"Yo, musulmana, defiendo el crucifijo"

"Yo, musulmana, defiendo el crucifijo"

<a href="http://www.hazteoir.org/node/25423">«Rebelión en Italia ante la sentencia de Estrasburgo»</a>

Randa Ghazy, joven escritora nacida en Italia, musulmana y de origen egipcio, da testimonio público ante la polémica sentencia del Tribunal de Estrasburgo.

REDACCIÓN  HO.- En un artículo titulado Yo, musulmana, defiendo el crucifijo, que publicará íntegro Missionline.org el próximo mes de diciembre, Randa Ghazy, una joven nacida en Italia, musulmana y de origen egipcio, da testimonio de sus mejores recuerdos de la infancia, entre los cuales está el crucifijo, "presente en todas las aulas que recuerdo -desde primaria hasta el Bachillerato- siempre ha sido para mí un símbolo confortante, un reflejo de la grandeza del corazón de Cristo".

En su artículo, Ghazy rememora la figura de don Bruno, un sacerdote católico que conoció en el oratorio ferial, iniciativa de la congregación salesiana: "Iba con frecuencia al oratorio ferial con mi hermano pequeño, y las hermanas nos trataban con una gentileza y un cuidado incomparables".

"El padre Bruno nos hacía reír de verdad. Cuando llegaba el momento de la Misa, nosotros dos nos refugiábamos en el bar para jugar al futbolín y atiborrarnos de caramelos. Todos los días el padre Bruno nos pedía que nos uniésemos a los otros niños que iban  a la iglesia, lo que nosotros declinábamos con un poco de vergüenza".

"Un día -prosigue la joven musulmana- el sacerdote nos dijo: ‘¿y por qué no venís y decís vuestras oraciones?' Y así fue. En la Misa, yo y mi hermano recitábamos despacio las suras del Corán. Así es que el crucifijo, en todas las aulas que recuerdo (desde la primaria hasta el bachillerato) siempre fue para mí un símbolo de seguridad, una proyección de la grandeza del corazón de Cristo, y en parte también, del padre Bruno".

Por ello, Ghazy señala: "apoyo y aliento todo posible debate entre los ciudadanos musulmanes y cristianos, toda discusión sobre la laicidad del Estado, pero en el respeto a los grandes modelos de humildad que cada uno puede encontrar en su pasado y en su vivencia. Es decir, en el respeto recíproco".

"Apago la televisión, para no ver las continuas agresiones verbales, recuerdo al padre Bruno y sonrío, pensando en aquellos dos pequeños musulmanes que se miraban uno al otro en aquella hermosa iglesia. Nostalgia, casi, de los años noventa", concluye Randa Ghazy.

Con sólo 22 años, Ghazy (198, Saronno, Lombardía) ya ha escrito tres libros: "Soñando Palestina" (2002), publicado en 2002 -contaba apenas 15 años- , un tratado sobre la amistad entre un grupo de jóvenes en territorios ocupados que logró un gran éxito, con 20.000 ejemplares vendidos y traducciones en 15 países; "Prueba sangrienta" (2005); y "Hoy no mato a nadie" (2007), libro de breves relatos, en el que expone "una visión irónica de los inmigrantes de la segunda generación en búsqueda de una identidad reconocida".

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