La terrorífica política china del hijo único, testimoniada ante el Congreso de EEUU

La terrorífica política china del hijo único, testimoniada ante el Congreso de EEUU

«<a href="http://www.hazteoir.org/noticia/41675-escalofriante-politica-china-hijo-unico-descubierto">La escalofriante política china del hijo único, al descubierto</a>»
«<a href="http://congresomundial.es/">Defiende la vida y a la mujer en el WCF Madrid 2012:</a> <a href="http://congresomundial.es/inscripciones/">¡participa!</a> I««<a href="http://congresomundial.es/inscripciones/" target="_blank"> </a><a href="http://co

REDACCIÓN HO.- Testigos, víctimas y activistas contra la política del hijo único en China pidieron al gobierno de Estados Unidos que vele por el bienestar del activista provida chino Chen Guangcheng, así como por el de su familia y quienes lo apoyan, ante posibles represalias del gobierno comunista. En una audiencia ante el subcomité de derechos humanos del Congreso de Estados Unidos, se discutió el estado actual del activista invidente pro-vidaChen Guangcheng, así como el de su familia, amigos y la mujer que buscó salvar de la brutal política del hijo único, en China.

Según informa ACI/EWTN NoticiasChen testificó en la audiencia del 15 de mayo, desde una habitación de un hospital en China. En comunicación telefónica y con ayuda de un intérprete, afirmó que él "no es un héroe", sino que simplemente sigue su conciencia. El activista provida también declaró que temía por el bienestar de los miembros de su familia.

La audiencia fue presidida por el congresista republicano Chris Smith, que dirige el panel del Congreso que supervisa los derechos humanos a nivel internacional. La reunión se enfocó en la situación de la familia y amigos de Chen, así como en las brutalidades que se cometen bajo la política del hijo único de China.

Después de documentar casos de abortos y esterilizaciones forzadas a lo largo y ancho de China, Chen fue apresado y estuvo encarcelado durante más de cuatro años, tras padecer un oscuro poceso judicial en 2006. También pasó más de un año y medio bajo arresto domiciliario ilegal. Tras salir de prisión, denunció,  miembros de su familia y él mismo fueron golpeados y se les negó el tratamiento médico.

Chen escapó del arresto domiciliario y fue llevado por una amiga a Beijing, donde logró llegar a la embajada de Estados Unidos el 26 de abril. Fue trasladado a un hospital el 2 de mayo, en medio de los anuncios sobre un acuerdo entre las autoridades de China y Estados Unidos para que recibiera un trato humanitario.

Llegada a EEUU

Cheng y su mujer, a su llegada a EE.UU.Chen Guangcheng ya ha comenzado una nueva vida en libertad junto a su mujer, Yuan Weijing, y sus dos hijos. Procedente de la capital china, el sábado llegó a Nueva York, cuya universidad le ha ofrecido una beca para que continúe sus estudios de Derecho, informa ABC.

«Durante los últimos siete años, no he tenido un día de descanso. He venido para recuperarme un poco», aseguró Chen a los periodistas que estaban esperando su llegada. Un buen ejemplo del infierno que ha sufrido el activista lo puso su amigo Jerome Cohen, profesor de Derecho en la universidad, quien explicó que «Chen no se ha sentado al sol durante muchos años, así que lo primero que quiso hacer al llegar fue salir al jardín con sus hijos».

Tras el vuelo, que se retrasó varias horas, Chen fue recibido con aplausos y felicitaciones por algunos de sus amigos y seguidores en los apartamentos para estudiantes de Manhattandonde vivirá. Entre sus nuevos compañeros en el exilio destacan otros disidentes que también tuvieron que marcharse de China por defender la democracia y los derechos humanos en su país, como Wei Jingsheng, que llegó a EE.UU. en 1997, o el activista cristiano Bob Fu, un buen amigo de Chen que ahora vive en Texas. 

Lo más probable es que, debido al revuelo diplomático y mediático que ha levantado su caso, el autoritario régimen de Pekín no le permita volver en mucho tiempo. Así lo temen sus amigos y familiares en China, que ya han empezado a sufrir las represalias de la Policía. Durante los últimos días, Chen ha denunciado que algunos de sus parientes han sido investigados y amenazados por la Policía. Entre ellos destaca su sobrino, Chen Kegui, acusado de intento de homicidio por, supuestamente, atacar con un cuchillo de cocina a los cuadros del Partido Comunista que entraron en su casa cuando descubrieron la huida del famoso activista.

Más testimonios ante el Congreso

En la audiencia del 15 de mayo, el fundador y presidente de la asociación ChinaAid, Bob Fu, se refería precisamente a la situación del hermano y la cuñada de Chen, quienes habrían sido golpeados por delincuentes, que irrumpieron en su vivienda poco después del escape del activista provida. El hijo de la pareja fue atacado violentamente y se defendió con un cuchillo de cocina, con el que hirió  a varios de sus atacantes  Fue arrestado y podría ser ejecutado, a pesar del hecho de que actuó en defensa propia, advirtió el presidente de ChinaAid. "Casi todos los abogados que quisieron llevar el caso de Chen Kegui han perdido su libertad de desplazamiento, o se les revocó su licencia de abogacía, o simplemente han sido secuestrados", denunció.

Reggie Littlejohn, fundadora y presienta de Derechos de las Mujeres sin Fronteras, una organización que combate los abortos forzados en China, también expresó su preocupación sobre la situación de quienes apoyan a Chen. Littlejohn explicó que Jiang Tianyong, un miembro del equipo legal de Chen, intentó visitarlo en el hospital y "fue golpeado tan duramente en la cabeza que podría perder la audición en un oído".

La activista también relató la historia de He Peirong, conocida como Pearl, que fue detenida y mantenida bajo custodia después de ayudar a escapar a Chen. Finalmente fue liberada a medida que se incrementó la atención internacional sobre su caso.

Una madre de familia en China, Mei Shunping, también testificó en la audiencia describiendo el terror físico y emocional de sufrir cinco abortos forzados debido a la política del hijo único.

Mei se describió como una de las mujeres "que Chen Guangcheng trató de ayudar valientemente". Ella señaló que su vida fue "destruida por la política (del hijo único)", antes de que ella tuviera la posibilidad de escapar y llegar a Estados Unidos, en 1999. "No teníamos dignidad como potenciales portadoras de niños", dijo.

Tras su quinto aborto forzado, Mei dijo que las autoridades actuaron sin su conocimiento o consentimiento para implantarle un dispositivo intrauterino, pese a que ella tenía una enfermedad a los riñones y el dispositivo le causaba gran sufrimiento físico.

Además, su esposo fue arrestado y sentenciado por protestar contra la política del hijo único. Mei dijo que la presión causada por la aplicación de la política del hijo único, la llevó al divorcio, a la depresión y al intento de suicidio, antes de que encontrara consuelo y sanación en la fe cristiana.

El congresista Smith pidió al gobierno de Estados Unidos que continúe trabajando en respaldo de Chen, así como de quienes lo apoyan y de todas las mujeres que sufren bajo la política del hijo único de China. Sin embargo, para el congresista, esta historia "desafortunadamente, está lejos de terminar".