Obispo de Kafanchan (Nigeria): «Debemos unir todas las manos para acabar con la monstruosa Boko Haram»

Obispo de Kafanchan (Nigeria): «Debemos unir todas las manos para acabar con la monstruosa Boko Haram»

Mons. Joseph Danlami Bagobir, a punto de participar en el Congreso #WeAreN2015, nos narra el padecer de los cristianos en los 12 Estados del país donde se impone la sharia
Invoca el principio cristiano de la legítima defensa para exhortar a responder a Boko Haram con una fuerza proporcionada
«Los cristianos deben hacer cuanto esté a su alcance por proteger sus vidas de las satánicas organizaciones islamistas»
«Tanto partidos islamistas como Boko Haram parecen tener la misma visión del mundo e idénticos objetivos: la islamización y ‘shariación’ de Nigeria»
«La tentación de quedarse paralizado por el miedo está ahí», pero «a menos que el gobierno federal y las FFAA den un paso decisivo para detener el mal de la insurgencia, el futuro de una Nigeria unida es desolador»

Mons. Bagobiri, a punto de participar en el Congreso #WeAreN2015, nos da fe del «grave genocidio». Invoca el principio cristiano de legítima defensa para responder con una fuerza proporcionada.

MasLibres.org / WeAreN2015.- Monseñor Joseph Danlami Bagobiri (1957, Fadan Kagoma, Nigeria) es Obispo católico de la diócesis nigeriana de Kafanchan. Fue ordenado sacerdote el 11 de junio de 1983 y obispo en 1995. Es fundador del St. Albert the Great Institute of Philosophy Fayit en su diócesis Será una de las voces destacadas por los cristianos perseguidos que escucharemos en el I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015, que se celebra en Madrid, organizado por MasLibres.org con el patrocinio de HO y CitizenGO, desde este viernes 17 y hasta el domingo 19.

Invoca el principio cristiano de la legítima defensa para exhortar a los cristianos perseguidos por los yihadistas de Boko Haram a defenderse con una fuerza proporcionada«Los cristianos deben hacer cuanto esté a su alcance por proteger sus vidas de las satánicas organizaciones islamistas» . «Es legítimo insistir en el respeto del propio derecho a la vida. Alguien que defiende su vida no es culpable de asesinato, incluso si se ve obligado a asestar a su agresor un golpe mortal». «A menos que el gobierno federal y fuerzas armadas den un paso decisivo para detener el mal de la insurgencia, el futuro de una Nigeria unida es desolador, ya que el país podría estar condenado».

En la Conferencia Nacional en Abuja de abril de 2014 denunció el genocidio cristiano que se lleva a cabo en Nigeria por Boko Haram y la invisibilidad de los cristianos en la Constitución nigeriana de 1999. Abogó por establecer un mayor equilibrio que tome en consideración a los cristianos del país. Asegura que esta falta de mención constitucional hacia los cristianos ha llevado a muchos a malinterpretar que Nigeria es un país islámico. 

¿Por qué cree Ud. que Boko Haram ha surgido precisamente en Nigeria?

Yo lo veo como parte del ascenso global del islam radical, que busca imponer su estrecha visión mundial de Dios y del islam sobre los demás, especialmente los no musulmanes. Dado el profundo ambiente religioso de Nigeria, no sorprenderá a nadie que unas tendencias o ideologías tan desatinadas y extremistas encuentren terreno fértil y receptividad en algunos musulmanes desinformados, desatinados y tendentes al fanatismo.

Por su parte, otros sostienen que los factores de la aparición de este cuerpo satánico con disfraz de musulmán es la ausencia de una educación occidental sólida en el noreste de Nigeria, el desempleo, el adoctrinamiento malsano, etc. Pero esta argumentación se descarta fácilmente cuando se observa que también personas educadas y de clase media se encuentran metidas hasta el cuello en esta forma de depravación ideológica. Boko Haram es, por tanto, el cerebro infantil del yihadismo radical contemporáneo que utiliza la extrema violencia como forma de extender el islam.

¿Son los cristianos de Nigeria ciudadanos de segunda categoría frente a los musulmanes?

Éste es desafortunadamente el caso en la zona norte, que constituye la mayor parte de Nigeria en términos cuantitativos de territorio. Sí, así es, sobre todo, en los doce Estados del norte que adoptaron de lleno la sharia en el año 2000. Aquello llevó a enfrentamientos sangrientos que causaron pérdidas masivas de vidas y propiedades en muchas partes del norte. En esa zona, los cristianos son tratados como ciudadanos de segunda, de distintas maneras:

a) Negándoles terrenos para la construcción de nuevas iglesias o la reconstrucción de iglesias destruidas a raíz de las revueltas inducidas por la Sharia en 2000.

b) Negándoles terrenos para cementerios cristianos

c) Patrocinando a gran número de musulmanes para su peregrinaje a Arabia Saudí  con fondos públicos, mientras se deniegan gestos similares para los peregrinajes de cristianos a lugares de Tierra Santa.

d) Discriminando a los cristianos en el ámbito laboral en la mayoría de los Estados regidos por la sharia, etc. Un musulmán de un país vecino que visite un Estado del norte regido por la sharia goza de privilegios de los que carece un ciudadano nigeriano cristiano.

¿Ha favorecido a los cristianos el hecho de tener un presidente cristiano en Nigeria?

La única manera en que este gobierno tiende a favorecer a los cristianos es generando una apariencia de justicia y equidad. Cuando un musulmán detenta el poder, sobre todo en el norte, institucionaliza la discriminación en favor de sus correligionarios contraviniendo lo establecido por la constitución nigeriana. Por ejemplo, cuando surgió en 2011 un gobernador cristiano en el Estado de Kaduna, en el norte, por primera vez en la historia de ese Estado, los líderes de la Iglesia le aconsejaron que asegurara la equidad para todos, cualquiera fuera su religión.

Ahora todos aquellos que se han acostumbrado a beneficiarse de políticas de disparidad y de «discriminación institucionalizada» no están contentos con una política que promueva la paridad, la equidad y la justicia. Los cristianos del gobierno, como el actual presidente del gobierno, no singularizan a los cristianos para darles un trato especial o preferencial. Aseguran la equidad y la justicia en los nombramientos políticos, en la distribución social de los servicios, en las oportunidades laborales, etc. Los cristianos, que siempre han sido víctimas de discriminación, sobre todo en el norte donde se ha impuesto la sharia, pueden respirar con cierto alivio y reconocimiento.

¿Rechazan los partidos islamistas de Nigeria a Boko Haram como una amenaza?

En público, denuncian la secta. Ahora bien, que hagan lo mismo en privado, es del todo dudoso. Parece que comparten la misma visión del mundo y los mismos objetivos que Boko Haram, esto es, la islamización y la ‘shariación’ del país, en vez de promover la democracia liberal como establece la constitución de la República Federal de Nigeria. Tienden a promocionar una cultura de ideología dual, esto es, una ley para los musulmanes y otra para los no musulmanes, que vivan en el mismo país. La única diferencia entre ambos radica en los medios empleados para alcanzar sus objetivos.

Mientras que Boko Haram usa el terror, los políticos islamistas usan las estructuras y los cauces democráticos, como en el caso de los Hermanos Musulmanes en Egipto. La Constitución de la República Federal de Nigeria establece y defiende la democracia liberal en contraposición a la ideología dual, para el gobierno de Nigeria. Pero los islamistas sueñan con hacer de Nigeria un país islámico.

La Constitución Federal enmendada de 1999 es muy explícita en su defensa de la democracia liberal como contraposición a la ideología dual cuando proclama: La República Federal de Nigeria constituirá un Estado basado en los principios de democracia y justicia social. […] La seguridad y el bienestar del pueblo deberán ser el primer objetivo del gobierno (cf. Sec. 14:1).

En el corazón de las muchas convulsiones sociales que estamos viviendo en Nigeria subyace el choque de estas dos ideologías: la democracia liberal y la ideología dual. En una sociedad plural y diversa como la nuestra, lo que necesitamos para una coexistencia pacífica y armoniosa no es la agitación resultante de querer introducir de pleno las leyes de una sola de las dos religiones (ya sea el Derecho canónico de los cristianos, ya la sharia de los musulmanes) en la Constitución, sino un sistema jurídico de «denominadores comunes irreductibles» de todas las religiones existentes y orientaciones culturales que dé lugar a un «Derecho civil o common law» aplicable por igual a todos los ciudadanos, con independencia de su religión o etnia.

En definitiva, tanto los partidos islamistas como Boko Haram parecen tener la misma visión del mundo y tienden a perseguir idénticos objetivos, esto es: la islamización y la ‘shariación’ de Nigeria, siendo la suya una sociedad diversa y plural que precisa una democracia liberal secular que aglutine a sus ciudadanos, en vez del pleno establecimiento de las leyes de una sola de las religiones.

Ud. ha defendido el derecho a la legítima defensa de los cristianos frente a los ataques… ¿Considera que su comunidad no está lo suficientemente protegida por las autoridades?

La opción de la legítima defensa se ha convertido en un imperativo para los grupos minoritarios cristianos en el norte, porque el gobierno, cuyo primer deber es proveer la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos, no es capaz de cumplir esta grave responsabilidad. Lo que está sucediendo en algunas partes de mi diócesis y sus inmediaciones es un genocidio. En el área del gobierno local de Sanga, los pastores Fulani, que representan el máximo exponente de la insurgencia de Boko Haram, llevaron a cabo más de tres grandes ofensivas que acabaron con la vida de 100 a 150 personas en cada una de ellas.

Ataques similares se llevaron a cabo en en Takad y Moroa Chiefdoms, todos ellos pertenecientes al gobierno local de Kaura, donde un total de, aproximadamente, 200 personas fueron asesinadas a sangre fría mientras dormían. Hicimos un comunicado de prensa sobre este particular, cuando vimos que estos ataques ya no constituían hechos aislados, sino sistemáticos y bien coordinados por parte de sus perpetradores.

En esas ocasiones, los entierros de las víctimas se llevaron a cabo en fosas comunes. La naturaleza incesante de estos ataques, junto con la negligencia o la aparente impotencia del Gobierno para evitarlos, hace de la legítima defensa, no una opción, sino un imperativo. Si los insurgentes son capaces de salirse con la suya, fulminarán comunidades enteras y nos conducirán fuera de nuestra tierra ancestral para convertirse en los habitantes de facto de estas tierras.

¿Qué valoración hace de la intervención militar de la coalición de países africanos para combatir el terrorismo islamista?

Elogiamos esta cooperación y colaboración militar entre los cuatro vecinos del oeste de África, esto es: Nigeria, Chad, Niger y Camerún. Exhortamos a los Gobiernos de estos cuatro países no sólo a mantener este esfuerzo, sino a intensificarlo hasta que este flagelo del terrorismo sea, no ya menguado, sino definitivamente vencido. Lo que Boko Haram está haciendo a personas vulnerables e inermes, al asaltarlas mientras duermen  y matarlas de las maneras más salvajes conocidas en la historia, constituye un auténtico genocidio y no un acto de guerra. Como el Papa Francisco ha declarado, hay que parar esta perversidad (genocidio).

Se deben unir todas las manos para acabar definitivamente con esta secta monstruosa, no sólo en Nigeria sino en todo el continente africano y en el mundo entero. Se debe considerar esta lucha como la lucha entre la luz y la tiniebla, entre Dios y Satanás, las fuerzas del bien y las del mal. Y, como nos enseña nuestra fe, si la gente «buena y concienciada» se une y permanece unida, entonces, con seguridad, estos principados y fuerzas del mal serán rotundamente vencidos.

¿Cómo se puede acabar con Boko Haram y con la persecución a los cristianos de Nigeria?

A través de un enfoque con dos ejes: uso de la fuerza por la autoridad apropiada y puerta abierta al diálogo, junto con una posible amnistía amplia. Los cristianos deben intensificar y volver a dedicarse a la oración ferviente y a la vigilancia. No he dejado de animar a las comunidades minoritarias de cristianos del norte en el sentido de que éste no es tiempo de pusilanimidad ni de huida. No tenemos lugar a donde ir. No debemos abandonar nuestras tierras ancestrales a nuestros invasores bajo ningún pretexto o excusa. Es éste el momento de luchar la buena lucha de la fe en todos sus sentidos. A lo que nos llama esta situación es a la lucha, no a la huida. La Lucha es, sobre todo, espiritual, pero sin excluir la legítima defensa frente al agresor injusto.

Como obispo, ¿cuáles son las preocupaciones principales de los cristianos de su diócesis?

Seguridad y necesidad de ánimos. Estamos viviendo historias de gente muy anciana, abrumada por el miedo, que quiere abandonar sus hogares ancestrales y emigrar, incluso a su edad, a ciudades grandes y pequeñas. ¡Se encuentran tan traumatizados al haber presenciado el grave genocidio! ¡Han perdido a tantos seres queridos y propiedades! Junto a estas pérdidas físicas, se encuentran las penas psicológicas, que acarrean consigo por las experiencias traumáticas vividas, que les subyugan.

La tentación de quedarse paralizado por el miedo está ahí. De hecho, ésa es el arma que el adversario está utilizando para mantener atadas a las comunidades cristianas. Ello queda de manifiesto en las maneras salvajes, monstruosas y despiadadas que emplea con sus víctimas. Dirigimos nuestras enseñanzas y nuestra predicación a suscitar y sembrar la esperanza, la confianza y el valor en los corazones de la gente. Les exhortamos a no ceder al miedo y a la cobardía. El Señor Dios luchará esta batalla si permanecen firmes en la Fe. Como hemos dicho antes, éste no es tiempo de huida y pusilanimidad. Es tiempo de lucha espiritual y física hasta que el Señor nos traiga la Victoria que necesitamos encarecidamente.

 ¿Cómo ve el futuro del cristianismo en su país?

Muy prometedor. Empezamos a escuchar testimonios de miles de personas que antes simpatizaban con el islam, y ahora lo abandonan en masa por el cristianismo. Una religión que genera terroristas que cometen semejantes atrocidades no puede suscitar ninguna atracción. Semejante religión genera sospechas y dudas en la gente de buena voluntad. Los buenos musulmanes que se preocupan por estas formas de extremismo deberían cuidar bien sus hogares islámicos para evitar que estos «chicos y chicas malos» dejen en mal lugar al islam.