Reconociendo que carece de cifras, Aído insiste en la reducción de abortos

Reconociendo que carece de cifras, Aído insiste en la reducción de abortos

En un foro tan serio como el Congreso, la ministra acude sin datos y sin más aval que el 'porque yo lo digo' para dar una arenga ideológica que falsea la realidad en su defensa de la nueva ley del aborto.

REDACCIÓN HO.- La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado ante el Pleno del Congreso que, si bien "todavía no hay" cifras oficiales, "la tendencia indica una clara reducción" en el número de abortos que se practican en España "por primera vez en muchos años" dado que "la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo hace una apuesta muy clara en esta dirección".

En un  foro como el Congreso que exige más seriedad, a la ministra del aborto poco le importan los datos: sí servir un titular que avale su planteamiento puramente ideológico, sin más aval que el 'porque yo lo digo',  tratando de defender lo insostenible -la nueva ley del aborto convertido en proyecto personal-, aunque para ello tenga que falsear la realidad. Comenzando por el hecho mismo de excluir el aborto químico en sus consideraciones, y limitarse al quirúrgico, aunque tampoco sobre este ofrezca cifras. Su conclusión se basa, como ella misma ha reconocido, en que a ella se le antoja que "la nueva ley apunta a esa dirección". Por lo tanto, si el Gobierno dice que se ha marcado un objetivo, es que ese objetivo se ha cumplido, y punto. 

Aído ha respondido así hoy en la Cámara  en la línea que expuso por escrito a las preguntas que le planteara por  hace seis meses el diputado de UPN Carlos Salvador, quien había planteado al Gobierno cuándo se puede considerar que el no nacido adquiere vida humana, cuándo adquiere su dignidad y merece protección legal, ya que, en su opinión, es una "contradicción que eliminar una vida humana pueda ser delito o derecho a la vez dependiendo de la edad de la víctima".

La ministra, que ha evidenciado su malestar al tener que responder al tema al señalar que no sabe "qué pretende" el diputado con este tipo de preguntas, ha contestado en la línea que ya la expuso por escrito: que contraponer "opiniones o convicciones" sobre el origen de la vida humana "no lleva a ninguna parte", especialmente cuando la Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo ha sido aprobada por el Parlamento y se encuentra en vigor, informa Europa Press.  Es decir, Aído reitera su compromiso puramente ideológico con el aborto, negando laevidencia científica.

 "Si lo que quiere es un debate sobre ciencias, religión o filosofía, considero que contraponer opiniones o convicciones particulares, sean las suyas o las mías, no nos lleva a ninguna parte", ha afirmado.

En este sentido, Aído ha añadido que "podría recordar" las opiniones de "destacadas personalidades del ámbito de la ciencia" que se han pronunciado sobre este asunto tanto en el Tribunal Constitucional como en el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea, aunque "intercambiar opiniones distintas sobre un asunto tan complejo no conduce a nada".  La misma indiferencia por la documentación que tiene la ministra para ofrecernos las cifras de abortos, la tiene para refrendar su discurso.

 "Sé que nos separa una enorme distancia en nuestro planteamiento y respeto sus creencias y convicciones, pero pertenecen al ámbito privado y al Gobierno le corresponde legislar para lo público", ha señalado la ministra, para incidir en que la ley anterior "no daba respuesta a la realidad española" mientras que la nueva "aporta más seguridad". ¿Será que causar la muerte de un ser humano indefenso no es un asunto de interés público? ¿No es 'asunto público' para la titular de Igualdad el sufrimiento que genera de por vida a la mujer el aborto, ni la soledad que le aboca a someterse a esta práctica?

En respuesta, Salvador, que ha registrado en los últimos meses medio centenar de preguntas por escrito al Gobierno sobre esta cuestión, ha acusado al Gobierno de "negar la realidad cuando no le gusta, relativizar los problemas, quitarles valor, siendo todo discutido y discutible". "Eluden su componente moral e incluso como es el caso, cuestionan la vida humana y así, como nada tiene valor, pueden tomar la decisión que más les convenga en cada momento, la que sea, partidistamente", ha asegurado.

Añadía el diputado de UPN que "el problema es que la ley es mala" porque el Gobierno ha mostrado "una auténtica incapacidad de empatizar con el más débil" y ha ofrecido "la peor de las soluciones", porque "están negando tantas veces la realidad que se han quedado ciegos ante ella y, como no la comprenden, son incapaces de encontrar una solución a los problemas".