La 'nomofobia': enfermos por la dependencia del móvil

La 'nomofobia': enfermos por la dependencia del móvil

Los adolescentes adictos a las nuevas tecnologías se vuelven más ariscos y ansiosos.

REDACCIÓN HO / ABC.- La nomofobia, el miedo irracional a no llevar el teléfono móvil encima, es la última de las enfermedades provocadas por las nuevas tecnologías.

Salir a la calle sin móvil puede crear inestabilidad, agresividad y dificultades de concentración, indican los expertos. Los primeros estudios revelan que la nomofobia afecta al 53 % de los usuarios de teléfonos móviles.

La patología afecta más al sector masculino que al femenino.

De entre las mujeres, un 48 % experimenta ansiedad cuando les queda poca batería o cobertura, mientras que este sentimiento se da en el 58 % de los hombres encuestados.

Consejos para tratar la dependencia en los adolescentes

Juan Manuel Romero ha dado algunos consejos a los padres para intentar prevenir la adicción digital en sus hijos. Por ejemplo, evitar que tengan conexión a la red desde su habitación y establecer unos horarios para un uso correcto de las tecnologías.

"Los chicos deben entender que la noche es para dormir, y el móvil debe estar apagado, del mismo modo que el momento de la cena es para comer, y no para chatear", explica Romero.

A los padres que detecten que sus hijos son adictos a la red les aconseja que acudan lo antes posible a un psiquiatra o un psicólogo para corregir pronto el problema.

Romero ha recordado que los adolescentes tienen una personalidad poco definida aún y se puede ver alterada con un uso equivocado de las nuevas tecnologías; por ello, considera trascendental que su desarrollo mental y emotivo sea lo más sano posible.

Entre los motivos que llevan al adolescente a las redes sociales, se ha destacado el deseo de lo nuevo, y de escapar del anonimato para integrarse en un grupo, aunque virtual, con muchos amigos, pese a que, en muchos casos, nunca se lleguen a conocer físicamente.

Las relaciones personales convencionales y el modo tradicional de entender la comunicación están cambiando en la red, que, según Mur, a menudo se convierte para el adolescente en ese "refugio cálido donde esconderse ante el dolor o el mundo, si no les satisface"