Mons. Munilla denuncia las agresiones a la libertad religiosa de la muestra feminista 'Gorputz Grafiak'

Mons. Munilla denuncia las agresiones a la libertad religiosa de la muestra feminista 'Gorputz Grafiak'

El obispo de San Sebastián denuncia las agresiones a la libertad religiosa albergadas en la muestra 'Gorputz_Grafiak' que se exhibe en el Koldo Mitxelena
La muestra feminista incita a la violencia contra los católicos con frases como "Quemar el Opus Dei” o “La Iglesia que más brilla es la iglesia que arde”
La Diputación de Guipúzcoa «se ha mostrado inflexible en su decisión de amparar tales ataques a la libertad religiosa»
Pese a las reclamaciones del Obispado de San Sebastián, que exhorta a «expresar nuestra más enérgica protesta»
«Lo que está en juego es el reconocimiento de la libertad de conciencia»
Pese a las reclamaciones del Obispado de San Sebastián por alentar la violencia contra los católicos, la Diputación de Guipúzcoa, presidida por Bildu, «se ha mostrado inflexible en su decisión de amparar tales ataques». Firma en HO: urge la retirada de las incitaciones al terror.

REDACCIÓN HO.- El Obispo de San Sebastián, Monseñor José Ignacio Munilla, denuncia en una nota y en la Homilía (que adjuntamos íntegra) pronunciada ayer domingo, festividad de la Ascensión del Señor, las agresiones a la libertad religiosa albergadas en la muestra 'Gorputz Grafiak' que se exhibe en el Koldo Mitxelena (Biblioteca Provincial de Guipúzcoa), organizada por el Foro Feminista para celebrar su andadura vasca en los últimos 40 años, en la que figuran, junto a frases insultantes y vejatorias, llamamientos a la violencia contra los católicos como "Opus Dei sutara (“Quemar el Opus Dei”) o “La Iglesia que más brilla es la iglesia que arde”. El proyecto ha sido financiado en un 40% por las direcciones forales de Igualdad –que ha apoyado la investigación, el libro que presenta con la muestra y el audiovisual– y Cultura –que respalda la exposición y el programa de actividades–.

La Diócesis de San Sebastián ha presentado una reclamación dirigida a la Diputación de Guipúzcoa, presididda por Martin Garitano (Bildu), "por la presencia en la exposición de expresiones agresivas que invitan a ejercer la violencia contra la Iglesia Católica. A pesar de los diversos contactos personales mantenidos, la Diputación se ha mostrado inflexible en su decisión de amparar tales ataques a la libertad religiosa”, informa el Obispado, en un comunicado remitido a esta redacción.

Bajo el título «Ante las agresiones contra la libertad religiosa», Mons. Munilla llamaba la atención en su homilía, en el contexto de la Jornada de las Comunicaciones Sociales que se celebraba este domigo, sobre «el clima de falta de libertad religiosa que se está generando en nuestro entorno cultural más cercano; debido a la presión de un “laicismo agresivo”, detrás del cual se esconde la llamada “dictadura del relativismo”» . En concreto, denunciaba el obispo a continuación como «a escasísimos metros de esta Catedral, se exhibe en la Biblioteca Provincial ‘Koldo Mitxelena’ una exposición en la que se pueden encontrar grafitis del siguiente tenor: “La Iglesia que más ilumina, es la que arde”, “Opus Dei sutara”, etc. Las gestiones que se han realizado ante la Diputación de Guipúzcoa solicitando la retirada de esas expresiones violentas y amenazadoras, han sido baldías; lo cual lamentamos profundamente. Y por aquello de que un silencio prolongado pudiera derivar en la consolidación de la pérdida de la libertad religiosa en los espacios públicos, pienso que es llegado el momento de explicar públicamente nuestra posición al respecto, haciendo de la necesidad virtud».

«Tras este tipo de episodios no se esconde un choque entre creyentes y no creyentes; sino que lo que está en juego es el mismo modelo de convivencia sobre el que hemos de construir nuestra sociedad. Es por ello que las autoridades políticas que gobiernan las instituciones públicas de Guipúzcoa (el Koldo Mitxelena, en este caso), no pueden mirar para otro lado, sino que tienen la plena responsabilidad en la permisión de estos ataques y provocaciones contra la libertad religiosa», declara el prelado.

«Lo que está en juego es el reconocimiento de la libertad de conciencia. Es imposible generar espacios reales de libertad en nuestra sociedad, si no partimos de un suelo ético común, como es el respeto mutuo, basado en el reconocimiento de la dignidad inviolable de toda persona humana», subraya Munilla. «No es de recibo invocar el respeto a la libertad de expresión para justificar en una exposición la presencia de invitaciones explícitas a ejercitar la violencia. Tampoco cabe justificar la inclusión de esas amenazas en una exposición, basándose en que son memoria histórica de lo que otros dijeron. Como prueba de la inconsistencia de este tipo de justificaciones, bastaría responder con honestidad a la siguiente pregunta: ¿Nos podemos imaginar en la exposición del Koldo Mitxelena un grafiti que dijese “la mezquita o la sinagoga que más ilumina, es la que arde”?... Si somos mínimamente sinceros, sin dejarnos cegar por la propia ideología, todos reconoceremos que afortunadamente sería impensable tal agravio a los hermanos musulmanes o judíos, en un espacio público», añade.

Para el obispo, «tal falta de respeto hacia nuestra propia cultura cristiana, así como hacia al conjunto de los cristianos solo cabe explicarla como consecuencia de una gravísima crisis espiritual, así como de una ausencia de valores éticos básicos; acompañada de la dejación de responsabilidades por parte de las autoridades, las cuales debieran tutelar el bien común del conjunto de los ciudadanos. Por todo ello, debemos expresar nuestra más enérgica protesta ante las autoridades competentes», exhorta Mons. Munilla.

«No nos olvidemos de la conocida máxima de San Agustín: “De dos maneras ataca el mundo a los seguidores de Cristo: los halaga para seducirlos o los atemoriza para doblegarlos”. En efecto, la seducción del mundo puede llegar a ser una estrategia más eficaz para someter a los cristianos, que las mismas persecuciones. ¡Que el Señor nos conceda la coherencia de permanecer fieles a nuestra fe, y la valentía para testimoniarla ante el mundo! Así llevaremos a la práctica las palabras que Jesús nos dejó como testamento, en el momento de su Ascensión a los Cielos: “Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación», concluye el obispo de San Sebastián.