Derecho a Vivir: “La prioridad de las comunidades autónomas en relación con el final de la vida deben ser los cuidados paliativos”

Derecho a Vivir: “La prioridad de las comunidades autónomas en relación con el final de la vida deben ser los cuidados paliativos”

APROBADA LA LEY VALENCIANA DE DERECHOS Y GARANTÍAS DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA EN EL PROCESO DE ATENCIÓN AL FINAL DE LA VIDA  

  • Gádor Joya: “La mención al derecho a la sedación terminal es ambigua porque no se especifica que únicamente debe aplicarse de acuerdo con la buena práctica médica”.  
  • La plataforma valora positivamente algunos aspectos de la ley aprobada este jueves en las Cortes valencianas, como el derecho a los cuidados paliativos y al acompañamiento y respeto a las necesidades espirituales de los pacientes pero considera que los gobiernos autonómicos promueven “leyes redundantes” sobre aspectos que ya están regulados.

MADRID, 14 DE JUNIO DE 2018.  “La prioridad de las comunidades autónomas en relación con el final de la vida debe ser la inversión en cuidados paliativos”. Así ha reaccionado la portavoz de la plataforma Derecho a Vivir, Gádor Joya, a la noticia de la aprobación este jueves de la ley valenciana de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de atención al final de la vida.

La doctora Joya ha explicado también que “la mención al derecho a la sedación terminal es ambigua porque no se especifica que esa sedación sólo debe aplicarse de acuerdo con la buena práctica médica o lex artix”.

Por otra parte, la plataforma valora positivamente algunos aspectos de la ley como el derecho a los cuidados paliativos y al acompañamiento y respeto a las necesidades espirituales de los pacientes. No obstante, la doctora Joya cree que gobiernos autonómicos como el de la Comunidad Valenciana promueven “leyes redundantes” sobre aspectos que ya están regulados. “En cambio”, concluye, “lo que sí está al alcance de las comunidades autónomas es dedicar su presupuesto a crear unidades de cuidados paliativos y a dotarlas de recursos humanos y técnicos suficientes para atender a las personas al final de su vida”.