Rebelión en Italia ante la sentencia de Estrasburgo

Rebelión en Italia ante la sentencia de Estrasburgo

«<a href="http://www.hazteoir.org/node/25106">El crucifijo &quot;viola los derechos de los padres&quot;, según el Tribunal de Estrasburgo</a>»
««<a href="http://www.hazteoir.org/node/25399">La Conferencia Episcopal italiana pide a la UE que se pronuncie sobre los crucifijos</a>»»

Los partidarios de retirar los símbolos religiosos no llegan ni a grupúsculo y hablan de "Zapatero santo subito".

REDACION HO.- La extravagante decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de declarar a los crucifijos una forma de agresión a los derechos fundamentales está provocando la reacción airada de los italianos, a cuyo país va destinada la sentencia de Estrasburgo.

Desde que se conoció la sentencia se suceden en Italia las manifestaciones de apoyo al mantenimiento de los crucifijos y surgen iniciativas y medidas concretas en numerosos puntos del país para hacer frente a la ignorante intromisión de unas instituciones europeas que cada día se ponen más en evidencia.

Las encuestas proclaman el apoyo absolutamente mayoritario a los crucifijos en la vida pública. El último sondeo de opinión sobre este asunto, que acaba de dar a conocer el Istituto per gli Studi sulla Pubblica Opinione, señala que el 84 por ciento de los ciudadanos se declara favorable a la presencia del crucifijo en las escuelas, frente al 14 por ciento que se opone a ello.

Entre quienes no van nunca a Misa, los partidarios de mantener los crucifijos llegan al 68 por ciento.

Junto a la abrumadora reacción ciudadana de defensa de los símbolos religiosos en la vida pública, destaca una suerte de rebelión de los ayuntamientos, que han empezado a tomar medidas contra Estrasburgo.

El alcalde de Sezzadio ha anunciado que multará con 500 euros a quien quite un crucifijo de un local público:

"La exposición del crucifijo, en lugares distintos a los centros de culto, no afecta a la dignidad de algunos, porque es una de nuestras referencias culturales."

Los ayuntamientos de Sassuolo y Trapani han empezado a comprar decenas de crucifijos para distribuirlos entre las escuelas.

El de Montegrotto Terme ha insertado en los avisos luminosos que  el ayuntamiento tiene repartidos por la ciudad un crucifijo con la frase "Nosotros no lo quitamos".

El ayuntamiento de Asís  ha pedido que, además del crucifijo, los organismos y dependencias  públicas instalen pesebres.  

La rebelión italiana frente a la agresión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos pone en evidencia que las instituciones europeas siguen más pendientes de los lobbys y los intereses de grupúsculos minoritarios y de tópicos "progresistas" que del interés general de la ciudadanía.

Frente a esta reacción, los grupos que apoyan la retirada de símbolos religiosos y tienen a Zapatero por su santo laico, tienen la representatividad que se puede apreciar en la fotografía, que recoge una de sus más exitosas manifestaciones.