La donación de óvulos, un negocio que le puede salir caro a la mujer

La donación de óvulos, un negocio que le puede salir caro a la mujer

España está siendo considerada como "un paraíso reproductor para mujeres infértiles", donde la donación de óvulos es una práctica frecuente, habitualmente con fines de reproducción asistida, a pesar de que no está regulada, según ha denunciado la catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Navarra, Natalia López Moratalla. Hasta tal punto se aprovecha el vacío legal para hacer negocio que se lo pone un  precio de contraprestación económica, situado en torno a los 2.000 euros por donación, una cantidad "mísera para la mujer, si se tiene en cuenta en qué consiste esta práctica y los importantes riesgos que conlleva para la mujer.

REDACCIÓN HO, AGENCIAS.- Según la experta, se trata de una "práctica frecuente" en España, "tanto que en las estadísticas europeas sobre la práctica de Reproducción Humana Asistida -publicadas anualmente en la revista científica especializada Human Reproduction, España es con diferencia el país que tiene el más alto porcentaje de fecundaciones in vitro con óvulos donados".

Y ello a de que la donación de óvulos en España no está regulada. "La reciente ley aprobada (Ley 14/2006) simplemente acepta la donación de gametos como un hecho. De esta forma España está considerada un paraíso reproductor para mujeres sin óvulos. Concretamente, vienen italianas, francesas, norteamericanas y alemanas a nuestro país", destacó López Moratalla.

Perfil de las donantes: universitarias o paradas

La catedrática explicó que el perfil de las donantes es el de "chicas jóvenes, entre los diecisiete y los veinte y pocos años, preferentemente universitarias o en paro". Asimismo, detalló que los teléfonos a los que llaman para hacer la donación se encuentran colocados fundamentalmente en tablones de facultades universitarias y oficinas de empleo.

La contraprestación económica por donación "es variable", según López Moratalla, quien indicó que se halla en "alrededor de 2.000 euros por acto de donación", cifra que, consideró, es "una miseria si se tiene en cuenta en qué consiste la donación". La donante ?detalla la científica- se somete a un tratamiento hormonal que le induce una multiovulación; esto es, que en vez de madurar y liberar un óvulo en cada ciclo menstrual (o dos a lo sumo), produce entre 10 ó 20 ovocitos maduros. En ese momento se le succionan del ovario mediante una pequeña incisión abdominal?.

Efectos secundarios muy serios

Los efectos secundarios son, a juicio de Natalia López, ?muy serios?.  En este sentido, se remitió a "lo publicado en las revistas científicas especializadas", como Science, y dijo que "entre un 0,3 ó 5% a un 10% de las mujeres a las que se induce la hiperproducción de óvulos experimentan un grave síndrome de hiperestimulación ovárica que produce dolor, que a veces exige hospitalización, fallo renal, posible infertilidad futura, e incluso la muerte".

Las extracciones, según informó la experta, se están realizando en centros de Reproducción Asistida, "muy abundantes", en Valencia, Granada, Sevilla, Barcelona y Bilbao, entre otras zonas. A este respecto, agregó que "es preocupante que coincida con los lugares en que existen asociados a los centros de reproducción, centros de investigación que aprovechan los óvulos donados".

Finalmente, Natalia López Moratalla, denunció que el anteproyecto de Ley de Investigación Biomédica, "potencia este uso para crear "material biológico" para la Biotecnología.

Los obispos estudian la situación

Los obispos españoles están estudiando en la actualidad la situación de la donación de óvulos en España, según indicaron a Europa Press fuentes de la Conferencia Episcopal Española.  Tras su CVI Asamblea Ordinaria, el pasado día 17, los obispos de las Diócesis de Andalucía adelantaron un comunicado al respecto en el que aseguraron que la utilización de óvulos humanos para la investigación se trata de un "grave problema".

En este sentido añaden que "su obtención implica un grave riesgo para la donante, que pasa por un tratamiento hormonal con posibles consecuencias para su salud y una mínima intervención para extraerlos. La dignidad de la mujer se ve amenazada al quedar ésta subyugada y sometida al imperio de la técnica con fines ajenos a ella misma", aseguraban los prelados andaluces.