Cabrera defiende la inmersión lingüística en Cataluña

Cabrera defiende la inmersión lingüística en Cataluña

Pese a las reiteradas denuncias de padres y colectivos educativos, la Ministra cree que la inmersión lingüística "no ha generado problemas" en Cataluña y constituye un "pilar" de convivencia. Mientras, en Galicia se sigue denunciando la marginación del castellano por la política del Gobierno autonómico.

REDACCIÓN HO.- La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha asegurado hoy que la inmersión lingüística en Catalunya "no ha generado problemas" en Catalunya desde que se empezó a aplicar en los años 80; por el contrario, la considera " un pilar sólido de convivencia" en esta comunidad.

En una entrevista en TV3 recogida por Europa Press, Cabrera criticó la propuesta del PP, anunciada por Mariano Rajoy, de que la enseñanza tenga como lengua vehicular el castellano en toda España, y le pidió que actúe "en consecuencia" con su modo de obrar cuando era ministro Educación y concluyó el proceso de cesión de las competencias en educación a las autonomías. "Entonces no consideró esto -la inmersión lingüística- un problema", sostuvo.

En este sentido, Cabrera defendió que el sistema enseñanza catalana es un "proyecto de normalización lingüístico" que "garantiza" el conocimiento del castellano, así como del catalán.

El problema, también en Galicia

Cataluña no es la única comunidad que presenta graves problemas con las política de normalización lingüística. El colectivo Galicia Bilingüe ha denunciado la ley que prepara la Xunta para obligar a los comercios a ofrecer sus productos en lengua gallega. La asociaciónrechaza frontalmente la imposición de una lengua oficial sobre otra, como pretende esta futura ley.

Así, el anteproyecto de Ley que prepara la Consejería de Industria del gobierno gallego dice en su artículo 8 que "la señalización, carteles informativos y documentos de oferta de servicios para los consumidores en establecimientos abiertos al público deben estar redactados al menos en gallego": es decir, en gallego o, al menos, en castellano y gallego pero nunca sólo en castellano.

En otro epígrafe se recogen las posibles sanciones. Según advierte el portavoz de la asociación Galicia Bilingüe, Xavier Pausada, en declaraciones recogidas por la cadena COPE: "la sanciones no son menores, van desde un simple apercibimiento a 3.000 euros de multa; es decir: que por una no rotulación en gallego -curiosamente en castellano no se obliga- pueden sancionar a los comerciantes hasta con 3.000 euros de multa".