En ocho meses de “tregua”, la extorsión de ETA recauda 6 millones de euros

En ocho meses de “tregua”, la extorsión de ETA recauda 6 millones de euros

En los ocho meses que han transcurrido desde que ETA declarara su ?tregua?, no han cesado ni el terrorismo callejero ni el rearme: por el contrario, a diario conocemos nuevos ataques en las calles, que estuvieron a punto de acabar con la quema de dos policías locales en Bilbao el pasado viernes, así como descubrimientos de arsenales o zulos en Francia o reuniones de los ?estrategas? terroristas en Italia. También sigue imparable la extorsión etarra: hoy, el diario El Correo publica que la banda terrorista ha enviado una nueva remesa de cartas amenazantes a los empresarios, después de haber recaudado en este tiempo ?sin muertos?, seis millones de euros. Las amenazas se hacen hoy más concretas contra Francia, mediante una de las cartas leídas por uno de los etarras imputados en el macrojuicio que se desarrolla en París contra el aparato logístico. Mientras, Zapatero admite sólo que la violencia hace "más difícil" su "proceso de paz" pero no impiden el diálogo con ETA-Batasuna; una sordera de la que hace gala también Peces Barba, quien afirma que le "entraba por un oído y le salía por el otro" cuando las víctimas reclamaban su dimisión. Ante este panorama, la concejal del PSE en Guecho (Vizcaya) señalaba ayer que el presidente del Gobierno "debe estar temblando" ante la posibilidad de un atentado de la banda terrorista, como muestra el hecho de que, como a ella, se ha reforzado su escolta a quienes protagonizan la ?resistencia? en el País Vasco.  Por su parte, el Foro de Ermua denunciaba los excesos nacionalistas en la Educación.

REDACCIÓN HO.- El terrorismo no interrumpirá el diálogo del Gobierno con ETA, si bien lo hará ?más difícil?, según ha indicado José Luis Rodríguez Zapatero. Más que difícil,  muy arduo debe ser ya, pues la violencia persiste en todas sus variantes, ocho meses después de la declaración de una falsa tregua de la banda terrorista y en contra de la verificación favorable del Gobierno.

El diario El Correo publica este viernes que ETA ha enviado en las últimas semanas una nueva oleada de cartas de extorsión a empresarios vascos, en las que les reclama una cantidad de entre 50.000 y 70.000 euros. Eso sí, como en otras misivas que han llegado después de la tregua de marzo, la banda cuida más las formas y emplea un tono menos amenazante en su chantaje al exigir a los empresarios "una contribución". Desde la declaración de la falsa tregua, ETA ha acumulado al menos seis millones de euros procedentes de la extorsión.

Las cartas comenzaron a llegar a sus destinatarios en octubre y en las últimas semanas se ha producido un goteo de denuncias a los mandos de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Según fuentes de la lucha antiterrorista citadas por el mencionado diario, cuantificar el número de misivas recibidas es complejo, ya que se tiene el convencimiento de que muchos empresarios no lo han denunciado por miedo. En algunos casos, los destinatarios se han limitado a poner las hechos en conocimiento de las distintas patronales vascas.
 
Las misivas son idénticas a las remitidas el pasado mes de julio. En ellas, los terroristas exigen cantidades que oscilan entre los 50.000 y los 70.000 euros y se les asegura que el texto es una forma de "invitarle a participar en la construcción del futuro" del País Vasco. En la misiva se recuerda a los empresarios el proceso abierto en Euskadi tras el alto el fuego de las organización terrorista. "Euskal Herria se encuentra en un momento de cambio político" por lo que las cantidades exigidas son necesarias "en concepto de ayuda económica para el proceso de liberación y construcción nacional", agregan. Las cartas están en escritas en euskera y en castellano e incluyen el organigrama de la banda para autentificar su origen. Las cartas -fechadas en septiembre- se despiden con un "respetuoso y cálido saludo revolucionario".

Zapatero y Chirac confían en el diálogo pese a la violencia

Tras la Cumbre de Girona  y en rueda de prensa conjunta con el presidente francés, Jacques Chirac, Zapatero indicaba ayer que el Ejecutivo "está en condiciones de ser el primer garante del Estado de Derecho, la primera institución que ha de velar por que las leyes se cumplan y dar el respaldo a quienes cada día desarrollan esa labor", esto es, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los jueces y la Fiscalía.

Chirac se limitó a expresar al mandatario español el apoyo "sin reserva alguna" de su Gobierno y de Francia. ETA no ha dado sorpresas al responder  a este apoyo: en una carta leída en francés hoy por uno de los catorce etarras procesados en el macrojuicio que se sigue en París contra el aparato logístico de ETA, Iñaki Esparza, se amenazaba al Gobierno francés por no atender a las demandas de autodeterminación  y de integridad territorial de Euskal Herria, que integra el País Vasco francés, al sur de Francia. Afirmaba que el conflicto perdurará mientras el Gobierno francés no reconozca el "conflicto" y advertía a Francia con extender su actividad a este país si no "colabora con el proceso de paz" abierto con el Estado español.

"El Gobierno ha expresado y reitera que sin violencia, podemos dar pasos para un diálogo que permita el fin de tanto horror de 40 años, y que con violencia, esos pasos serán mucho más difíciles", admitió Zapatero, que indicó que "nada puede abrirse paso con la violencia". El presidente -que también fue interrogado sobre las reivindicaciones de Batasuna-ETA de que el Estado no actúe contra sus miembros de no cuajar el proceso-, reiteró que la situación actual es de más de tres años sin víctimas mortales, lo que representa "una expectativa" y una "oportunidad" que el Gobierno intentará "colmar manteniendo la firmeza de los valores, de los principios y del Estado de Derecho".  "A la paz sólo llegaremos a través de la Ley y de las reglas del juego democrático", advirtió el presidente.

Zapatero no ninguna alusión a su polémica entrevista en el diario Le Figaro, publicada el miércoles, en la que hablaba de un ?contrato con ETA? y que Moncloa obligó a rectificar. En la entrevista se decía en un principio que  Zapatero declaró que el Gobierno "ha cumplido su parte del contrato" y ahora "la pelota está en el campo de ETA", que el diario rectificó cuando desde Moncloa se insistió en que el presidente nunca había hablado de ?contrato?. En la entrevista, y al ser preguntado por el acercamiento de presos, Zapatero señalaba también que no hará nada hasta "verificar" la voluntad de ETA de dejar las armas, pero matiza que no puede desvelar las "tácticas de negociación". Sin embargo, Zapatero admitió que durante su encuentro con Chirac no habían abordado la confirmación de la autoría del robo de 350 pistolas en la localidad gala de Vauvert, del que ya han pasado tres semanas. Eso sí, el presidente español remarcó que todas las hipótesis abonan la autoría de ETA. "Estaríamos a expensas del informe final, pero no cabe pensar en otras hipótesis", añadió.
 
  
De la Vega: sin precio político y sin ninguna violencia
 
Por su parte, durante su conferencia en el valenciano Club de Encuentro Manuel Broseta, con motivo del Día Mundial de la Convivencia y presentada por la candidata socialista a la Alcaldía de Valencia, Carmen Alborch, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, aseguró, al referirse al proceso de negociación con los terroristas de ETA, que la "paz se hará sin precio político o no se hará" y, menos  categórica que Zapatero, afirmaba que  sólo será posible "desde la legalidad y sin ninguna forma de violencia". Recordó que Zapatero, dijo "desde el primer día" que el camino para la paz "sería largo, duro y difícil, y así se está poniendo de manifiesto. Dijo también que la actitud del Gobierno sería firme, prudente, cautelosa y de precavida esperanza, y así está siendo. La paz se hará con y en el recuerdo a las víctimas o no se hará", señaló para añadir que ese logro "será de todos y para todos, o no será".

Gotzone Mora y el reforzamiento de escoltas

La concejal del PSE en Guecho (Vizcaya) señalaba ayer que Zapatero "debe estar temblando" ante la posibilidad de un atentado de la banda terrorista ETA y un ejemplo de ese "miedo" es que desde la semana pasada le acompañan "tres coches de la Policía Nacional" en su recorrido diario hasta la Universidad del País Vasco, donde ejerce de profesora, y que realiza con escolta y en coche blindado. "Mi asesinato le supondría un grave problema, aunque no creo que le importara mucho", sentenció Gotzone Mora en alusión al presidente del Gobierno.

Mora indicó que ella forma parte de la "resistencia" del País Vasco, que está integrada por quienes "pudiendo haberse marchado" decidieron quedarse "para demostrar" que son "vascos y españoles", aunque tengan "las libertades vulneradas".  Estas vulneraciones las explicó posteriormente, durante la conferencia, a través de 78 diapositivas que demuestran las condiciones de vida de los ciudadanos en todos los ámbitos de la sociedad, desde la calle a la justicia", con 25 años "sin democracia en el País Vasco".

Mora calificó de "falso" el "proceso de paz" abierto con la organización terrorista ETA, dado que se ha producido un retorno a las situaciones en las que se obliga a un "incremento de la seguridad" para los amenazados, que viven "cada día peor", soportando tensiones como una "vuelta a las amenazas telefónicas".
  
Lamentó, además, que "tampoco" sea posible quejarse ante la justicia porque a quien lo hace se le "considera un instrumento que entorpece el proceso", al tiempo que se quejó de que, en este contexto, se produzcan juicios "en los que sobreseen los casos sin profundizar". También criticó la posición del lehendakari Ibarretxe, al que acusó "de hacer demagogía toda la vida y nunca estar del lado de las víctimas del entramado nacionalista sin la mínima compasión".

El ?pin? nacionalista
  
Para Mora, los nacionalismos han tomado el control poco a poco "en las distintas estancias y hoy es un país que tiene mucho en común con los prolegómenos de la Alemania nazi". Como ejemplo concreto de esta situación puso al Consistorio de Gecho, del que ella misma es concejala, explicando que una de sus últimas medidas ha sido ampliar en 48.000 euros las ayudas concedidas a los familiares de los presos etarras o dar una partida presupuestaria para una campaña en la que "los ciudadanos nacionalistas llevarán un pin en la solapa para identificarse y negar la palabra a los no nacionalistas". "A nosotros se nos niega el pan y la sal y se nos maltrata con el etiquetaje de los extraños", lamentó Mora, quien agregó que tales situaciones están causando "enfermedades entre los defensores del constitucionalismo".
  
Sobre los nacionalistas del PNV, consideró que si a alguno de los constitucionalistas los etarras le "quitaran la vida irían a la manifestación de rechazo, pero no por que lo sintieran, sino por que les iba a dar rentabilidad política".
 
Educación nacionalista
  
Por su parte, el doctor en Filología y Ciencias de la Educación, miembro del Foro de Ermua y procurador de Unidad Alavesa en las Juntas de Álava, Ernesto Ladrón de Guevara, se refirió a la "instrumentalización" del sistema educativo vasco, utilizado para "los logros del nacionalismo una vez se dieron cuenta" de su utilidad "para cambiar los valores de la sociedad vasca, haciendo que interiorizaran sus presupuestos y claves ideológicas". Añadió que en su libro Educación y Nacionalismo. Historia de un modelo se demuestra que determinados campos de la vida social "han sido patrimonio del nacionalismo y siembra de la cantera de ETA". Explicó que este sistema educativo se asemeja al de la dictadura franquista, ya que es utilizado "con fines de adoctrinamiento y de formación del espíritu nacional y no para educar".
  
Este clima ha provocado que no haya "protestas sociales", ya que, explicó, "funcionan los sistemas de exclusión", y nadie quiere en la comunidad vasca, "como ocurrió en la Alemania nazi, ser señalado o excluido llevando encima simbólicamente una estrella de David como contrarios al nacionalismo". Añadió que, por todo ello, se ha producido "una gran diáspora" y los que quedan en la resistencia ven "como la sociedad consiente" ante el "fracaso cantado del proceso de paz" dado que, sostuvo, "ETA quiere tomar el poder y no tiene voluntad de paz, tan sólo sacar el máximo rendimiento posible de un Gobierno débil hasta que se rompa la cuerda".

La sordera de Peces Barba

Por si fuera poco los ataques que las víctimas del terror están soportando, ayer se volvía a pronunciar Gregorio Peces Barba. El ex Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, cuestionado desde que fue nombrado por Zapatero, demostraba de nuevo su poca sensibilidad con las víctimas al reconocer que ante las críticas recibidas,  "en el fondo, me entraba por un oído y me salía por otro porque me parecía que era muy injusto". Su resentimiento hacia la AVT, marginada por su oficina, ha vuelto a quedar en evidencia cuando ha admitido que "sólo hubo un día en el que me sentí ofendido y dolido". Fue, según ha dicho, en la segunda manifestación convocada por la asociación. Para entonces, ya se había aprobado la resolución para negociar con ETA y se le había echado en falta en la primera concentración de las víctimas. Éstas le reclamaron su dimisión. "Esta gente no me conocía de nada, se ve que debe ser la consigna", ha dicho el rector de la Carlos III.

Sobre el proceso de paz, el rector de la Universidad Carlos III se ha mostrado "muy pesimista" en cuanto a la "voluntad" de los terroristas de abandonar la violencia, aunque revela que  "admiro el optimismo del presidente de Gobierno y admiro que ese optimismo no haya llevado a hacer nada, el Gobierno no ha hecho nada, en el sentido de avanzar medidas, como ocurrió en el año 1999 cuando se acercaron presos sin que hubiera nada y luego no hubo nada".