin limitación alguna? La igualdad de acceso a las prestaciones sanitarias, ¿podrá garantizarse teniendo en cuenta que el presupuesto sanitario es necesariamente limitado y los gastos de salud siempre crecientes? Para todos los especialistas —sean médicos, biólogos, juristas, sociólogos, filósofos, educadores, etc.—, las posibilidades que presentan las nuevas tecnologías reproductivas llevan consigo dilemas cuanto menos difíciles de resolver".
  • Junto a ello, como expresa Roberto Matorras, jefe de la Unidad de Reproducción Humana del Hospital de Cruces de Bilbao, hay que contar con que toda intervención médica "tiene un riesgo". "Personalmente, no estoy a favor", apunta, añadiendo que le preocupa la situación de los embriones del sexo indeseadoMatorras reconoce que hay parejas que solicitan este servicio, denegado por la ley pero, a su juicio, son pocas. "Si fuera libre, quizás más parejas lo pedirían", apunta el experto. 
  • A Matorras le preocupa el estatus del embrión y apunta a que existe una técnica, la filtración con espermatozoides, que permite seleccionar los espermatozoides más proclives a formar un varón. La técnica consiste en aislar el espermatozoide que va a producir un embrión femenino (o sea, un espermatozoide con cromosoma X), lo que permitir determinar el sexo antes y no después, de que el óvulo sea fecundado, y podría usarse para prevenir trastornos genéticos ligados al sexo, como la hemofilia o la distrofia muscular. Estas condiciones son producidas por defectos en el cromosoma X y afectan principalmente a los varones. Sin embargo, diversos científicos han conjeturado que esta técnica podría utilizarse como un instrumento “de fácil acceso” para la selección del sexo; en opinión del doctor Ian Craftm de la Clínica de Fertilidad de Londres, “a la larga, hay que preguntarse si se van a obtener estuches para la selección del sexo en una farmacia”. Además,  se trata de un procedimiento "poco eficiente" por lo que no se utiliza, señala ekl Dr. Matorras. Si pudiera utilizarse, el especialista considera que la elección de sexo tendría menos problemas éticos. En cualquier caso, subraya, debatir esta medida le parece que puede implicar "la frivolización de la reproducción asistida".
  • La bióloga Montse Boada, del Instituto Universitario Dexeus, opina por su parte "que no hay mucha demanda de este tipo", y que no le parece que sea el objetivo de la reproducción asistida, "que es tratar los problemas de esterilidad o las enfermedades genéticas".
  • La coordinadora del grupo de interés en ética y buena práctica de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), Rocío Núñez, apunta otro dato: "La técnica que se utilizaría para seleccionar el sexo del embrión sería el diagnóstico genético preimplantacional (DGP). Aunque la efectividad es 100%, se trata de una técnica cara, por lo que no sería una opción para cualquier pareja, sino para aquellas con nivel adquisitivo alto que se lo pudieran permitir".