El Congreso #WeAreN2015 trae el clamor cristiano por las 219 niñas sometidas por Boko Haram en Nigeria

El Congreso #WeAreN2015 trae el clamor cristiano por las 219 niñas sometidas por Boko Haram en Nigeria

Cumplido un año del secuestro de las 276 menores en Chibuk, perpetrado mientras dormían en su colegio de Secundaria
El presidente nigeriano declara conocer su paradero y que por ello no puede prometer su rescate
Algunas de las menores que lograron huir nos narrarán el horror padecido
Escucha su voz en el Congreso 'Todos Somos Nazarenos' de este fin de semana en Madrid, organizado por MasLibres.org con el patrocinio de HO y CitizenGO

Cumplido un año del secuestro de las 276 menores en Chibuk, el presidente nigeriano declara desconocer su paradero y que no puede prometer el rescate que se urge desde la ONU. Menores que lograron huir narrarán el horror padecido: escucha su voz en el Congreso Todos Somos Nazarenos

REDACCIÓN HO.- MasLibres.org quiere que el mundo no olvide a las niñas víctimas del horror yihadista que iniciaron su calvario la madrugada del 14 de abril de 2014 en Chibuk, un remoto pueblo en el noreste de Nigeria, en el estado de Borno. Allí fueron secuestradas 276 adolescentes mientras dormían en su escuela.

La comunidad internacional reaccionó con horror e indignación, levantándose con la campaña #BringBackOurGirls (#DevuelvanANuestrasNiñas). Desde HO y CitizenGO nos sumamos a ese clamor internacional, pero no queremos que el tiempo o las inquietantes noticias del terror al que los yihadistas someten a sus víctimas deje sin respuesta a las 219 menores que aún siguen en paradero desconocido retenidas por Boko Haram, a sus familias y a tantos cristianos que sufren la violencia del fundamentalismo islamista. Rogamos que se las escuche, y por eso ofrecerán su testimonio este fin de semana, en el  I Congreso Internacional sobre Libertad Religiosa Todos Somos Nazarenos #WeAreN2015, que celebramos este fin de semana en Madrid.


Un año de horror

El 14 de abril de 2014, alrededor de la media noche, varios hombres armados atacaron la Escuela Secundaria Gubernamental de Chibok. En el colegio dormían cientos de alumnas, algunas aún repasaban sus lecciones. Bajo el pretexto de que la escuela iba a ser atacada por insurgentes, los sujetos armados -algunos de los cuales llevaban uniformes del ejército- les dijeron a las aterrorizadas adolescentes que estaban allí para llevarlas a un lugar seguro. Al salir los militantes prendieron fuego y destruyeron los edificios de la escuela.

Posteriormente se informó que 276 adolescentes habían sido secuestradas. 53 de ellas lograron escapar. Un mes después, el 5 de mayo, Abubakar Shekau, líder del grupo militante islamista Boko Haram, publicó un video en el que se responsabilizaba del secuestro y amenazaba con vender a las niñas como esclavas o casarlas con miembros de la organización.

De entre las 276 adolescentes secuestradas, 53 lograron huir: preferían arriesgar sus vidas escapando antes que someterse al horror de la esclavitud, las violaciones, las vejaciones y del maltrato, las conversiones forzadas a al islam y los matrimonios obligados con musulmanes que se les imponían, como nos relatarán ellas mismas, tras librarse de su cautiverio, en el Congreso de MasLibres.org, patrocinado por HO y CitizenGO.

Pero nada sabemos sobre la suerte corrida por las otras 219 menores. Se suceden las suposiciones y las declaraciones, pero nada confirmado oficialmente. Este lunes, la BBC recogía el testimonio de una mujer que dice haber visto a más de 50 niñas del grupo que fue secuestrado. Asegura que las vio hace unas tres semanas en la localidad de Gwoza antes de que militantes de Boko Haram fueran expulsados de la zona por fuerzas gubernamentales. Sin embargo, no hay muchos más detalles y la incertidumbre continúa.

"No sabemos dónde están, no puedo prometer su rescate", señala el presidente nigeriano

El recién elegido Presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, reconocía este martes, justo cuando se cumplía un año del secuestro de las 200 niñas de Chibok: "No sabemos si las niñas Chibok podrán ser rescatadas. Su ubicación es desconocida. Me encantaría hacerlo, pero no puedo prometer que las encontraremos", ha dicho Buhari en un comunicado. "Pero yo les digo a todos los padres, a las familias y a amigos de aquellos niñas que mi gobierno va a hacer todo lo posible para traerlas de vuelta a casa", ha añadido, indicando que debía ser "honesto" sobre el destino de las niñas y la insurgencia islamista.

La actitud del nuevo jefe de Estado, que asumirá el cargo en mayo, contrasta con la del actual presidente, Goodluck Jonathan -derrotado el pasado 28 de marzo en las elecciones presidenciales de marzo- para quien la liberación de las jóvenes no fue una prioridad hasta que una campaña internacional le obligó a reaccionar. En varias ocasiones Jonathan ha declarado que las niñas iban a ser liberadas, en un calculado intento por ganar votos. Hasta anunció un alto el fuego con Boko Haram que resultó ser falso.

¿Qué se ha hecho para encontrarlas?

El gobierno nigeriano del presidente Goodluck Jonathan tardó varias semanas en admitir que realmente había ocurrido un secuestro. Inicialmente dijo que se trataba de un chantaje político de Boko Haram. Fue gracias a las campaña internacional #BringBackOurGirls, en la que se canalizaron también los esfuerzos de  MasLibres.org y CitizenGO, por lo que se movilizó a millones de personas, primero en las redes sociales. El gobierno nigeriano comenzó entonces a reaccionar y la comunidad internacional prometió ayudar en la búsqueda.

Durante meses se escucharon informes y promesas de que un rescate era inminente, pero no hubo resultados y en cambio Boko Haram siguió secuestrando masivamente a mujeres y niñas. El pasado mes de mayo, el jefe de las Fuerzas Armadas de Nigeria declaró: 'Sabemos dónde están las niñas'. Pero pasaron los meses y no ocurrió nada", dice el corresponsal. Y en una entrevista con la BBC el pasado mes de marzo, el propio presidente Jonathan admitió que no sabía dónde estaban las niñas.

La situación de las menores, envuelta en rumores y teorías

"Es esta falta de información lo que ha sido más difícil para los familiares", afirma el corresponsal de la BBC en Abuja, Nasidi Yahaya. "No saber dónde están sus hijas o qué pasó con ellas". "La teoría más reciente es que las niñas están en las montañas de Mandara, (en el norte de la frontera de Nigeria y Camerún)", agrega.

Con la falta de información sobre su paradero, la desaparición de las jóvenes ha estado envuelta en rumores y teorías. Se ha dicho, por ejemplo, que se ha visto a las niñas acompañadas por hombres armados cruzando las fronteras de Camerún, Chad y Níger. Un líder comunitario en Chibok, Pogo Bitrus, declaró a la BBC en noviembre que había rumores de que algunas de las niñas se vieron forzadas a casarse con militantes. También se especula que las jóvenes fueron divididas en grupos más pequeños y llevadas hacia los países vecinos.

Pero no ha habido declaraciones oficiales sobre lo que pudo haber pasado con las jóvenes. Lo más reciente y próximo a ello han sido unas declaraciones publicadas por el digital ThisDayLive.com atribuidas a Raad Zeid al Hussein, funcionario del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), especulando que las colegialas Chibok secuestradas por Boko Haram podrían encontrarse entre las mujeres asesinadas por Boko Haram antes de huir de Bama y otras ciudades en el estado de Borno, justo antes de las fuerzas militares aliadas y nigerianos de Chad y Níger se recuperaron los territorios, y después de haberlas forzado a casarse con sus combatientes, para evitar que se volvieran a desposar con  lo que ellos denominan "infieles" después de su liberación. Junto a esto, el digital añade en boca de Zeid que los informes recabados apuntan a la utilización de niños como "carne de cañón prescindible" y bombas humanas por los yihadistas, lo que llevaría a aumentar el temor sobre un triste final de las menores.

Sin embargo, no dejan de ser manifestaciones genéricas, que no hayamos referidas a estas niñas en otras fuentes, tampoco en la web oficial de ACNUR. Sí traslada este último sitio el  informe dado por Zaid en su intervención en la sesión especial convocada por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el 1 de abril de 2015, donde se denuncia el genocidio que está perpetrando Boko Haram en Nigeria, pero sin entrar en especificaciones sobre los casos, ni con ello, en evidencias sobre la suerte corrida por las 219 menores de Chibuk que no lograron huir de su cautiverio iniciado hace un año, una situación que sigue sin conocerse a ciencia cierta. 

De hecho este martes, el panel de expertos reunidos en la ONU ante el primer aniversario del secuestro difundía un comunicado en el que deploraron que continúe este cautiverio e instaron a Boko Haram a que las libere inmediatamente, así como a los niños que ha capturado después, añadiendo: "Ante la falta de avances en el último año, instamos al Gobierno de Nigeria a que tome rápidamente todas las medidas necesarias para localizar a las niñas, asegurar su retorno y recuperación segura y brindarles asistencia y protección adecuadas", indicaron, al tiempo que añadieron que las autoridades del país deben “detener a los autores respetando las normas y estándares internacionales de derechos humanos”.

Las familias temen que mermen los esfuerzos por su localización y liberación

Con ello, se teme también que las especulaciones sobre un triste desenlace para estas menores puedan hacer mermar los esfuerzos gubernamentales e internacionales para su localización y liberación, máxime cuando las familias no pierden la esperanza.

Y es que a pesar de que el presidente Jonathan y su gobierno reiteran a menudo que están haciendo todo lo posible por encontrar a las adolescentes, "no todos en Nigeria creen que los políticos estén enfocados en las niñas de Chibok". En los últimos meses el gobierno estuvo centrado en su campaña para las elecciones presidenciales que se celebraron en marzo. Ahora que ya ha sido elegido un nuevo presidente, Muhammadu Buhari, los familiares de las niñas esperan que nuevamente haya una voluntad colectiva para encontrarlas.

El presidente Jonathan se vio bajo presión internacional para tratar de encontrar a las jóvenes. Pero tal como señala el corresponsal de la BBC en Abuja, "las Fuerzas Armadas nigerianas tienen muchos otros problemas que resolver, además de encontrar a las niñas". "Está la lucha por recuperar los territorios que controla Boko Haram en el noreste del país". "Porque desde que las niñas fueron secuestradas, la situación en esa región se ha deteriorado drásticamente y los militantes de Boko Haram han forzado a comunidades enteras a huir de sus hogares", dice Nasidi Yahaya, que agrega que aunque la atención del mundo ha estado centrada en las 219 jóvenes de Chibok, los secuestros y muertes de estudiantes han continuado en la región.

Sin embargo, las familias mantienen la esperanza: Muhammadu Buhari ya gobernó Nigeria con un régimen militar de 1984 a 1985, y muchos creen que como exmilitar tiene la experiencia para manejar la situación.  Buhari centró su campaña electoral en la lucha contra el grupo terrorista y la lucha contra la corrupción. A ello se unió el que, cuando se conoció su victoria electoral, emitió una desafiante promesa contra los militantes de Boko Haram: "pronto se dará cuenta de nuestra voluntad colectiva. No escatimaremos esfuerzos para derrotar el terrorismo", declaró.

La ONU acusa a Boko Haram de crímenes contra la Humanidad. 800 mil niños desplazados

"Los matrimonios forzados y violaciones subsiguientes de las niñas, así como la esclavitud sexual, pueden constituir crímenes contra la humanidad", afirmaba la declaración suscrita ayer por el panel de expertos reunidos por la ONU en Ginebra, en virtud del primer aniversario del secuestro. "Boko Haram debe cesar de inmediato sus crímenes atroces y abominables", señalaban al exigir la liberación de las 219 menores aún retenidas.

"La actual impunidad que los miembros de Boko Haram disfrutan los ha envalentonado y les ha dado una licencia para seguir cometiendo estos crímenes indescriptibles, que dan lugar a violaciones sistemáticas de los derechos humanos", añade la Declaración, al urgir al gobierno nigeriano a redoblar los esfuerzos por su localización.

Al mismo tiempo, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) emitía un informe titulado "Infancia Perdida", en el que denuncia que al menos 800 mil niños forman parte de los desplazados que han tenido que abandonar sus hogares como resultado de la violencia de Boko Haram  en el norte de Nigeria, donde combaten el ejército y autodefensas contra la milicia yihadista.