Reig Plà: “El auténtico patrimonio de la humanidad es la unión sacramental de un solo hombre con una sola mujer abiertos a la vida”

Una enorme ovación y gritos de apoyo y gratitud reciben al obispo de Alcalá de Henares a su entrada en el abarrotado auditorio del Palacio de Congresos de Madrid.

La Justicia europea protege, la ley española atenta: "Hay vida humana desde la fecundación"

Manifiesto de Madrid: Más de 1000 científicos y expertos demandan respetar la vida humana desde la fecundación

Derecho a Vivir: "La Ley Aído debe quedar derogada tras el 20N. La sentencia del TUE ratifica la evidencia científica de que desde la fecundación existe una vida humana cuya dignidad ha de ser respetada".

MIÉRCOLES, 19 DE OCTUBRE DE 2011.- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea  sentenciaba ayer mismo que la utilización de células madre embrionarias, aún en las primeras etapas del desarrollo embrionario, suponen “la destrucción del embrión”, al tiempo que declaró que debe considerarse como “embrión humano” a todo óvulo humano a partir de la fecundación. La definición se establece claramente en el fallo en el que se prohíbe patentar investigaciones que empleen células madre embrionarias.

La portavoz de Derecho a Vivir: (DAV)  Gádor Joya, destaca que “esta sentencia apoya lo que la Ciencia ya dice con meridiana claridad: desde el momento de la concepción existe una vida humana cuya dignidad ha de ser respetada y protegida”. Una evidencia que pusieron de relieve más de 2.000 científicos, profesores e intelectuales de distintas ramas de la Biomedicina, las Humanidades y las Ciencias Sociales en el llamado Manifiesto de Madrid, presentado el 18 de marzo de 2009.

 En el mismo sentido, la campaña de acción electoral VotaValores.org que ha puesto en marcha HazteOir.org, reclama a los partidos políticos en su documento Tenemos razones, ofrecemos propuestas” que se cree un “estatuto del embrión que sirva para proteger la vida del mismo en cualquier circunstancia”, que “se prohíba expresamente la investigación con embriones humanos” y que se impulse “con fondos públicos la investigación con células madre adultas y se promueva la creación de bancos públicos de células de cordón umbilical”.

La doctora Joya, además, señala que la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, “pone en entredicho algunos de los postulados recogidos en la Ley de Técnicas de Reproducción Asistida así como en la Ley de Biomedicina, por lo que deberían ser revisadas de inmediato por el nuevo Gobierno”.

Cada vez se hace más urgente que los partidos que concurren a las elecciones generales que se celebrarán el próximo 20 de noviembre, “se comprometan de manera inequívoca a proteger al ser humano, en especial en su fase primera de desarrollo, como señala esta sentencia” expone la portavoz de DAV.

“En especial –prosigue Joya-, el Partido Popular, que probablemente tenga la responsabilidad de gobierno, debe poner por escrito en su programa electoral lo que Mariano Rajoy ha repetido en varias ocasiones: la derogación de la Ley Aído”.

“Es triste comprobar cómo a medida que se acerca la fecha de las elecciones, la seguridad de las declaraciones en ese sentido ha dado paso a un deliberado intento de confundir al electorado para el cual esta cuestión es fundamental. El PP debe ser claro en este punto”, asegura Joya.

 

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Con la sentencia del TJUE en

Con la sentencia del TJUE en la mano se debería derogar hoy mismo todas las leyes del aborto en el ámbito de la UE, salvo (con muchas dudas) en caso de peligro para la vida de la madre (el peligro que normalmente se detecta avanzada la gestación, cuando muy pocas madres tomarían la decisión de matar a sus hijos para salvarse ellas). Hoy ese supuesto casi no se da realmente en los países desarrollados, pues las técnicas médicas permiten reducir el riesgo al mínimo. Nos pondríamos, por tanto, prácticamente en una cifra de abortos = 0 en toda la UE... si fuéramos coherentes con la jurisprudencia que acaba de crear el TJUE.

En el caso del TC español, ya tiene aquí materiar para declarar nula la Ley Aído y la anterior Ley del Aborto si se restaurase. Lo mismo para el nuevo Gobierno que salga del futuro Congreso de Diputados.

Simple y llanamente: que España cumpla también las sentencias del TJUE, pues también la obligan. Ni investigación con células madre embrionarias -que son, además, ineficaces y cancerígenas-, ni aborto intencionado, ni píldora abortiva.

Y muchas felicidades a Greenpeace, que promovió la denuncia original que dio lugar a la intervención del TJUE.