Libertad religiosa, un derecho humano en peligro

Libertad religiosa, un derecho humano en peligro

En las democracias occidentales, en las dictaduras asiáticas y americanas y en los países musulmanes, el derecho a profesar las propias creencias se convierte en objetivo a batir.

REDACCION HO Y ZENIT.- En Estados Unidos, la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional ha dado a conocer su informe anual con indicaciones de los países en los que se atenta de manera especial contra los derechos ciudadanos a la libertad religiosa.

El informe de la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional indica que la libertad religiosa es un derecho humano en peligro, y señala la relación de "países de especial preocupación" (países CPC): Myanmar, China, Corea del Norte, Eritrea, Irán, Irak, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudí, Turkmenistán, Uzbekistán y Vietnam.

La Comisión también anunció una "lista de observación" de países cuyo comportamiento exige un control cercano debido al grado de violaciones de la libertad religiosa: Afganistán, Bielorrusia, Cuba, Egipto, Indonesia, Laos, Rusia, Somalia, Tayikistán, Turquía y Venezuela.

El Wall Street Journal comentaba la inclusión de Venezuela en la Lista de Observación, en un artículo el 1 de mayo de Melanie Kirkpatrick, redactora de la página editorial del Journal:

"Los judíos de Venezuela están huyendo a Miami, Madrid y a otros lugares debido al antisemitismo a que se enfrentan en el país".

Cuando Hugo Chávez fue elegido presidente en 1998, cerca de 22 mil judíos vivían en el país. Hoy su número se estima entre 10 mil y 15 mil. El artículo mencionado citaba comentarios de Chávez, que iban desde describir a los judíos venezolanos como "descendientes de los mismos que crucificaron a Cristo" hasta "una minoría que se ha apropiado de todo el oro del planeta".

En su mensaje anual de este año a los miembros del cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, Benedicto XVI expresaba su preocupación por aquellos que son perseguidos por su fe. Su discurso del 8 de enero hablaba de "nuestros hermanos y hermanas víctimas de la violencia, especialmente en Irak y en la India".

La preocupación del Papa se extendía a los de los países desarrollados:

"Deseo también que en el mundo occidental no se cultiven prejuicios u hostilidades contra los cristianos, simplemente porque, en ciertas cuestiones, su voz perturba."

El informe de la Comisión sobre Libertad Religiosa Internacional contiene información detallada sobre los países incluidos en la categoría de CPC y en la lista de observación. En este sentido, Myanmar tiene uno de los peores expedientes de derechos humanos del mundo, y la libertad religiosa ha disminuido el año pasado. El régimen militar restringe gravemente la práctica religiosa y controla la actividad de todas las organizaciones religiosas.

Se estima que 136 monjes budistas siguen en prisión, esperando juicios, y, según el informe, los monasterios permanecen cerrados o funcionan con una capacidad limitada. Asimismo, la minoría étnica cristiana y musulmana sigue encontrando dificultades.

En China, según la Comisión, "no ha habido mejoras en la situación de la libertad religiosa":

"El gobierno chino continúa implicado en violaciones sistemáticas y notorias de la libertad de religión o creencia, con el control riguroso de las actividades religiosas y la detención, prisión, multa, apaleamiento y acoso de creyentes".

La Comisión también comenta que la represión de muchos grupos religiosos se intensificó antes de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

En cuanto a Oriente Medio, el informe explica que, en Irán, "la retórica política oficial del gobierno ha dado como resultado un deterioro de la situación para prácticamente todos los grupos no chiíes".

La política del gobierno es culpable de la violación de la libertad religiosa, incluyendo la detención, tortura y ejecución basadas en la religión del acusado, alegaba la Comisión.

El informe también llamaba la atención sobre la situación de Irak, del que se dice:

"El gobierno sigue cometiendo y tolerando graves abusos de la libertad de religión o creencia".

En cuanto Arabia Saudí, el informe reconocía que el Rey Abdulá ha permitido algunas medidas de reforma limitadas, además de promover el diálogo interreligioso. No obstante, el gobierno todavía prohíbe toda forma de expresión religiosa pública que no sea la de la interpretación propia del gobierno, una escuela del Islam suní.

Además, la comisión acusa a las autoridades saudíes de apoyar a grupos internacionales que promueven "una ideología extremista, incluyendo en algunos casos la violencia hacia los no musulmanes y hacia los musulmanes no aprobados".

En Egipto, continuaba el informe, hay graves problemas de discriminación, intolerancia, y otras violaciones de derechos humanos contra miembros de las minorías religiosas. Las graves violaciones de la libertad religiosa siguen afectando a los cristianos coptos ortodoxos, a los judíos, a los bahabitas, así como a los miembros de las comunidades musulmanas minoritarias, acusaba la comisión.

El informe afirma que el gobierno no dado suficientes pasos para parar la represión y la discriminación contra los creyentes religiosos, o castigar a los responsables de la violencia o de otras graves violaciones de la libertad religiosa.

Persiste la preocupación por la libertad religiosa en Pakistán. A lo largo del año pasado, el poder de los grupos extremistas ha crecido. Además, las leyes anti blasfemia se han usado para silenciar a los miembros de las minorías religiosas y a los disidentes.

En el vecino Afganistán, el informe comentaba que la situación de la libertad de religión o creencia se ha vuelto cada vez más problemática. Según la Comisión, la constitución de Afganistán no logra proteger de la ortodoxia dominante a los individuos en una nación de mayoría musulmana. Como resultado hay graves violaciones de la libertad religiosa, en parte debido también al poder e influencia de los líderes religiosos tradicionalistas.

La Comisión recomendaba que Vietnam fuera calificado como CPC debido a las continuas violaciones de la libertad religiosa por parte del gobierno. A pesar de algunos progresos, el gobierno vietnamita sigue imponiendo importantes restricciones a la libertad religiosa.

Por ejemplo, todavía se encarcela o detiene a personas por sus actividades religiosas pacíficas y la actividad religiosa independiente sigue siendo ilegal. Además las protecciones legales para las organizaciones religiosas aprobadas por el gobierno son vagas y sujetas a interpretaciones arbitrarias o discriminatorias basadas en factores políticos.