Los ciudadanos reclaman el fin de EpC y poder decidir la educación de sus hijos

Los ciudadanos reclaman el fin de EpC y poder decidir la educación de sus hijos

Consulta abierta para la reforma educativa
HazteOir.org anima a los ciudadanos a aprovechar la consulta abierta por el Gobierno en Internet sobre la reforma de la Ley de Educación.

MADRID, 31 DE OCTUBRE DE 2012.- En apenas unas horas, más de 10.000 ciudadanos han enviado al Gobierno propuestas para la reforma de la Ley de Educación en las que subyace un sentimiento doble, entre la confianza y la exigencia. “Sea valiente y haga lo que crea correcto”, anima Gonzalo S., de Valladolid, mientras Francisco Ramón B., de Tenerife, advierte a José Ignacio Wert: “Empiecen a pensar en los ciudadanos o los ciudadanos dejaremos de pensar en ustedes”.

Bajo el lema “Son nuestros hijos, no experimentos”, la web del ciudadano activo, HazteOir.org ha animado a sus seguidores a aprovechar la oportunidad abierta por el Ministerio de Educación para que los ciudadanos puedan enviar sus aportaciones a la reforma educativa.

Las dos medidas que ha sugerido HazteOir.org a los ciudadanos para enviar al ministro Wert, apoyadas mayoritariamente, son muy concretas:

  1. Suprimir Educación para la Ciudadanía (no un mero edulcoramiento o reforma de sus contenidos).

  2. Garantizar la libre elección del centro escolar mediante el cheque escolar u otro sistema que permita a los padres escoger el mejor colegio para sus hijos, público o privado, aunque no esté en su barrio.

Respaldando estas peticiones básicas y señalando otras muchas, el Ministerio de Educación ha recibido numerosos mensajes que van peticiones de mayor libertad de elección hasta la recuperación de competencias por parte del Estado para eliminar diferencias curriculares.

Mar G., de Madrid en su condición de “profesora de la pública”, advierte de que en un sistema educativo “es imprescindible la libertad para elegir centro educativo”. De manera complementaria Carmen V., de Valencia, recuerda que “la educación en valores es mi responsabilidad” y añade que “en otros países se está promoviendo de nuevo la educación diferenciada porque se han visto los buenos resultados”. Resultados que convencen del mismo modo a Ramón D. de F., de Navarra, que reclama a José Ignacio Wert “que se confirme la posibilidad de elegir” este modelo.

Los informes sobre calidad educativa en España que se han publicado en los últimos años no han pasado desapercibidos y Alfonso R., de Madrid, recuerda al ministro que “estamos a la cola en Europa”. Por esta razón, Juan José L., de Asturias, anima a “aprender de los países como Finlandia, donde las cosas funcionan bastante mejor” (implantación extensa del cheque escolar) y a “evitar la ideologización en la escuela”.

En relación a las diferencias de los currículos educativos entre las regiones españolas, también hay mensajes de hondo calado. Antonio P., funcionario destinado a lo largo de su carrera en Aragón, Canarias y Valencia, reclama la “recuperación de las competencias educativas por el Estado” y cuenta que tiene “un hijo de 22 años que por culpa del sistema educativo en vigor que descentraliza la Educación en las Comunidades Autónomas ha tenido que soportar tres programas de educación distintos”. En un sentido parecido se expresa Asunción C., de La Rioja, que reclama, entre otras medidas, “que en todas las comunidades se estudie la misma Historia”.