“En Nigeria tenemos el demonio de Boko Haram. En Occidente los del aborto, el pseudomatrimonio gay y el laicismo”

“En Nigeria tenemos el demonio de Boko Haram. En Occidente los del aborto, el pseudomatrimonio gay y el laicismo”

Mons. Oliver Dashe Doeme, obispo de Mendigori (Nigeria), celebra en el Congreso #WeAreN201 que gracias a fe Nigeria vaya ganando la batalla al yihadismo
Pide a Europa y a América que refuerce la oración y el combate a los males que les azotan
El Congreso #WeAreN2015´ reúne desde hoy en Madrid al mayor número de cristianos perseguidos reunidos en un mismo foro en Europa
Organizado por MasLibres.org con el patrocinio de HO y CitizenGO, se prolongará hasta el domingo

Mons. Doeme, obispo de Mendigori, celebra en el Congreso #WeAreN2015 que, gracias principalmente a la fe, Nigeria vaya ganando la batalla al yihadismo. Pide a Occidente oración y combatir sus males.

REDACCIÓN HO.-  “El Rosario, espada de Dios, vencerá al demonio de Boko Haram. En Europa y en América también tenéis vuestros propios demonios: el aborto, el pseudomatrimonio homosexual, el laicismo…  Pedídselo también vosotros a la Virgen María, rezas el Rosario. Ella os lo concederá”, ha señalado  Monseñor Oliver Dashe Doeme, en el en el I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015que se celebra en Madrid, organizado por MasLibres.org con el patrocinio de HO y CitizenGO, desde este viernes 17 y hasta el domingo 19.

El obispo comenzaba a describir la situación de Nigeria desde la esperanza: “celebramos dos grandes noticias: en las últimas seis semanas, las fuerzas militares han logrado liberar la mayor parte de las  zonas controladas por Boko Haram y, en segundo lugar, acabamos de celebrar unas elecciones en libertad, con una Nigeria libre de miedos, que por un tiempo nos ha permitido disfrutar de paz. Gracias por el amor que demuestra Dios a nuestro país”.

El agradecimiento de Monseñor Oliver Dashe Doeme no olvidaba subrayar el horror: “En 2009, después de los ataques sufridos por nuestra diócesis  en respuesta extremista a las caricaturas de Mahoma publicadas en Occidente, fuimos testigos de la aparición de Boko Haram, secta demoníaca, que  surge para prohibir la educación occidental, que considera una ofensa contra Dios, algo irónico cuando ellos usan los mismos medios. Desde entonces hasta hoy, sus miembros han destrozado vidas y propiedades. Nos preguntamos: ¿Cómo han logrado tanto poder? La razón: por la financiación y los muy poderosos apoyos con los que cuenta dentro y fuera del país”.

“Nuestra diócesis católica de Maidiguri, en el noroeste de Nigeria, es la más afectada: más de 700 miembros de nuestra congregación han sido asesinados en las muchísimas matanzas perpetradas por los insurgentes terroristas; han entrado en ciudades, pueblos e incluso en los bosques, generando graves estragos: 50 iglesias destruidas, la población ha tenido que huir, 59 escuelas de educación primeria saqueadas, el seminario, tras sufrir un atentado, lo convirtieron en su propio centro de operaciones; han asolado numerosísimos edificios, entre ellos 15 rectorías; 40 grupos de monjas han tenido que huir por los ataques a sus conventos; sacerdotes han  tenido que refugiarse en otras regiones, expulsados de sus parroquias… Más de 33 mil nigerianos se han refugiado en Camerún. Pese a todo ello, no renunciamos a dar testimonio público de nuestra fe: yo visto con mi sotana episcopal, cuando el día en que acepté ser obispo sabía que estaba firmando mi sentencia de muerte”, describía Monseñor.

El islam moderado, también objetivo de Boko Haram

“Tenemos la impresión de que matan solo a cristianos, pero no es así”, observa el obispo. “También asesinan a musulmanes, incluso son mayores  las víctimas entre estos últimos. La razón es que Boko Haram quieren imponer la sharia, rechazada por islámicos moderados, lo que les convierte en gran objetivo de su violencia”. Lo ejemplificaba monseñor citando los más de 15.000 muertos registrados en los atentados de los yihadistas en la ciudad de Baga (en el estado de Borno, noroeste de Nigeria), de los que el 98% eran musulmanes.

Las niñas de Boko Haram y la milagrosa huida de Mónica

Cuando se acaba de cumplir un año del secuestro de las 219 escolares de Chibuk, el obispo sumaba su oración y un  especial llamamiento a su liberación: “sólo han logrado huir 53, no sabemos dónde están el resto las niñas; algunos dicen que las han forzado a convertirse al islam, que han sido forzadas a casarse con musulmanes … Tenemos la esperanza de que sean liberadas”. “No olvidamos que hay más menores secuestradas, podemos estar hablando de miles en el país”, añadía.

Mónica, que iba a hablar en este Congreso y que no puede estar entre nosotros al no haber recibidos los visados del gobierno español, es precisamente una de las que logró escapar de Boko Haram. En su nombre, el obispo narra su milagrosa huida, que Monseñor resalta como merced divina y mariana en respuesta al rezo del Rosario.

La solución al problema de Boko Haram: oración y educación

Propone dos: la principal es la oración, “Boko Haram es malvado, demoníaco, solo se puede eliminar por medio de la oración”. Segundo, la educación: “Nigeria es un país muy rico, pero desafortunadamente uno de los más corruptos del mundo. Los gobiernos, sobre todo en el norte, han abandonado a los jóvenes, no han recibido educación, una la falta de cultura hace que sean más fáciles de engañar por el fanatismo religioso,  que para captar su atención les dice que si mueren por el islam recibirán muchas recompensas en el cielo, donde podrán casarse con muchas vírgenes. Si esos jóvenes tuvieran una formación, nunca creerían esto. Los jóvenes deben tener oportunidades de empleo: cuando es así pueden usar sus energías y talentos para salvar la humanidad en lugar de destrozarla”, señala Monseñor.

Estanos viendo el final de Boko Haram"

“Estanos viendo el final de Boko Haram, la oración es la que nos ayudará a llegar a la verdad. Nuestra fe es inquebrantable: podemos padecer matanzas, pero los cristianos siguen yendo a la iglesia y con sus actividades cristianas en la vida pública”, celebra Mons. Doeme.

En este sentido comparte que “estando orando ante la Eucaristía, Dios me ofreció una espada. Al ir a cogerla, vi que un Rosario”.  “Os pedimos vuestras oraciones, con ella ganaremos la batalla al terror: Pueden destruir nuestros edificios y nuestra vidas, pero no podrán con nuestra fe en Cristo”.