Una entidad religiosa promociona desde Barcelona a la multinacional del aborto IPPF

Una entidad religiosa promociona desde Barcelona a la multinacional del aborto IPPF

«<a href="../../../../../../../../node/32440">El arzobispado de Barcelona niega que se practiquen abortos en el hospital del que forma parte</a>»
«BLOGS HO: <a href="http://www.outono.net/elentir/2010/09/01/abortos-iglesia-y-barcelona-algunos-datos/">Abortos, Iglesia y Barcelona: algunos datos</a>, por Elentir»

REDACCIÓN HO.- El pasado mes de marzo, Religión en Libertad denunció la práctica de abortos en algunos hospitales barceloneses relacionados con la Iglesia. Meses después ampliaba la información recogiendo también los datos aparecidos en ABC: Tres hospitales catalanes en los que participa la Iglesia dispensan la píldora abortiva.

Estas informaciones desvelaban la existencia de dos hospitales, el de Sant Pau de Barcelona, el de Sant Joan de Déu, de Esplugues de Llobregat, pertenecientes a la orden de San Juan de Dios, en los que se facilita el abortivo conocido como “píldora del día después”. En el de San Pau se practican también abortos quirúrgicos. En algunos de los patronatos de estos hospitales figura el Arzobispado de Barcelona, que negó la práctica de abortos en centros con los que mantuviera relación.

Hoy se ha sabido que la escuela de enfermería del hospital de San Juan de Dios, en Esplugues, promociona además los textos de la multinacional del aborto International Planned Parenthood Federation.

Como se puede apreciar, en los textos que se reproducen de la web de la citada institución educativa queda patente que sus responsables conocen perfectamente qué es el IPPF y también que se dedica a “los derechos sexuales y reproductivos”.

El Instituto Efrat, que dirige David del Fresno, ha denunciado hoy este hecho:

La página web de la Escola Universitària d'Infermeria Sant Joan de Déu ofrece (al menos a día de hoy, a las 14:20 horas) un acceso directo al “Manual de referencia para profesionales de salud en países en desarrollo”, editado por la federación multinacional pro aborto denominada International Planned Parenthood Federation (IPPF).

Dejando aparte que servir de altavoz a una entidad pro aborto no parece lo más coherente con el ideario y razón de ser de una autodenominada “institución que forma parte de la Iglesia y por tanto, distinta a las Organizaciones no Gubernamentales” no parece menos incoherente facilitar la distribución de un manual que -al menos en la versión ofrecida a través de la web de la Escola- contiene ciertas afirmaciones donde de manera explícita se justifica la practica del aborto:

Cuando las sobrevivientes [a la violencia basada en género] obtienen servicios de salud de calidad adecuada a tiempo, se pueden prevenir o reducir las consecuencias del embarazo no deseado, el aborto inseguro y las ITS mediante la anticoncepción de emergencia, el aborto seguro, la atención post aborto y la profilaxis y el tratamiento de las ITS. (Pag. 95)

Elementos fundamentales de la prestación de cuidados integrales de emergencia a sobrevivientes de la violencia sexual. Elaborar un conjunto general de servicios de emergencia para sobrevivientes de violencia sexual en el que debería figurar lo siguiente:

Informar a las mujeres sobre la posibilidad de embarazo no deseado y de las ITS y el VIH como consecuencia de una agresión sexual.

–            Brindar consejería a las mujeres acerca de la anticoncepción de emergencia, la profilaxis de las ITS y la atención del aborto seguro.

–            Informar a las mujeres acerca de sus derechos legales a obtener servicios, incluso los de anticoncepción de emergencia y de aborto seguro legal, donde estuvieran disponibles.

–            Prestación de servicios de anticoncepción de emergencia o referencias a sitios donde se prestan servicios de anticoncepción de emergencia.

–            Servicios de aborto seguro o referencias a sitios que prestan esos servicios, donde estuvieran disponibles. (Pag. 101)

o donde se pone en tela de juicio, de manera indiscriminada, a los “líderes religiosos”, a la institución familiar, a los profesionales de la salud, a los medios de comunicación, a los representantes legítimos de la autoridad e incluso al poder judicial:

En muchos ámbitos, las mujeres encuentran que los miembros de su familia, los líderes religiosos, los trabajadores de la salud, las y los proveedores de servicios sociales, la policía, el poder judicial, los medios de comunicación y/o otros prestadores de servicios a menudo minimizan y hasta justifican el sufrimiento causado por los abusos —tanto físicos como sexuales o emocionales— que se cometen contra las mujeres. (Pag. 164)

Como colofón, el documento sirve a su vez de altavoz a otras organizaciones pro aborto entre las que destacan el Consorcio Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia, el Center for Reproductive Rights, el Ipas (Fabricante y distribuidor del sistema de “aborto manual en casa” más conocido por las siglas AMEU o MVA) y las Católicas por el Derecho a Decidir (Caracterizadas por su pública desobediencia a la doctrina de la Iglesia Católica, y por la pública promoción de la desobediencia al Papa y a los Obispos).