La SGAE se retracta ahora, tras el escándalo por exigir el diezmo en un acto benéfico

La SGAE se retracta ahora, tras el escándalo por exigir el diezmo en un acto benéfico

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Según informa El Mundo, los padres de un niño con Síndrome de Alexander tuvieron que pagar a la SGAE el 10% de un concierto benéfico para recaudar fondos, en el que lograron que David Bisbal cantara gratis.

REDACCIÓN HO.- Según informa hoy el diario El Mundo, tras el escándalo generado la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) ha decidido rectificar, y ha anunciado que devolverá el importe que cobró por el concierto benéfico de Juanma, un niño de cinco años aquejado del síndrome de Alexander. La entidad gestora de los derechos de autor afirma ahora en un comunicado que "donará un importe equivalente a los derechos percibidos en el concierto a favor de Juanma López Fenoy". En total, 5.629 euros.

En el medio y sin saber ni media de esta historia, el pequeño Juanma, de cinco años. Padece una enfermedad letal neurodegenerativa, única entre un millón de personas. Los pacientes acaban en estado vegetativo. Los niños afectados mueren en torno a los seis años. La familia del niño lleva recaudados más de un millón de euros para alimentar la única esperanza del pequeño: los 10 fármacos que se están elaborando en el Waisman Center, de EEUU. Desarrollar cada uno cuesta unos 170.000 euros.

Pero mientras la familia de Juanma peleaba por salvar la vida del pequeño, la SGAE solo supo exhibir calculadora, con la mano abierta para alimentar su insaciable avidez de lucro. De los 50.000 euros recaudados por unos padres en filántropo concierto para salvar a su hijo, la sociedad que tanto arropa a los de la ceja no perdió el tiempo a la hora de reclamarles el desembolso del diez por ciento de los beneficios obtenidos en un acto.

Tal era el empeño y la convicción de la SAGE de sacar tajada que, como cuenta el diario, el pasado 16 de abril ató previamente por escrito a la madre y le arrancó ese 10%, como "condición indispensable" para que el evento pudiera realizarse. Así lo cuenta Toñi, madre del pequeño Juanma:

"El hombre me llamó cuando estaba con el niño en rehabilitación en la clínica Fisiomarina. Me dijo que teníamos que vernos, y allí se vino", evoca Toñi, la madre. "Me explicó que había que dar una señal antes del concierto para que pudiera hacerse. Y que era ineludible firmar una solicitud de autorización a no ser que el autor cediera sus derechos. Así que firmé".

El espectáculo se celebró el pasado 25 de abril el Teatro Auditorio almeriense de Roquetas de Mar. Fue un éxito total: en un día se vendió todo el aforo, 1.226 entradas entre 40 y 60 euros cada una. Un concierto que fue benéfico para todos, incluido para el cantante David Bisbal, que actuó gratis. Para todos menos para la SGAE, que triunfó su empeño y cobró el diezmo de lo recaudado.

"Cuando se fue el de la SGAE me puse a llorar. Cada vez que me acuerdo de los 5.000 euros me duele el estómago. Porque hay gente que está ayudando a la causa como buenamente puede, ¿sabes? Una señora de la limpieza del Pryca ingresa cinco euros al mes; hay una chica en Irún que hace pulseras y las vende a un euro... No me sobra nada para luchar por mi hijo. Pero ellos quieren sus 5.000 euros", relataba la madre de Juanma a El Mundo.

El escándalo no se ha hecho esperar. Los ciudadanos han reaccionado indignados y la noticia circulaba hoy en todas las tertulias y foros de los medios de comunicación. Ahora la SGAE dice que devolverá el importe, más vale tarde que nunca y aunque lo haga por la presión cívica, ya que hasta ayer mismo mantenía su postura de excusarse alegando que cobrar es su "obligación", siempre y cuando el autor de las canciones (y Bisbal no lo es) no ceda los derechos de las mismas. "Una cosa es que el cantante renuncie a su caché y otra, el uso de su música cuando ésta no es del cantante", señalaba en declaraciones recogfidas por El Mundo. La falta de escrúpulos es evidente y el mal ya está hecho: por lo pronto a la familia, que además iba a montar otro concierto en Vícar, lo tuvo que suspender, a la busca de cantautor que sí pudiera ceder su obra.