Gallardón: una de cal y otra de arena al defender la reforma de la ley del aborto

Gallardón: una de cal y otra de arena al defender la reforma de la ley del aborto

Gallardón defiende frente al PSOE la reforma de la ley del aborto en el Congreso
"No hay nada más progresista que defender la vida", parafrasea, pero mantiene cuestiones como el falso conflicto de derechos
El ministro también quiere permanecer ajeno al vuelvo de la opinión pública, que rechaza el aborto
Valenciano se refugia en la demagogia, obviando la verdad científica o el riesgo que sufren mujeres en España por defender la vida

Respondiendo a la arremetida del PSOE en el Congreso, se define con palabras de Delibes: "No hay nada más progresista que defender la vida". Pero no observa ni el vuelco de la opinión pública rechazando el aborto, ni la necesidad de corregir coladeros o el falso conflicto de derechos.

REDACCIÓN HO.- En respuesta a la 'número dos' socialista, Elena Valenciano  -el PSOE quema su maquinaria para tratar de silenciar el clamor cívico por Aborto Cero-,  señalando que ya no está en la etapa de ser "el progre del PP", el ministro de Justicia ha defendido la reforma de la ley del aborto que viene anunciando con unas palabras del escritor Miguel Delibes: "No hay nada más progresista que defender la vida". Con ello, ha insistido en que el Gobierno no va a limitar ningún "derecho de las mujeres" en esta reforma, si no que va a reponer los derechos del concebido y no nacido, siguiendo la doctrina del Tribunal Constitucional de 1985, un derecho que el PSOE violentó al aprobar la normativa de Aborto de 2010, la llamada Ley Aído.

Gallardón mantiene las dudas sobre la reforma

 "¿Es también retrógrado y está en contra de las mujeres Felipe González que gobernó 13 años con esta ley? ¿Y Zapatero que la mantuvo vigente durante seis? ¿Por qué rompieron unilateralmente una solución difícil y que había sido aceptada? ¿Por qué en 2010 decidieron que de ese dramático conflicto uno tenía que ser completamente anulado?", ha preguntado Gallardón a la socialista, un comentario que ha suscitado la protesta de la diputada del PSOE Ángeles Álvarez desde su escaño, a quien el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha llamado la atención. Unas declaraciones, por otra parte, que no despejan dudas sobre si la reforma será una mera vuelta a la ley de 1985,y con ello el mantenimiento de los supuestos que, como el del riesgo psicológico para la madre, favorecen el fraude legal y el aborto libre. Tampoco parece tener en cuenta el ministro el vuelco existente en la opinión pública, en una España que se manifiesta una y otra vez, de forma masiva, contra el aborto y que exige proteger toda vida humana y la maternidad.

Valenciano, que le ha preguntado por las razones que animan al Gobierno "a limitar los derechos reproductivos de las mujeres", ha insistido en cuestionar a Gallardón espetándole "qué le han hecho las mujeres para que ahora un Gobierno del PP quiera quitarles también la libertad para gobernar sus vidas", como si la vida del otro -diferencia incuestionable por arzones científicas-, fuera propiedad de quien le alberga.

Gallardón ha insistido en que su reforma no responderá a las presiones ni de 'lobbies', ni de jerarquías eclesiásticas, ni conspiraciones imaginativas, sino que atenderá "única y exclusivamente" atendiendo a la Constitución. "Lo va a hacer un partido sin complejos, que defiende los derechos de las mujeres y el de la vida", ha sentenciado. Además, ha insistido en su errada concepción de que que el aborto es un "conflicto dramático" entre derechos, poniendo el derecho primero y fundamental de la vida al mismo que "el proyecto vital de las mujeres".

"El legislador tiene la obligación de resolver ese conflicto, ya que no puede prevalecer arbitrariamente uno sobre otro y hay que buscar la armonización posible, que cuando no se encuentra, hay que establecer cuál de los dos derechos prevalece, y eso es lo que hizo la ley de 1985, una ley vigente durante 13 años de mandato del Gobierno socialista", ha insistido el titular de Justicia. Precisamente, Gallardón justificó en la tarde de ayer martes en el Senado que él "será el legislador" y no los obispos en la reforma del aborto, tal y como así le critican desde la oposición, al mismo tiempo que aviso de que "tan dogmático es no defender los derechos de la mujer como no defender los del concebido".

La demagogia de Valenciano y su ignorancia científica

Valenciano, en su turno de réplica, ha insistido en la demagogia, indicando que con la reforma "España va a retroceder 30 años", de forma que "los derechos se convertirán en delitos y las mujeres y profesionales que ayude a abortar irán a la cárcel".  Lo dice cuando lo que nos muestra la triste realidad en España es que, mientras los abortistas mantienen el mito de las mujeres condenadas por abortar, una madre de familia podría acabar en una celda por rescatar vidas.

Siguiendo por esta senda  y en consonancia con las amenazas de Rubalcaba -curioso que no expliqué por qué se iba a ‘acatar’ lo denunciando por los obispos en este tema y no en el del matrimonio, por ejemplo- Valenciano veía "claro que la Conferencia Episcopal Española (CEEE) "les reclama ciertas deudas" al PP contraídas a la cabeza de las manifestaciones, y tampoco se cortaba a la hora de pedir que se dejara de usar "demagógicamente" a las menores: "que las mujeres de 16 y 17 años que abortan no llegan al 0,5 por ciento y lo hacen aquellas que viven en hogares violentos y desamparados".  "Las leyes restrictivas no reducen el número de abortos", insistía Valenciano, evidenciando una vez más la ignorancia de la evidencia científica, que demuestra que mientras leyes restrictivas parecen contener apropiadamente la incidencia del aborto inducido, las leyes permisivas incrementan el problema alcanzando magnitudes epidémicas, como se observa en varios países desarrollados”.