"¿Qué será de nosotros?": cristianos iraquíes, aferrados a la fe y a la protección de la Virgen

"¿Qué será de nosotros?": cristianos iraquíes, aferrados a la fe y a la protección de la Virgen

El enviado especial del Papa advierte de la cruda situación
“El futuro sigue siendo incierto, ‘¿qué será de nosotros?’ Aquí, esperamos, con el apoyo y la ayuda de todos"
Firmes en la fe, en Erbil, los cristianos se encomiendan a una talla giratoria de la Virgen que han dispuesto a 15 metros de altura
“Ahora todo el mundo sabe que este es un país cristiano"
Firma la alerta de HO: urge la reacción española e internacional para parar este genocidio religioso

El enviado especial del Papa advierte de la cruda situación. Firmes en la fe, en Erbil, los cristianos se encomiendan a una talla giratoria de la Virgen que han dispuesto a 15 metros de altura: “ahora todo el mundo sabe que este es un país cristiano". Firma en HO.

REDACCIÓN HO.- "¿Qué será de nosotros?”, es la pregunta que se hacen los miles de cristianos refugiados en el Kurdistán iraquí. Así lo ha descrito el Cardenal Fernando Fernando Filoni, al señalar que las escuelas católicas, iglesias y la casa del Obispo se han convertido en refugios temporales para estas personas que aún temen por el avance de los yihadistas de Estado Islámico (EI). En declaraciones a Radio Vaticana, el enviado especial del Papa Francisco para asistir a los refugiados iraquíes, advirtió que sus difíciles condiciones de vida, pues muchos tienen que estar al aire libre. Sin embargo, agradeció el esfuerzo que se realiza para atenderlos y la disponibilidad del gobierno dirigido por Masoud Barzani.

#TodosSomosNazarenos: paremos este genocidio, firma en HO

El Purpurado dijo desde Erbil (capital del Kurdistán iraquí), que lo primero que ha hecho ha sido visitar a los miles de refugiados, muchos de los cuales están siendo alojados en edificios de la Iglesia Católica y otros en casas de familias que los han recibido. En ese sentido, el Cardenal Filoni indicó que ha entregado a la Iglesia local la ayuda del Papa Francisco y agradeció “la generosidad que sigue llegando”. “Hay un fuerte agradecimiento no solo por el compromiso material del Papa, sino también porque su voz se hizo presente en esta difícil situación, en la que se encuentran unas 160.000 personas entre cristianos y de otras minorías” en Erbil y otras zonas del norte de Irak.

El purpurado relató que ha sido bien recibido, con un gran entusiasmo y simpatía de la gente. Sin embargo, recordó que necesitan apoyo material y también espiritual y psicológico. “Es gente que huyó de sus casas, han sido desarraigados de sus costumbres, de su cultura y su entorno”, entonces requieren asistencia “espiritual y psicológica”. “El futuro sigue siendo incierto, ‘¿qué será de nosotros?’ Aquí, esperamos, con el apoyo y la ayuda de todos, poder asegurar que un día estas personas puedan regresar a sus casas”, expresó.

Los miles de personas refugiadas en Erbil son los cristianos y miembros de otras minorías religiosas que fueron obligados a dejar sus casas en Mosul, Qaraqosh y otras zonas del norte de Irak tomadas por los extremistas del Estado Islámico, quienes los amenazaron de muerte si no se convertían al Islam o pagaban el impuesto para los no musulmanes.

Firmes en la fe, acogiéndose a la Virgen

Pero lejos de decaer su fe en medio del martirio y el exilio, estos cristianos perseguidos, se aferran con más fuerza a ella. Como informa Religión en Libertad, se han encomendado a la Virgen María como protectora y consoladora de tantos miles de afligidos que lo han perdido todo. Y no sólo se han encomendado de manera espiritual, sino que lo han llevado a la práctica lanzando un mensaje muy claro a los terroristas del Estado Islámico, pues tienen una gran intercesora: durante la fiesta de la Asunción en la ciudad kurda de Erbil, principal objetivo de Estado Islámico, los cristianos la celebraron desvelando una enorme Virgen María situada sobre una columna a una altura de quince metros. Para que vea, para que proteja a los cristianos y para que sepan que allí están ellos.

A escasos kilómetros del frente, la Virgen ha dado ánimo a una comunidad cansada y aterrada y sirve ahora como una fuente de esperanza. Una imagen que además gira sobre sí misma para poder mirar a todas las direcciones y hacer presente que ella está en todas partes y que no abandona a sus hijos.

El proyecto llevaba planeado mucho tiempo y justamente se ha podido inaugurar cuando la situación es más extrema. Un cristiano local dice que “ahora todo el mundo sabe que éste es un país cristiano”.

Inaugurada en la fiesta de la Asunción

En esta zona kurda han vivido durante generaciones miles de cristianos, cantidad que se ha multiplicado ahora con la llegada de refugiados que huyen de los islamistas. La inauguración fue una fiesta y fue presidida por el obispo de Erbil, monseñor Bashar Warde Mate y en ella estuvieron presentes las dos comunidades tanto los caldeos como los asirios en un signo de unidad ante la persecución.

Actualmente toda la zona en la que se ha colocado esta imagen protectora de la Virgen está tomada por cristianos. Hasta cien familias de refugiados están ahora instaladas entre la imagen y la iglesia de San José, relata uno de los cristianos de allí. Durante la homilía, realizada en siriaco, el obispo hizo precisamente un llamamiento a seguir a María que no dudó en seguir y ayudar a Cristo perseguido.

El clamor del martirio

El 1 de abril de 1933 los nazis pintaron la estrella de David y la palabra "Jude" en los comercios propiedad de judíos en Alemania, pero a veces, a causa de las prisas, solo escribieron una "j" en la fachada. En julio pasado los yihadistas del Estado Islámico pintaron en rojo el equivalente de la "n" en árabe, primera letra de la palabra "nasarah" (nazareno o cristiano), en las fachadas de las casas de los fieles de esa religión en Mosul (Irak).

Ochenta años después, la historia se repite.  Aquellas pintadas fueron el principio de la eliminación de una de las grandes minorías religiosas asentadas en el norte de Irak desde hace 20 siglos, mucho antes de que brotase el Islam, gracias a Santo Tomás y a San Tadeo. Aunque en teoría se les dio la posibilidad de convertirse al Islam para salvarse, más de cien mil cristianos fueron despojados de sus bienes y expulsados del recién creado Estado Islámico. Sus propiedades y las iglesias fueron incautadas, los símbolos religiosos destruidos, los manuscritos quemados en unos pocos días, según coinciden todos los testimonios.

Hay también acusaciones más graves sobre hombres cristianos crucificados, ejecuciones en masa,  niños decapitados en un parque, para sembrar el pánico entre la comunidad, y mujeres convertidas en esclavas de los nuevos dueños de Mosul, violadas y degolladas (aquí, crudísimo vídeo testimonial).

Los seguidores del autoproclamado califa Al Bagdadi, el líder de Estado Islámico, han cometido todo tipo de atrocidades. De los 1,5 millones de cristianos que había en Irak en 2003, cuando EE UU intervino para derrocar a Sadam Husein, quedan ahora menos de 400.000, porque los demás han huido del acoso y los ataques que padecen. Solo este dato basta para medir el desastre que a la postre ha sido aquella invasión.

Hay otra minoría en esa región septentrional de Irak, los kurdos yazidies, a la que los yihadistas tratan de exterminar. Su religión no es del Libro, es politeísta. A ojos de los islamistas más radicales son adoradores del diablo y solo merecen la muerte. Acorralados en la cordillera de Sinjar, donde han huido varias decenas de miles, cientos de yazidies, acaso miles, ya han fallecido de deshidratación, de agotamiento etcétera. Intentan refugiarse en el Kurdistán iraquí que el Estado Islámico quiere también conquistar.

También los musulmanes que denuncian la situación lo pagan con su vida: no se nos olvida la heroica entrega del profesor musulmán Mahmoud Al ‘Asali, quen pagó con su sangre el denunciar esta persecución a los cristianos.

Combates y posición internacional

En el norte de Irak siguen los combates entre los islamistas y las fuerzas kurdas. El Papa Francisco ha hecho llamamientos pidiendo oraciones por los cristianos perseguidos y denunciando hechos que "ofenden gravemente a Dios y a la humanidad", además de enviar a la zona al Cardenal Filoni. La misma mañana en la que viajaba a Corea del Sur, el pasado día 13, escribía al Secretario General de la ONU para implorar la acción internacional frente a este genocidio.

Estados Unidos continúa con sus bombardeos selectivos a las posiciones yihadistas. Reino Unido y Francia ofrecieron ayudar con el envío de armas además de asistencia humaitaria a los refugiados. Alemania también ha instado a una mayor implicación europea: incluso su ministro de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, inició este sábado una visita a Irak para comprometer la ayuda de su país, subrayando la intención de Berlín de ayudar a combatir a la milicia terrorista Estado Islámico.  

Entre los grandes países europeos, es en Francia, el Estado más laico, donde esa cacería religiosa ha suscitado más solidaridad: los ministros franceses de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, y de Interior, Bernard Cazeneuve, hicieron el 28 de julio una declaración conjunta ofreciendo agilizar el asilo para los perseguidos; el presidente François Hollande pidió a continuación a la UE que se movilizara; la Conferencia Episcopal francesa envió una delegación a Irak encabezada por el cardenal Philippe Barbarin, arzobispo de Lyon; y el domingo, en algunas iglesias de Francia, se rezó y se hicieron colectas por los cristianos de Oriente Próximo.

Hasta en México, tan alejado de Oriente Próximo, la Conferencia Episcopal emitió un comunicado y pidió que se celebrase el domingo pasado, en la Basílica de Guadalupe, en la capital, una misa especial por los cristianos de Irak. A ellos les dedicó su homilía el padre Ángel Luis Lorente.

El representante especial de Naciones Unidas para Irak, Nickolay Mladenov, informó de que se ha declarado el máximo nivel de emergencia en este país con el fin de facilitar “la movilización de recursos adicionales en productos, fondos y activos para garantizar una respuesta más efectiva a las necesidades humanitarias de las poblaciones afectadas por los desplazamientos forzosos".

¿Dónde está Margallo? 

En España el Ministerio de Asuntos Exteriores publicó, el 8 de agosto, un comunicado manifestando su "profunda preocupación" y su apoyo a los bombardeos de EE.UU. sobre posiciones de Estado Islámico. Eso fue todo. No se ofreció asilo a las víctimas. Ningún ministro, ni siquiera el de Asuntos Exteriores, ha dicho una palabra.

A mediados de la década de los 90 la OTAN, con EEUU a la cabeza, lanzó dos operaciones militares sucesivas en la antigua Yugoslavia, Deny Flight y Deliberate Force, para evitar que las fuerzas serbias de Slobodan Milosevic y sus satélites (la República de Srpska) aplastasen a los musulmanes bosnios. Se llegó tarde, pero aún así se salvaron muchas vidas. España participó entonces con ocho aviones F-18 y acogió en su territorio a más de 2.000 refugiados bosnios. Veinte años después de aquella intervención en Bosnia, la  acción del Gobierno español no llega para asistir a los cristianos iraquíes.

Ayuda a la Iglesia Necesitada ha lanzado una nueva campaña de emergencia de 100.000 euros para familias desplazadas, con la que cabe colaborar pinchando aquí.

La sociedad civil manifestaba el pasado miércoles, 17 de agosto, en Madrid su cercanía a los cristianos y otras minorías religiosas en Irak en un acto de oración ante la embajada de Irak en España, convocado por nuestra plataforma en defensa de la libertad religiosa, MasLibres.org. "No estáis solos", era el mensaje que unía a cristianos de diversas confesiones y a musulmanes de bien. En dicho acto, al que se sumó el propio embajador iraquí, presentamos el Manifiesto "Todos Somos Nazarenos",  que puede suscribirse firmando esta alerta de HO, en el que se insta al Gobierno español, al Congreso de los Diputados, a la Comisión europea, al Parlamento Europeo y a Naciones Unidas a actuar sin más demora para parar este genocidio, según se expone en el texto del citado Manifiesto que se les remite, junto a las firmas recibidas.