Estás pagando a Villalobos para que juegue con la tableta en el Congreso y aliente el aborto: urge su dimisión, vía HO

Estás pagando a Villalobos para que juegue con la tableta en el Congreso y aliente el aborto: urge su dimisión, vía HO

Apoya la petición ciudadana en HO: urge la dimisión de Celia Villalobos
Merecemos respeto, no una vicepresidenta del Congreso enfrascada en juego, y en pleno discurso del presidente en el Debate de la Nación
Mucho menos una diputada que traiciona el ideario del partido, abogando por la purga de todo provida en el PP

Firma: no nos merecemos una vicepresidenta del Congreso enfrascada en juegos, ni una diputada que traiciona ideario abogando por la purga de todo provida en el PP.

REDACCIÓN HO.-  Celia Villalobos, una de las más activas defensoras del aborto en el PP, ha faltado el respeto a los ciudadanos, que costean lo que debería resultar una responsable su dedicación parlamentaria: bochornosa resulta su pillada, sorprendida jugando con su tableta durante el reciente Debate del Estado de la Nación en el Congreso, en plena intervención del presidente del Gobierno, y para más guasa jefe de filas de su propio partido. Unos dicen que si estaba enfrascada peleando con el Candy Crush, otros que si en lo que se esforzaba era en el Frozen Free Fall..., aunque el nombre del jueguecito sea en esto lo de menos, máxime cuando además el paro sigue azotando a tantas familias en España y su ejemplo resulte del todo reprobable e hiriente.

La presencia de Villalobos en el Congreso, por ende como vicepresidenta del Congreso, es un insulto a los ciudadanos que le pagan el sueldo, y un recuerdo hiriente de la estafa electoral a los 11 millones de de votantes que confiaron en que el PP derogaría la ley del aborto, tal y como prometió Mariano Rajoy en la campaña electoral, y como recogía el programa del partido que votaron 10.866.566 ciudadanos, que consignaba: “Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores.”

La diputada, por contra, se ha significado de nuevo como abanderada del aborto al propugnar que no tienen cabida en el PP los que rechacen tan inhumana y aberrante práctica, muy contraria al ideario del que hasta ahora hacía gala el partido al que pertenece, aunque ya sabemos lo díscola que resulta la parlamentaria malagueña, conocida su afición por saltarse la disciplina de voto cuando de defender la cultura de la muerte se trata, resultando más incomprensible, eso sí, la benevolencia y disculpas con la que se la arropa en el PP.

Desde la petición en HO, los ciudadanos piden su dimisión, señalando:

Su causa a favor del aborto, incluso de niños enfermos y con síndrome de Down, recuerda el rasgo de una ideología totalitaria. No representa usted a los 11 millones de electores que votaron al PP confiando, entre otras promesas, en que derogaría la ley del aborto y protegería la vida humana y la maternidad. Le pido que renuncie a su puesto de diputada.