El G-20 apuesta por la transparencia y una mayor regulación financiera
REDACCIÓN HO.- "Estamos decididos a mejorar nuestra cooperación y trabajar juntos para restaurar el crecimiento global y lograr las reformas que necesita el sistema financiero del mundo" Así comienza la declaración final suscrita ayer por los líderes de los países que generan el 90% del PIB mundial, en una ardiente defensa del capitalismo y el libre mercado, cuyos cimientos se han tambaleado con la crisis crediticia.
La reforma de los mercados financieros y mayor transparencia y regulación de los mismos son algunos de los acuerdos genéricos alcanzados ayer por los líderes del G-20 -principales economías mundiales y de países emergentes (1)- además de España, Holanda y la República Checa -añadidas bajo la bandera de la Unión Europea- en la cumbre celebrada en Washington. Entre las medidas concretas está la creación de un 'colegio de supervisores' que controlará los principales bancos del mundo y cuya lista deberá estar elaborada antes del final de marzo.
Lo conseguido ayer ha sobrepasado las esperanzas de algunos analistas, que no confiaban en compromisos importantes ante el vacío de poder estadounidense. En cualquier caso, el texto supone una victoria personal para Bush, que ha logrado que el mundo rinda pleitesía a un sistema en crisis. La declaración advierte de que un sobreproteccionismo por exceso de regulación pondría en peligro al sistema que tan ardientemente defienden como el generador de la riqueza y la prosperidad mundial: "Subrayamos la importancia crítica de rechazar el proteccionismo y no volvernos hacia adentro en tiempos de incertidumbre financiera", dice el texto.
Principios básicos
Washington marca el rumbo hacia la transparencia financieraLa nueva era abierta ayer en el sistema financiero internacional, según el texto final de la cumbre, debe descansar sobre cinco principios: mayor transparencia contable; mejora de la regulación, promoción de la integración de los mercados, refuerzo de la cooperación global y reforma de las instituciones financieras.
También se apuesta por promover la integridad ética de los mercados financieros y proteger a los consumidores, evitando los conflictos de intereses y previniendo la manipulación ilegal, las actividades fraudulentas y los abusos.
Los líderes analizan en el documento las raíces de la crisis, se congratulan por las medidas adoptadas de forma global para atajarla y se comprometen a favorecer el dinamismo económico, la creación de empleo, el crecimiento, la innovación y la reducción de la pobreza. Algo que pretenden lograr con estímulos fiscales a escala nacional, que España se ha comprometido a apoyar, además de reforzar el papel del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial como instrumentos de rescate para los países en crisis.
En la declaración final, los mandatarios alzan la voz en contra del proteccionismo comercial, e instan a una conclusión de la Ronda de Doha, de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La declaración atribuye a cada país la responsabilidad de fortalecer la regulación. Entre los objetivos de esa nueva política estarán la vigilancia de los fondos de alto riego (hedge funds) y de las firmas de calificación de riesgo, propuestas defendidas por los representantes europeos.
Próxima cita del G-20 para antes de mayo
El documento aboga porque todas esas medidas se pongan en marcha antes de que acabe marzo, con el fin de que puedan ser evaluadas en una próxima cumbre del G-20, que se celebrará antes del 30 de abril en un lugar aún sin determinar, y a la que ya asistirá el nuevo presidente de EE UU, Barack Obama. Nicolás Sarkozy propuso que se celebre en Londres, con motivo de la presidencia de turno de Gran Bretaña de este grupo.
El presidente electo de EE.UU, Barack Obama, no participó en la cumbre del G20 ni se reunió con líderes de la comunidad internacional al margen del encuentro para evitar una bicefalia, confirmó su portavoz. De hecho, en su primera rueda de prensa el viernes, la primera desde que se proclamó triunfador en las elecciones del día 4, recordó que "sólo tenemos un presidente a la vez" y, hasta el 20 de enero, el Gobierno de Bush sigue al cargo.
La intervención de Zapatero
España, con delegación compartida y bajo bandera de la UEDurante las cuatro horas que duró la cumbre en Washington, Zapatero tuvo la posibilidad de intervenir durante unos ocho minutos en la primera sesión plenaria de la cumbre del G-20 que analiza la reforma del sistema financiero internacional en el National Building Museum de Washington.
Propuso la coordinación global de políticas fiscales para reactivar la economía y una nueva regulación de los sistemas financieros, reforzando el control para una mayor transparencia. "Es necesario intervenir, pero nunca coartar la libertad económica", subrayó durante la reunión, celebrada a puerta cerrada. También abogó por una "nueva cultura corporativa" en las empresas para evitar "salarios astronómicos" y beneficios injustificados, según informaron fuentes del Ejecutivo.
Finalmente, instó a los líderes del G-20 a no olvidar su compromiso "con otra crisis mayor, más grave e intolerable que es la de la desigualdad y la pobreza" en el mundo: "No podemos escatimar ninguna energía en la lucha por cumplir con los objetivos del milenio", manifestó.
Zapatero, que acudió a la Cumbre tras reunirse con Mariano Rajoy los presidentes de las grandes entidades financieras españolas, intervino bajo la bandera de la UE y no con la española, dado que su asiento cedido por Francia estuvo compartido la República Checa; como al final tres ya empiezan a ser multitud, al final Holanda, también invitada gala, compartió su delegación con Francia, por lo que Sarkozy también participó bajo bandera europea. Hasta el final, el Gobierno socialista ha intentado quitar hierro a nuestra presencia "de prestado" en esta Cumbre, insistiendo en que España ha acudido "en las mismas condiciones" que Francia, el Reino Unido, Italia y Alemania -países europeos miembros del G-20, que sí fueron invitados desde un principio por el anfitrión, Bush-, y con la intención de participar en las siguientes etapas del proceso de reforma financiera. Para ello cuenta ya con un respaldo: el ministro de Exteriores de Brasil, Celso Amorim, apoyó la presencia de España en la próxima Cumbre.
Valoraciones de los líderes
- George W. Bush (EE.UU.): Tras asegurar que la cumbre había sido un "éxito", advirtió que "queda mucho aún por hacer". Destacó como logro principal el establecimiento de principios y medidas para adaptar los sistemas financieros a las realidades del siglo XXI: "Debemos hacer los mercados financieros más transparentes", recalcó, y explicó también que los líderes del G-20 se mostraron de acuerdo en "mejorar la integridad de los mercados financieros" y aumentar la cooperación entre las autoridades responsables.
Sarkozy, en faenaNicolas Sarkozy (Francia, presidencia de turno de a UE): Tras calificar de "histórica" esta cita al salir de ella "respuestas estructurales" a la crisis financiera y económica pese a los diferentes puntos de partida de los países participantes, se felicitó por la posición "absolutamente común". Ahora, "el G-20 es visto como el organismo relevante" para hacer frente a los problemas que surgen a raíz de la crisis financiera, dijo el mandatario francés en el encuentro con la prensa, al que acudió acompañado del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso. - Gordon Brown ( Gran Bretaña) Consideró que las conclusiones recogidas en la declaración de Washington representan el camino a "un nuevo Bretton Woods", y se mostró convencido de que en las próximas semanas se conocerán nuevas medidas de estímulo fiscal y acuerdos en materia comercial.
- Dmitri Medvédev (Rusia): propuso durante la reunión la creación de nuevas instituciones financieras, como una comisión reguladora internacional, e hizo un llamamiento a los participantes en la cumbre para que ayuden a los países más pobres a superar la crisis financiera. "Es importante trabajar juntos para ofrecer recursos a los países más afectados por la crisis, los más pobres, a través del FMI y de otras organizaciones", recalcó.
- Hu Jintao (China): aseguró en la cumbre que su país profundizará en las reformas en el interior al tiempo que se abrirá más al exterior. Además, afirmó que Pekín fomentará un crecimiento económico constante y desempeñará un papel constructivo para garantizar la estabilidad económica global.
- Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil): destacó el encuentro como "histórico", añadiendo que representa un cambio en el panorama político mundial. Brasil ha reclamado durante años una mayor influencia de los países en desarrollo en los foros e instituciones internacionales, algo que parece haberse consolidado en esta reunión, por lo que Lula ha afirmado que tiene la certeza de que la geografía política del mundo ha ganado una nueva dimensión.
- Cristina Fernández (Argentina): aseguró que la actual crisis financiera mundial no es sólo una crisis económica, sino que marca el fin de un ciclo histórico y político. También destacó que Argentina ha subrayado la necesidad de establecer una nueva regulación internacional y reformar los organismos multilaterales de crédito.
- Robert Zoellick (presidente del Banco Mundial) Menos eufórico, se refirió a la Cumbre como una "base provechosa" e instó a los líderes de las principales economías a dar una respuesta "rápida, global y coordinada", que en su opinión pasa en los próximos meses por el protagonismo de planes de estímulo fiscal como el recientemente lanzado por China, que incluye un paquete de ayudas de 580.000 millones de dólares. También ha dado la bienvenida al compromiso del G-20 de incrementar la voz y la representatividad de los países emergentes en la estructura de gobierno de instituciones como el Banco Mundial, que él preside, así como el Fondo Monetario Internacional y el Foro de Estabilidad Financiera, una institución ligada al G-7 donde están representados los bancos centrales y los supervisores.
- Dominique Strauss-Kahn (director del FMI): mostró su satisfacción por el respaldo recibido por los líderes del G-20, aunque ha apuntado que elaborar las nuevas reglas financieras no es trabajo de la institución que dirige. Cifró en 1,2 billones de dólares el estímulo fiscal que el mundo necesita para combatir la crisis, y aseguró que el Fondo promoverá una expansión presupuestaria coordinada.
NOTAS:
(1) El G-20 está integrado por la Unión Europea (UE), el Grupo de los Siete (EE UU, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia) y Corea del Sur, Argentina, Australia, Brasil, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudí, Sudáfrica, Turquía y Rusia.
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CFuencisla Dom, 16/11/2008 - 05:03h
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