Monseñor Munilla: "El Islam necesita una catarsis interior"

Monseñor Munilla: "El Islam necesita una catarsis interior"

"El Corán y la Biblia no son iguales"
"Europa tiene una profunda crisis interior"
"Tenemos que demostrar la capacidad de convivencia que tenemos con las grandes religiones"
"No es un problema de islamofobia sino de antisemitismo y de cristofobia"
"El yihadismo quiere imponer en Europa las leyes antiblasfemia"

“¿Qué hacer frente a esa trampa a la que nos ha querido llevar la estrategia yihadista de plantear ese choque de trenes, del Islam frente a la Europa laicista, irreverente y nihilista?”. Monseñor señala que hay que empezar por "una llamada seria al Islam que necesita una reflexión interior muy seria".

REDACCIÓN HO.- La Fundación Valores y Sociedad, que preside Jaime Mayor Oreja, propicia un análisis pormenorizado y valiente, bajo el título “¿En qué cree Europa? Perplejidad identitaria y peligro islamista”, que da las claves para comprender los ataques islamistas frente a la inacción de una Europa que ha renegado de sus grandes valores y de su tradición. El vídeo de la noticia recoge la conferencia de este martes en el Hotel Intercontinental de Madrid, una clara exposición en la que intervienen José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, y Francisco José Contreras, catedrático de la Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla, y fue presentada por el periodista y escritor Herman Tertsch.

El obispo expresa que el primer paso que debe hacer de occidente para resolver esta situación es “hacer una llamada seria al Islam para que tenga su catarsis interior. El Islam necesita un Concilio Vaticano II, un Concilio Vaticano I, un Concilio de Trento, el Islam necesita una reflexión interior muy seria”, pero también señala que es difícil que la realice porque no tiene una estructura interna como la tiene la Iglesia católica “pero hay que buscar los elementos para poder hacerlo”. También es de suma importancia y de gran necesidad para todos que los musulmanes que viven con nosotros en Europa se distancien muy claramente del yihadismo y del fundamentalismo islámico. El obispo reconoce la dificultad de adherirse a lemas como “Yo soy Charlie” pero sí poder hacer el distanciamiento con lemas como, por ejemplo, de “NO en mi nombre”.

El Corán y la Biblia no son iguales

En segundo lugar, monseñor Munilla señala que “tenemos que demostrar la capacidad de convivencia que tenemos con las grandes religiones”, y la capacidad de mantener “retos comunes” como el Derecho a la Vida desde su concepción natural hasta su muerte natural.

En esa convivencia con las demás religiones el cristianismo tiene una oportunidad maravillosa de dar a conocer su rostro especialmente hermoso. “El Corán y la Biblia no son iguales y yo estoy deseoso de tener un diálogo con el Islam, es la mejor apología, y hará que muchas personas entiendan la transcendencia y la superioridad de Jesucristo. No hay que tener miedo a ese diálogo porque es una gran oportunidad de señalar la excelencia del Evangelio”.

Munilla también asevera que “Europa tiene una profunda crisis interior, principalmente por dos cosas. Europa es un organismo con un cuerpo y con un alma, el cuerpo es el Euro y el alma es la ideología de Género”. “Después de la caída del marxismo ha habido una especie de metástasis del marxismo que pasa a la ideología de Genéro”. Y evidencia la “infame retirada de la Ley del Aborto” por parte del Gobierno de Mariano Rajoy, en una nueva traición a su programa electoral y a sus votantes.

El suicidio demográfico de Europa

José Ignacio Munilla también habló del invierno demográfico europeo debido a la cerrazón de Europa a la encíclica ‘Humane Vitae’. En 1968, Europa da la espalda a Pablo VI y a la natalidad. “Por habernos cerrado a la Humane Vitae tenemos una crisis demográfica tremenda. Las inmigraciones descontroladas las hemos provocado nosotros. El Euro no sustituye unas raíces ni una cultura”.

Por su parte, Francisco José Contreras catedrático de la Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla hace un análisis muy pormenorizado del movimiento islamista desde su nacimiento, y su fortaleza actual en gran cantidad de países musulmanes, y los movimientos que pretenden imponer la Sharia en Europa: “El ataque de Paris no fue un hecho aislado sino que se inscribía en una secuencia histórica de ataques anteriores que se remonta como mínimo a las amenazas contra Salma Rusdi, en 1989, el autor de unos Versos satánicos y que después ha seguido” contra cualquiera que se “significara con la crítica al Islam”.

Contreras señaló que lo que buscan ese tipo de ataques es “imponer en occidente también las reglas antiblasfemia. Nos imponen sus propias convicciones. Pueden estar en camino de conseguirlo”. Y aseveró que los ataques consiguen que parezca que “el Islam es la civilización en ascenso, en tanto que occidente queda retratado como la civilización declinante y que es doblegada” y esto, además, les sirve a los terroristas para reclutar nuevos voluntarios para sus filas.

Tras los ataques islamistas de París primero se ha evidenciado una división entre los occidentales, y luego un miedo a relacionar el terrorismo en aumento en Europa con el Islam: “El establisment europeo a los pocos días de los ataques parecía más preocupado por los imaginarios brotes de islamofobia que por el mismísimo islamismo. Parecería que hubiese un gravísimo brote de islamofobia”.

No es un problema de islamofobia sino de antisemitismo y de cristofobia

Contreras señala que “el islamismo es un movimiento muy potente y que no nació ayer”. En el Corán abundan las exhortaciones a la Yihad. La expansión del Islam en el los siglos VI y VII tuvo lugar por la violencia y no por la predicación pacífica. Sin embargo, pese al miedo al Islam, algunos musulmanes moderados son más claros que los occidentales a la hora de constatar que el Islam tiene en su mismo ADN una propensión a la violencia, “pensemos en el periodista Magdi Allan” o “pensemos en el mismo presidente de Egipto Abdelfatah Al-Sisi, que este 1 de enero ha pronunciado un discurso en el que señaló que ‘La interpretación radical del Corán se ha convertido en una fuente de angustia y matanza’ y después se fue a celebrar la Navidad con los egipcios copto, “algo insólito” en el mundo musulmán.