"Yo también soy nazareno": Carta abierta de José Antonio Chicoy Visiers

"Yo también soy nazareno": Carta abierta de José Antonio Chicoy Visiers

Carta abierta de José Antonio Chicoy Visiers tras su participación en el I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa "Todos Somos Nazarenos,” #WeAreN2015"

Tras su participación en el I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa “Todos Somos Nazarenos” #WeAreN2015, que ha sido organizado por MasLibres.org y patrocionado por HO y CitizenGO.

Carta abierta de José Antonio Chicoy Visiers.-

Querida familia, amigos y compañeros.

Todavía estoy conmocionado por lo que he vivido en el I Congreso Internacional Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015, escuchando los testimonios directos de cristianos víctimas de la persecución yihadista. El congreso se celebró en Madrid los pasados días 17, 18 y 19 de abril, con el objetivo de defender la libertad religiosa, y estuvo organizado conjuntamente por MasLibres.org, plataforma creada en 2011, en el seno de HazteOir.org (HO), y por la organización internacional CitizenGO.

En el congreso han participado altos dignatarios de las Iglesias Orientales representantes de los caldeos, los siríacos, etc.; arzobispos y obispos de diócesis devastadas por el terrorismo fundamentalista; cristianos católicos y evangélicos, laicos y religiosos, y víctimas directas que reflejaban en su mirada el horror de las atrocidades que están padeciendo (ver lista de participantes).

Aunque las actividades del Congreso se han centrado en los cristianos que viven en países como Siria e Irak, Pakistán, Egipto o Nigeria, y en las actividades de grupos terroristas como Estado Islámico, Al Qaeda, organizaciones talibanes y Boko Haram, somos conscientes de que la persecución de los cristianos tiene lugar en muchos otros países del mundo; la organización internacional cristiana Open Doors, al servicio de la iglesia perseguida, publica anualmente su Lista Mundial de Persecución, para concienciar a la iglesia, la sociedad y los gobiernos del sufrimiento de muchos cristianos en el mundo por el hecho de creer en Jesucristo.

Con frecuencia nos preguntamos cómo, después de tanto genocidio cometido en el siglo XX por las fuerzas del mal podemos todavía permanecer impasibles ante este otro exterminio que en la actualidad estamos viviendo en tiempo real desde nuestras casas. Como nos decía Ignacio Arsuaga, presidente de HO, en el acto de inauguración del Congreso: “¿Es que en el mundo occidental estamos perdiendo nuestra capacidad de compasión?, ¿valen más los 12 asesinados del Charlie Hebdo que los 21 egipcios coptos decapitados en las playas de Libia; más que los 148 jóvenes cristianos masacrados en la universidad keniata de Garissa; más que los miles de inocentes que Boko Haram sigue aniquilando en las aldeas y ciudades al norte de Nigeria; mucho más que las víctimas de los atrocidades del Estado Islámico o de Al Qaeda en Siria e Irak?” (Texto completo)

Somos socios de HazteOir.org desde hace cinco años, movidos, en principio, por nuestra voluntad de hacer algo en defensa de la vida humana desde la fecundación hasta la muerte natural. Nos identificamos con su ideario y sus fines, y en esta organización civil encontramos hoy un cauce de participación ciudadana que supone para nosotros algo más que otorgar nuestro voto gratuitamente a unos políticos que con frecuencia incumplen su programa electoral y, lo que es peor, en muchos casos contradicen abiertamente su ideario. Esta asociación nos permite defender de otro modo nuestros principios, en asuntos tan fundamentales como la vida, la libertad religiosa, la libertad de educación, la dignidad humana, etc., cuando no encontramos la respuesta que esperamos de los partidos políticos.

Me inscribí en el Congreso muy sensibilizado por las noticias sobre las atrocidades cometidas contra cristianos, especialmente, y contra personas de otros credos en diversas partes del mundo; entonces no imaginaba yo que iba a salir de él más fortalecido espiritualmente que cuando entré: Los testimonios escuchados sobre la entereza de muchas personas que sometidas a tortura eligen la muerte antes que renegar de su fe en Jesucristo; los testimonios de alegría con que viven su fe, orgullosos de llamarse cristianos, y los testimonios de solidaridad entre ellos han supuesto para mí un acicate que sin duda me moverá, en adelante y con la ayuda de Dios, a hacer lo que esté en mi mano por denunciar la barbarie y apoyarles con la oración, la difusión de la situación en que viven (o mueren), el compromiso con acciones concretas y, también, la ayuda económica, pues lo han perdido todo.

Mientras escuchaba al padre LUIS MONTES, argentino, misionero en Irak desde hace 20 años, decir que “Occidente es responsable de que se vacíen de cristianos países del Próximo Oriente”, y después de relatarnos este sacerdote que “los niños cristianos de su parroquia hablan entre ellos de lo que van a decir cuando les llegue el turno de ser degollados, (lo que pone de manifiesto la cercanía con que viven la muerte)”, un estremecimiento sacudía mi cuerpo, y mi alma.

Pero, al mismo tiempo, el padre MONTES destacaba la profunda fe de los cristianos perseguidos. Nos decía: “Van a misa todos los días, leen la Biblia más que nosotros y las dificultades les ayudan a purificarse para poder rezar mejor; ellos piden oraciones por todos”.

También tuve la ocasión de saludar personalmente a ASHIQ MASIH, pakistaní, marido de ASIA BIBI, y a EISHAM, una de sus hijas, que a los nueve años fue testigo directo de la detención de su madre por un grupo de musulmanes exaltados. Hoy tiene 14 años.

ASHIQ MASIH ha estado librando una batalla desesperada por la vida y libertad de su mujer, ASIA, desde que un tribunal de Pakistán la condenó, hace ya cinco años, a la horca por blasfemia (que ella ha negado siempre). Este buen hombre, que refleja en sus ojos un inmenso cansancio, pide a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos que sigan apoyando la causa de su esposa ASIA para que no caiga en el olvido.

Me hubiera gustado también estrechar la mano de HAUWA, una de las niñas nigerianas que estando secuestrada por Boko Haram pudo escapar de sus garras. Todo estaba previsto y preparado por los organizadores del congreso para su viaje a Madrid, billetes de avión incluidos, pero a última hora el consulado español en Lagos le negó el visado y no pudo dar su testimonio en el congreso. (Ayer sábado, día 25, tuve la ocasión de asistir a una concentración convocada por varias asociaciones africanas, ante la embajada de Nigeria en Madrid, para que el gobierno nigeriano se decida a tomar cartas en el asunto para la liberación de las doscientas niñas secuestradas por aquella organización terrorista).

Durante las intervenciones de los participantes en el Congreso se plantearon las preguntas que estos días nos inquietan: ¿Cuáles son las soluciones a conflictos como los de Siria o Nigeria? ¿Qué podemos hacer desde Occidente para ayudar de una manera eficaz a los cristianos víctimas del terrorismo yihadista?

Todos coincidieron en las respuestas:

1. Apoyarles con la fuerza de la oración, individual y colectiva.

2. Propagar en nuestro entorno los casos de violencia que se producen y la situación en que viven nuestros hermanos cristianos en aquellos países, con el fin de concienciarnos de la necesidad de no abandonarles a su suerte.

3. Comprometernos con acciones e iniciativas concretas desde las parroquias, las ONG, asociaciones, etc.

4. Ayudarles en la medida de lo posible con nuestra aportación económica.

Y todos coincidieron también en que el mal se combate con abundancia de bien, pero sin renunciar al uso legítimo de la fuerza, en el marco de la ONU u otras organizaciones internacionales que apoyen los derechos humanos.

La clausura del I Congreso Internacional Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015 se celebró con la sagrada Eucaristía, según el rito siríaco de Antioquía, presidida por su patriarca y obispo de Beirut IGNATIUS JOSEPH III YOUNAN. En ella dimos gracias a Dios por haber podido llevar a buen término el congreso y le rogamos que nos iluminara y nos fortaleciera para acompañar a nuestros hermanos cristianos y no cristianos que sufren la persecución y violencia del fanatismo islámico.

Gracias por vuestra paciencia. Con todo nuestro cariño y afecto
José Antonio Chicoy Visiers