Salvemos la Catedral.

Petición

La Catedral de La Laguna se cerró al culto 30 de junio de 2001, debido a desprendimientos de la cubierta, circunstancia que se ha dado en muchas otras catedrales españolas. Sin embargo, mientras las otras han ido restaurándose, la de La Laguna ha estado sometida durante siete años, a constantes informes y contra-informes, por parte de todas las administraciones implicadas: Gobierno de España, Gobierno Autónomo, Cabildo Insular y Ayuntamiento, lo que se ha traducido en interminables retrasos, que han entrado en una auténtica vía muerta.

A la vista de lo anterior, y ante el progresivo deterioro que está sufriendo la Catedral y su patrimonio mueble e inmueble, sumida en un abandono que no se merece, le requiero:

a) que como representante de nuestros intereses se comprometa a defender la inmediata restauración de la catedral; y

b) que en su programa para las próximas elecciones adquiera el compromiso firme de restaurar en un plazo concreto la Catedral.

Firma la petición aquí
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La iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, conocida popularmente y de forma más entrañable como “La Catedral”, lleva más de cinco años cerrada; sobra decir, pues, y siendo bastante mesurados, que las autoridades competentes no se han dado mucha prisa en su restauración. Nada que ver con lo que acaeció allá por 1897, cuando el estado ruinoso que ofrecía el templo aconsejó su clausura.

En aquella época, tras largos debates entre los partidarios de una adecuada restauración y los que preferían el total derribo del edificio, se eligió esta última opción, comenzando las obras el 26 de abril de 1905, según planos del entonces oficial de ingenieros don José Rodrigo de Vallabriga. En su construcción se invirtió la cantidad de 475.963’70 pesetas, de las cuales el obispo don Nicolás Rey Redondo (de muy entrañable recuerdo en esta ciudad y en esta Isla) aportó la entonces elevada suma de 155.490’50 pesetas, producto de toda su fortuna personal. Debido a ello, las obras terminaron con rapidez y el 6 de septiembre de 1913 el citado obispo consagraba solemnemente el nuevo templo catedral. Por eso, el escritor, presbítero de La Catedral y cronista oficial de La Laguna, Rodríguez Moure escribía en 1914: “Las fechas que se dejan memoradas, la cuenta de los gastos y la vista del hermoso templo patentizan de un modo evidente que no se ha perdido tiempo en la ejecución; y visto el resultado satisfactorio se dan por bien gastadas las cantidades empleadas en su construcción”.

Con el tiempo, esta nueva edificación sufre nuevos problemas, la historia parece, pues, repetirse, no así la respuesta de las autoridades: el templo se cierra el 30 de junio de 2002 y, hasta la fecha, permanece cerrado. Desde entonces se han derramado ríos de tinta. Algunos hacen hincapié en el peligro que corre su patrimonio mueble (parte repartido por otros templos de la ciudad o en dependencias capitulares, otro, como el retablo de Nuestra Señora de los Remedios o el púlpito de Pasquale Bocciardo han tenido que permanecer en el templo con el consiguiente riesgo, …). Otros textos destacan el considerable deterioro que ha seguido sufriendo La Catedral durante estos cinco años, o la cuantiosa inversión en los costosos andamios,… Pero, sobre todo, destacan los ríos de tinta vertidos en los dimes y diretes entre las administraciones, léase Gobierno Central, Gobierno Autónomo o Cabildo. Todo ello sin darse cuenta de que La Catedral forma parte de la idiosincrasia de los laguneros y las laguneras, que piden a gritos su restauración y no entran en el juego político. Todos y todas queremos salvar La Catedral, pues con nuestro patrimonio no se juega.

Por todo ello, les animamos a sumarse a esta iniciativa en defensa de la Catedral de la Laguna, fimando el manifiesto que encontrarán en esta página o recogiendo firmas. Las firmas serán presentadas ante las Cortes, con el objeto de lograr un compromiso de solucionar los problemas que surgen en torno a este tesoro de nuestro patrimonio.

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