Líderes cristianos fueron ejecutados con una apisonadora en Corea del Norte

Líderes cristianos fueron ejecutados con una apisonadora en Corea del Norte

En Corea del Norte se está incrementando la persecución religiosa a unos niveles tan altos como en la Roma antigua. De la misma manera como los romanos durante los primeros siglos del Cristianismo arrojaban a los Cristianos a los leones por una simple diversión deportiva, se nos informa que los líderes norcoreanos prefieren juicios sumarios seguidos de un pelotón de fusilamiento o simplemente aplastarles las cabezas a los líderes de las Iglesias clandestinas con el rodillo de una aplanadora.

PERSECUCIONCRISTIANA.COM .- Solamente hay tres Iglesias "legales" en Pyongyang, la capital de Corea del Norte, pero principalmente sirven para dar la ilusión de una libertad de culto que en verdad no existe. Son visitadas mayormente por extranjeros y algunos ancianos. En todos los demás lugares, el gobierno norcoreano se dedica a una completa supresión de la vida religiosa.
Basándonos en los informes de testigos oculares que recientemente se refugiaron en Corea del Sur pasando primero por China, estos dicen que Corea del Norte ha creado un reino de terror para aplastar cualquier creencia con el temor que pueda desafiar la endiosada autoridad del líder Kim Jong II. La mera posesión de una Biblia puede llevar a la pena de muerte.

Cinco líderes cristianos, aplastados con una apisonadora en una ejecución pública

La asistencia a un servicio religioso clandestino puede resultar en grotescas ejecuciones públicas. Un testigo ocular dijo que estaba presente cuando cinco líderes de la iglesia fueron aplastados por una aplanadora frente a una muchedumbre. Los lideres religiosos fueron advertidos: "Si Ustedes abandonan la religión y solo sirven a Kim II Sung y a Kim Jong II, no los ejecutaremos". El testigo dijo que ninguno de los condenados pronunció palabra. Algunos de los miembros de la Iglesia que presenciaban la escena lloraban, gritaban o se desmayaban cuando los cráneos crujieron al ser destrozados por la aplanadora.