Amnistía Internacional reconoce, en respuesta a una alerta de HO, que insta a garantizar el aborto

Amnistía Internacional reconoce, en respuesta a una alerta de HO, que insta a garantizar el aborto

El director de Amnistía Internacional (AI) España, Esteban Beltrán Verdes, reconoce abiertamente el respaldo de su organización al aborto en determinados casos, según manifiesta en una carta de respuesta a la alerta de HO  en la que nuestra plataforma invitaba a los ciudadanos a darse de baja de la asociación y a dirigir a su responsable en España una carta de repulsa, insistiendo en que la defensa del derecho humano a la vida, máxime el de los más indefensos, no permite excepciones ni componendas.

REDACCIÓN HO.- Como reconoce Beltrán en su carta de respuesta la alerta de HO, AI no sólo acepta el aborto, sino que lo promueve al afirmar que "Amnistía Internacional insta a los Estados y a otros agentes pertinentes, según proceda, a garantizar el acceso a servicios de aborto a las mujeres que se queden embarazadas como consecuencia de una violación, una agresión sexual o un incesto, o cuando el embarazo ponga en peligro la vida de la mujer o suponga un grave riesgo para su salud".

Siendo la violación, la agresión sexual o el incesto  crímenes repugnantes que merecen una condena unánime, no por ello se puede castigar con la pena más cruel, la muerte, a quien es el más inocente e indefenso por estos rechazables actos, el ser humano no nacido.

Toda vida humana merece la pena

En respuesta al correo que envían los suscriptores de la alerta, el cual agradece, Beltrán empieza afirmando que "Amnistía Internacional no considera el aborto como un derecho humano, tal y como erróneamente se ha difundido en algunos medios de comunicación, ni solicita su legalización sin más". Parece claramente contradictorio con lo que manifiesta en el párrafo anterior: Si no está entendiendo el aborto como un "derecho", al menos en determinados casos, ¿por qué no contento con aceptarlo, insta a garantizarlo en los casos expuestos? En definitiva, AI se está convirtiendo en juez que establece qué vida humana tiene que ser condenada y sancionada con la pena capital por un crimen, sea el incesto o la violación; está dictaminando qué vida humana merece la pena y cuál no.

Porque, ¿es que el aborto va a borrar la culpa o el dolor que causan estos rechazables delitos? ¿De verdad alguien defensor de los derechos humanos puede sostener que sesgar una vida puede constituir aunque sea un alivio para la víctima? Es el mismo insostenible argumento que sostiene quien defiende la pena de muerte, por ejemplo, ante un homicida. Porque la pena de muerte implica imposibilidad absoluta de reinserción ?uno de los fines de la condena-, y cabe el margen de equivocarse y ejecutar a un inocente.  Imaginemos el caso de que al homicida se le ejecuta además sin posibilidad de juicio ni defensa alguna. Una barbarie que no acertamos a imaginar que pudiera ser apoyada por AI no apoyaría. Trasladémoslo ahora al caso de la violación o del incesto, citados por Beltrán. La única diferencia es la seguridad, esta vez sí, de que el ejecutado, el no nacido, es inocente.

No caben componendas: el aborto no soluciona nada

Al afirmar que  una de las instancias de AI ante los Estados es garantizar el aborto en los supuestos de "las mujeres que se queden embarazadas como consecuencia de una violación, una agresión sexual o un incesto, o cuando el embarazo ponga en peligro la vida de la mujer o suponga un grave riesgo para su salud" es convertirse en juez que dictamina quien vive y quien no. A los casos de delito, une además el de riesgo para la vida de la madre, cuando sabemos que salvo en casos muy minoritarios esta disyuntiva es inexistente, pues los adelantos médicos permiten salvar la vida de ambos, amén de que cabe también el fallo en el diagnóstico médico -¿y entonces qué?- y de que, fuera hipocresías, debemos reconocer que hoy en día se habla de "peligro para la salud de la madre" con absoluta ligereza, como puerta en falso para justificar cualquier aborto, y acaba siendo un recurso de amparo a la ilegalidad. No hay más que ver el caso de la clínica de Carlos Morín en Barcelona, cuyo escándalo ha sido motivo de denuncia internacional.

"Amnistía Internacional seguirá trabajando para que las mujeres puedan decidir libremente si desean mantener relaciones sexuales y en qué condiciones, con el fin de evitar embarazos no deseados o la aparición de otros factores que impulsan a las mujeres a recurrir al aborto, pero también continuará apoyándolas cuando estén expuestas a sufrir violaciones graves de sus derechos humanos a consecuencia de un embarazo no deseado", indica Esteban Beltrán al final de la carta.. No entendemos que violaciones graves de los derechos humanos puede evitar un aborto. ¿Acaso la víctima olvida el dolor? ¿Acaso el aborto repara por el incesto o la violación? Al final, el aborto es fruto del "derecho a decidir de las mujeres", aunque ello condicione la existencia misma del no nacido, una vida humana distinta que no puede defenderse.