Lo que deja el 'Orgullo gay': odio laicista, exclusión y hartazgo vecinal

Lo que deja el 'Orgullo gay': odio laicista, exclusión y hartazgo vecinal

Durante el 'Orgullo' no faltaron las consignas y mofa anticatólicas
Tampoco las muestras de exclusión: ahí queda la dispensada al Gobierno de Cifuentes, pese a los denodados esfuerzos de éste por figurar apoyando la ideología LGTB
Y la denuncia de los vecinos, forzados a abandonar sus hogares por el "insoportable" descontrol

Mofas anticatólicas, muestras de exclusión -ahí queda la dispensada al Gobierno de Cifuentes, pese a los denodados esfuerzos de éste por figurar apoyando la ideología LGTB-, y la denuncia de los vecinos, forzados a abandonar sus hogares por el "insoportable" descontrol.  

REDACCIÓN HO.-  Detrás de la supuesta "fiesta reivindicativa" del Orgullo Gay en Madrid con la que nos han bombardeado por doquier estos días los medios de comunicación hay otra realidad, como su marcado carácter laicista -con expresos ataques y mofas a los católicos-, y excluyente -lo ha vivido hasta el PP, que pese a sus esfuerzos no lograba que se le permitiera acceder a la cabecera de la Marcha celebrada en sábado- o lo insoportable que resulta para los vecinos de Chueca, que como cada año han vuelto a sufrir las consecuencias de que miles de personas den fuiria al exhibicionismo e invadan su barrio con el único propósito de pasárselo bien sin importar su bienestar, viéndose forzados a marcharse de sus casas estos días por no poder aguantar el ruido, la suciedad y el insoportable olor que se genera.

   






Los vecinos, de nuevo forzados a abandonar sus casas

Esteban Benito, presidente de la Asociación de Vecinos del barrio de Chueca, es uno de estos afectados; en La Razón, denuncia que a cita es «un macrobotellón a lo grande». Para muchos vecinos, el llamdo Orgullo gay es sinónimo de desfase y descontrol y no de reivindicación por la igualdad tiene una explicación muy sencilla para Benito: «si lo único que se ofrece en las fiestas es alcohol, pues la gente lógicamente bebe», señala.

  


 

 

 

 

Y ahí están las cifras: el balance del Orgullo 2015 arroja, en un recuento todavía provisional, la cifra de 112 personas atendidas por el Samur. De ellos, 21 fueron trasladados a un hospital, aunque sólo dos revestían una cierta gravedad. Ambos casos estaban relacionados con una intoxicación por drogas.

Son los únicos datos facilitados desde el consistorio, ya que, en contra de lo que venía siendo tradición en los últimos años, la cifra de las toneladas de basura que fueron recogidas no se hicieron públicas ayer domingo. En 2014, fueron 127.160 kilos. Fuentes municipales apuntaban a que ese dato se facilitará hoy en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gobierno de Carmena.

«El barrio se queda muy sucio, a pesar de los trabajos de limpieza». En la mañana de ayer, después de muchas horas de fiesta el centro de Madrid, se notaba el esfuerzo de los equipos de limpieza, que sin embargo no han podido acabar con el insoportable olor a orín que impregnaba las paredes aún 24 horas después, que Benito describe como «nauseabundo», ya que mientras la gente se divierte bebiendo en la calle, entre copa y copa aprovechan para hacer sus necesidades en cualquier calle del barrio: «El olor dura varios días y es muy difícil de eliminar con estas temperaturas».

Desde la Asociación tienen claro que «hay que buscar otro emplazamiento que no perjudique a los vecinos». Y si esto no fuese posible, subraya Benito, al menos, «que no se permitan barras en ninguna vía pública ni el corte de calles para instalar escenarios, y que se respeten rigurosamente todas las ordenanzas».











Los esfuerzos del Gobierno de Cifuentes pese al veto 

El Partido Popular fue la única formación que no estuvo representada en la cabecera de la manifestación del sábado con motivo de la celebración ideológica. Los colectivos FELGTB y Cogam no invitaron a los populares y el representante del Gobierno regional en este evento, el consejero y portavoz Ángel Garrido,se lamentaba ante las cámaras -lo vimos en Telemadrid- por tener que seguir el desfile alzando cuello desde el final del recorrido.

Pero el desplante de los organizadores no mermó los esfuerzos del PP por lograr la foto: por ejemplo, que Garrido pudiera saludar a la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena.

Señala La Razón que desde el PP subrayaban ayer que buscarán en esta legislatura «descongelar» sus relaciones con este colectivo. También insisten desde el entorno del Gobierno autonómico que ellos apostarán por el «fair play» y por evitar la confrontación frente a gestos como el del sábado y que en ningún caso buscaban protagonismo. A todo ello se une la circunstancia de que Ángel Garrido, como también Cristina Cifuentes, siempre ha representado dentro del PP al sector más abierto a la ideología de género, especialmente en cuestiones como la polémica que rodeó a la aprobación del pseudomatrimonio homosexual.

Dentro del objetivo de «descongelar» las vías de comunicación con la comunidad LGTB, Garrido y su equipo se han marcado como meta lograr que se les invite a la cabecera de la marcha en 2016. Ningún partido lamentó ayer el veto sufrido por el PP.

Respecto al posible acercamiento de los populares a este colectivo con la llegada de dirigentes como Cifuentes a la primera línea de la política madrileña, la diputada socialista y activista Carla Antonelli subrayó esta semana que esperan de la presidenta autonómica «algo más que gestos», en relación a la bandera que cuelga de la Puerta del Sol, ya que, subrayó, desde su formación «no se contentarán con leyes vacías de contenido».