Quemar iglesias, mofarse de las creencias y promover el aborto, 'un saber realmente útil' en el Reina Sofía

Quemar iglesias, mofarse de las creencias y promover el aborto, 'un saber realmente útil' en el Reina Sofía

El Museo Reina Sofía, con el dinero de todos los ciudadanos como principal fuente de financiación, sirve a la promoción del aborto y al odio laicista
Acogiendo las soflamas del colectivo abortista argentino 'Mujeres Públicas'
«Si el Papa fuera mujer, el aborto sería ley» son algunas de sus proclamas
Acompañado en la exposición por su apología de «La única iglesia que ilumina es la que arde ¡Contribuya!».

Con el dinero de todos a través del Ministerio de Educación y Cultura, el Museo acoge las soflamas de las abortistas argentinas 'Mujeres Públicas'«Si el Papa fuera mujer, el aborto sería ley» o «La única iglesia que ilumina es la que arde». ¡Contra la ofensa, firma!

REDACCIÓN HO.- El Museo Reina Sofía de Madrid, que en su consideración de Museo Nacional y Centro de "Arte" -o eso creíamos hasta ahora- cuenta con el dinero de todos los ciudadanos como principal fuente de financiación, se pone al servicio del odio religioso contra los católicos, acogiendo las soflamas del colectivo abortista argentino 'Mujeres Públicas'. «El Papa es argentino y el aborto clandestino»«Si el Papa fuera mujer, el aborto sería ley» son algunas de las proclamas que reproducen estas radicales feministas en la exposición, acompañado por la apología de «La única iglesia que ilumina es la que arde». Todo ello formando parte de una exposición, presentada y que pretende seguir abierta hasta el próximo 9 de febrero, que encima tiene a gala llamarse 'Un saber realmente útil' (flickr de fotos, aquí).

Firma en HO: exige al director del Museo que retire los elementos ofensivos

Mujeres Públicas son Magdalena Pagano, Lorena Bossi y Fernanda Carrizo, un grupo creado en 2003, en Buenos Aires, y concurren en una muestra de más de 30 autores. Traen un vídeoperformance en el que aparecen pintando la expresión «aborto legal» y otras ocho de sus conflictivas acciones perpetradas a lo largo de tres años, siendo permanentemente su presión por la imposición de una legislación de aborto libre en Iberoamérica.

En el catálogo de la muestra, pretendidas "artistas" intervienen con un irreverente Padrenuestro, la oración por excelencia de los cristianos, para que obedezca a sus imposiciones ideológicas:

“Concédenos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. Y danos la gracia de no ser ni vírgenes ni madres. Líbranos de la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo para que seamos nosotras las que decidamos por nosotras. Ruega porque el poder judicial no haga suyos los mandatos de la Iglesia y ambos nos libren de su misógina opresión. Venga a nosotros el derecho a cuestionar si es bendito el fruto de nuestro vientre. No nos dejes caer en la tentación de no luchar por nuestros derechos. Y concédenos el milagro de la legalidad del aborto en Argentina. Amén”. 

No queda en todo esto la ofensa: al rezo lo acompaña una clara apología de la violencia contra los católicos, mostrando el logo guerracivilista de una iglesia ardiendo, con el lema «La única iglesia que ilumina es la que arde», ese invento de Kropotkin (1842-1921) que gustaba repetir a Durruti (1896-1936), el líder del movimiento de colectividades de Aragón durante la Guerra Civil española. En sala, el logo está estampado en una pieza que se exhibe en una vitrina (fotografía que encabeza esta noticia) bajo el título 'Cajita de fósforos (2005)':  la caja de cerillas muestra el dibujo y lema en sus caras y un tan irónico como alarmante «¡Contribuya!».

El director del Museo y hasta el Ministerio de Cultura aún lo califican de «pedagógico» 

Manuel Borja-Villel asegura que “el Museo Reina Sofía se convierte en «laboratorio de ensayo de nuevas pedagogías». Es más: expresando la intención del montaje, se muestra feliz señalando que se trata de «restablecer una relación no mediada por el saber»«apoyar un pensamiento crítico»  y «trazar conexiones inesperadas». Para el director del museo estas exposiciones muestran al museo «como institución viva»«que se posiciona como un importante catalizador del pensamiento y del debate público»

La noción de "saber realmente útil" se acuñó a principios del siglo XIX por las organizaciones obreras del Reino Unido para oponerse a la educación orientada a la producción, "técnica y funcional, pero poco práctica para tomar consciencia de su lugar en la sociedad", explicaba ayer Borja-Villel.

El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, recogiendo la idea del director, asegura en el texto oficial del catálogo que Un saber realmente útil convierte al museo en «un laboratorio donde la educación, la pedagogía y el pensamiento se presentan como material privilegiado».

«Invita al espectador al desafío de indagar en el papel del saber a lo largo de la historia reciente y sobre todo en el presente», añade. «Éste es el sentido profundo de una exposición que parte de una reflexión crítica de la pedagogía, de un replanteamiento acerca de nuestros modos de aprendizaje y de un análisis de los recursos y medios dedicados a la educación»  puede leerse también en el escrito, aunque no va firmado ni por el ministro José Ignacio Wert, ni por José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura.  

Y las cuatro comisarias de la exposición, organizadas como What, How and for Whom (WHW), explican que la muestra «aboga por la repolitización de la educación». El programa editorial de WHW dice abogar por la recuperación de la política y «la pedagogía como elemento crucial de la resistencia organizada y las luchas colectivas».

Lo que dice la norma que rige sobre la gestión del Reina Sofía

El pasado 8 de abril de 2013 entraba en vigor, tras su aprobación por Real Decreto del Consejo de Ministros el15 de marzo de 2013 y su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el nuevo estatuto del Museo Nacional Reina Sofía. Según el texto, el nuevo estatus jurídico del museo buscaba responder a la evolución experimentada por este centro, que «ha superado el tradicional modelo de institución centrada en las funciones de custodia y preservación para consolidar su dimensión social, como un foro multidisciplinar de experimentación, generación de conocimiento y debate en la esfera pública».

El objetivo de este estatuto era llevar a cabo "una profunda modernización" del régimen jurídico del Reina Sofía, de forma que permita adecuar su sistema de organización y gestión a las exigencias propias del dinamismo propio de un centro de arte contemporáneo. De esta forma, se reforzaba el Patronato orientando su composición a lograr una mayor participación de la sociedad civil y permitir una gestión más flexible y eficiente, potenciando su capacidad de autofinanciación. El  Real Decreto regula también el procedimiento para la selección del director y recoge la regulación de los recursos económicos del museo, el régimen presupuestario aplicable y su control económico-financiero.

El balance en rojo de Borja-Villel: más de un millón de euros en pérdidas

Cuando se presentaron las cuentas del Reina relativas al cierre de 2013 en septiembre de este año, el propio Manuel Borja-Villel fue tajante: “Hemos tocado fondo y todo el mundo lo sabe”El director del Museo hacía balance del año concluido y los números no resultaban nada esperanzadores: aunque Manuel Borja-Villel reconocía un aumento en los ingresos propios en 2013, la institución perdió un millón de euros, concretamente 1.161.506,16 de euros, sin contar con que el Museo sufrió una bajada de visitantes del 21%. en el primer semestre de este año.

Se achacaba entonces estos números rojos, principalmente, a los recortes de las aportaciones del Estado, pero lo cierto es que la principal fuente de ingresos fueron las transferencias del Estado, un 78,8% del total, seguidas de lo recaudado por entradas al museo, exposiciones y espectáculos, con un 12,25 % de los ingresos presupuestarios del ejercicio 2013. En tercer lugar figuran los patrocinios de entidades públicas y privadas, que representan el 4,81% de sus ingresos y en cuarto lugar las tasas que recauda por alquiler y utilización de espacios que equivalen al 1,62 % de aquellos.

El propio director aludía a un nuevo impulso dado a la Fundación del Museo, capitaneado por su nueva directora-gerente, Ana Tomé, que buscaba reforzar la colaboración que reportarían nuevos ingresos, con empresas, coleccionistas y museos de México, Lima, Sao Paulo o Buenos Aires. 

La gestión del Reina Sofía tampoco se ha visto libre de escándalos. En noviembre de 2011, la totalidad de las centrales sindicales, FSP-UGT, CCOO, CSIF y FEDECA, con representación en el Museo denunciaban la "gestión errática de la dirección en materia económica y de personal, que está provocando una situación institucional insostenible"En un comunicado remitido el 27 de noviembre de ese año,  las centrales sindicales aseguraban que se están produciendo "gastos desmedidos y difícilmente justificables, como compra de artículos de lujo, supuestamente como regalos protocolarios, hoteles y viajes de cuantía desproporcionada con más de 400 euros la noche", destacando que esas actuaciones  "se enmarcan en unas relaciones laborales basadas en el nepotismo, la endogamia y el conflicto permanente". "La proliferación de asistencias técnicas, super-becas y contratos de alta dirección, han conformado una estructura paralela que mal gestiona lo público y que ha creado una extensa red clientelar", añadían.