P. Douglas, víctima de EI en Irak: «Los rosarios más bonitos son los que he rezado con las cadenas»

P. Douglas, víctima de EI en Irak: «Los rosarios más bonitos son los que he rezado con las cadenas»

Sufrió repetidos atentados que intentaban acabar con su vida hasta ser secuestrado por Estado Islámico
Por el día, los yihadistas le pedían consejos y por la noche le torturaban
Le privaron de agua y de comida durante 9 días, le rompieron las costillas, la nariz, le reventaron la boca con un martillo…
Pero en él no cabe le odio, sólo el perdón: «Llegó un momento que pensé: bien mirado, morir por Cristo no es una mala manera de morir»
«No olvidemos toda la importante labor que está desarrollando Ayuda a la Iglesia Necesitada», ruega el sacerdote, entregado en Erbil a la asistencia y a la construcción de un futuro para los refugiados

Sufrió repetidos atentados hasta ser secuestrado; por el día, los yihadistas le pedían consejos y por la noche le torturaban: sin agua ni comida, le rompieron las costillas, la nariz y la boca con un martillo… Habla de perdón y nos sacude: «Dar la vida por Cristo no es una mala manera de morir».

REDACCIÓN HO.- En su país, Irak, el Padre Douglas Bazi ha sufrido muchos atentados perpetrados por el terror yihadista de Estado islámico. En una ocasión le lanzaron cinco morteros mientras celebraba Misa. Luego dinamitaron su iglesia. En otra ocasión le descerrajaron dos tiros en la pierna. Le intentaron asesinar dos veces, en sendos atentados con bombas. Finalmente le secuestraron. Durante el día, sus raptores le pedían consejo sobre sus problemas personales y por la noche le torturaban: estuvo nueve largos días sin comida ni agua; le rompieron varias costillas y la nariz; le reventaron la boca con un martillo.

Pero lejos de todo odio, su recuerdo de ese terrible martirio nos sacude: «Llegó un momento que pensé: bien mirado, morir por Cristo no es una mala manera de morir»«Los rosarios más bonitos de mi vida fueron aquellos que rezaba con las cadenas con las que me ataron mis secuestradores», asegura. Un magnífico testimonio ofrecido en la entrevista realizada esta mañana por Javi Nieves en La Mañana de COPE, que animamos a escuchar íntegra aquí.

El Padre Douglas acaba de participar en la V Jornada de Libertad Religiosa ¿Un Oriente Medio sin cristianos?, celebrada en Pamplona el pasado sábado, 9 de mayo, organizada por Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), en cuyo marco ha recibido en nombre de los cristianos perseguidos de Irak el Premio a la Defensa de la Libertad Religiosa 2015, junto a -Mireille Al Farah, esta joven en nombre de sus hermanos cristianos de Siria.

El P. Douglas trabaja como rector de la Parroquia de San Elías en Erbil, en el Kurdistán iraquí, donde acoge a familias iraquíes refugiadas que han huido de los terroristas del DaeshGracias a instituciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada, les proporciona alojamiento, comida, agua, abrigo… A los mayores les ayuda a buscar trabajo. También ha montado un aula de formación, otra de música y una biblioteca para que los más pequeños olviden los horrores vividos y tengan la mirada puesta en un futuro esperanzador. A todos les da consuelo, el mismo que él encontró en Cristo y que le mantiene con las fuerzas intactas para no marcharse a ninguna parte.

En la entrevista en COPE describe su día a día en Erbil, en el «centro» al servicio de los refugiados –remarca que prefiere este término en vez del de “campamento”-: trabajaba de 8:00 a 14.00 horas en una escuela de iniciativa social con 400 alumnos, y desde las 15:00 a las 22:00 horas en la iglesia, en cuyo jardín viven 564 personas.

«Los cristianos no están en Irak desde hace un par de años, llevamos siglos, es nuestra tierra», afirma el P. Douglas. Con el martirio que están sufriendo los cristianos en Oriente Próximo por la acción genocida de Estado islámico -«Nos dan tres opciones: o convertirnos al islam, o pagar, o morir», recuerda-, pese a su propio padecimiento, no cabe en este sacerdote católico ni un ápice de deseo de venganza: «No debemos pensar solo en nuestras propias vidas. Lo primero que tenemos que hacer es abandonar todo sentimiento de odio que pueda dañar a la próxima generación. Tenemos que trabajar por crear esperanza. El objetivo no es ser como ellos, es coger otro camino».

«Se trata de perdonar. No me sorprende que ataquen a los cristianos, lo llamativo es que pese a ello los cristianos seguimos allí. Y eso es a raíz de que vivimos el mensaje del perdón que nos enseñó Cristo», subraya.

El P- Douglas, que denuncia«soy de una iglesia llamada de la sangre. En mi país si cavas para buscar petróleo, encontrarás sangre de cristianos, pero el petróleo es más caro que la sangre de los mártires», concluía su entrevista hoy en COPE con un llamamiento «No olvidemos toda la importante labor que está desarrollando Ayuda a la Iglesia Necesitada para ayudar a tantas personas que está padeciendo tanto por Estado Islámico».  

No podemos mirar hacia otro lado: en este momento, a esta hora, cada minuto, todos los días: nos horrorice más o menos, en este instante hay 38 millones de personas en el mundo -casi la población de España- que está huyendo por mantenerse fieles a su fe, en escalofriante creciente progresión, porque cada año son más. Sólo en Irak y sólo el año pasado: más de 2,2 millones de personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares.