Abandonan a uno de los mellizos nacidos del vientre de alquiler contratado por no satisfacer sus expectativas

Abandonan a uno de los mellizos nacidos del vientre de alquiler contratado por no satisfacer sus expectativas

El matrimonio australiano regresó de Tailandia llevándose a la melliza sana y abandonando a Gammy
Al bebé le fue diagnosticado antes de nacer Sd, de Down: la madre de alquiler se negó a abortar, como le pidió la pareja
La joven tailandesa afirma quererle como a un hijo, pero carece de medios para costear el tratamiento médico que precisa
El pequeño está en el hospital, pues precisa una operación cardiaca
El caso ha desatado una ola de solidaridad internacional, a la par que de repugna hacia el negocio de los vientres de alquiler

Gammy, con Sd. de Down y graves problemas cardiorrespiratorios, fue abandonado en Tailandia por una pareja australiana, que sí se llevó a su melliza sana. La madre de alquiler quiere cuidarle, pero acusa su pobreza. El caso desata la indignación y la solidaridad internacional.

REDACCIÓN HO.-Un matrimonio australiano dejó a la madre de alquiler que contrató en Tailandia con uno de los bebés nacidos, al presentar síndrome Down y problemas cardiorrespiratorios, y se llevó solo a su hermana gemela sana.  El caso, relatado por la propia joven contratada, Pattaramon Chanbua, a la radio australiana ABC, ha desatado una oleada de indignación y también peticiones internacionales para adoptar el bebé,  y donaciones para asistirle. La madre de alquiler afirma que le quiere como a un hijo y que desea cuidarle, pero acusa su pobreza, que no le permite hacer frente al elevado coste de los servicios sanitarios que precisa el pequeño Gammy. 

Hasta el primer ministro australiano, Tony Abbott, ha denunciado lo lamentable del caso y se ha implicado, prometiendo depurar el caso y a estudiar ayudas ara la madre y el bebé.

Vientres de alquiler: un negocio que se alimenta de la pobreza

Pattaramon Chanbua trabaja, según la emisora australiana ABC, a unos 90 kilómetros al sur de Bangkok, en una cocina instalada junto a una calle, y alimenta con ese dinero a su familia. Es madre de dos niños de seis y tres años, según ella misma relató, y tiene muchas deudas. Cuando un mediador le ofreció 16.000 dólares australianos (10.000 euros, 14.898 dólares americanos) por dar a luz a un bebé, dijo sí.

"Para mí es mucho dinero y pensé que con ello podía pagar primero la educación de nuestros hijos y después las deudas", señala la joven madre de alquiler.

Se negó a abortar

Pero cuando durante el embarazo salió a la luz que iba a tener mellizos y que uno de ellos tenía síndrome Down, la pareja australiana le instó a abortar.  Ella se negó, haciendo notar además que estaba «en contra de sus creencias budistas».

Los mellizos nacieron en diciembre y la pareja se quedó sólo con la niña sana.  El pequeño Gammi presentaba además una condición cardíaca congénita y una infección pulmonar.

Los padres biológicos de Gammy y su hermana gemela visitaron Tailandia y decidieron regresar a Australia llevándose a la gemela –que no presenta ningún tipo de enfermedad-, sin el pequeño de seis meses.

«A mí me dio pena el niño», dice entre lágrimas Pattaramon. «No es su culpa. Yo lo quiero como si fuera uno de mis hijos, después de todo paso nueve meses en mi vientre». «¿Por qué tiene que pasar por todas las dificultades? Lo amo, es como si fuera mío», declaró Chanbua (vídeo, aquí)

Ola de repugna y solidaridad internacional

El bebé, ingresó en el hospital debido a una grave infección pulmonar que podría costarle la vida, informaba el pasado 2 de agosto hoy el diario "Bangkok Post", donde aún permanece. La madre, de 21 años, teme lo peor. El bebé, afirma Chanbua, necesita una operación de corazón.

El diario tailandés Thairath publicó la historia de Gammy en sus páginas hace una semana, lo que provocó la puesta en marcha de una campaña en internet para recaudar dinero y ayudar en su costoso tratamiento. Cientos de personas han donado y se ha logrado recaudar hasta ahora más de 134.000 dólares (100.00 euros), en un fondo que tiene como objetivo llegar a los 150.000 dólares. Además, la población mundial puso en marcha iniciativas como «Hope for Gammy» en páginas web para recaudar fondos y ayudar al bebé.

El Gobierno australiano investiga el caso y promete ayuda

El caso ha desatado una gran controversia en la sociedad australiana, que exige una mejor regulación en estos tratamientos.

El Ministerio de Asuntos Exteriores australiano investiga el caso, según ha informado una portavoz de este departamento. Hasta la fecha la única versión de los hechos que se conoce es la que ha relatado la joven tailandesa. Ni la agencia que gestionó el vientre de alquiler, ni la pareja australiana, a la que la tailandesa jamás conoció, se han pronunciado al respecto.

El propio primer ministro australiano, Tony Abbott, en declaraciones ante los medios, afirmaba que «es una historia muy triste» y lamentaba que alguien pueda abandonar a un bebé de esa forma. «Esta historia ilustra sobre los problemas relacionados con este negocio en particular (vientres de alquiler)», alertaba el líder conservador. Además, el líder australiano indicó que su gobierno baraja la posibilidad de ayudar a la madre tailandesa. «Vamos a ver qué se puede hacer», agregó Abbot.

En Australia, solo los habitantes de los estados de Nueva Gales del Sur, Queensland, y Canberra tienen prohibido contratar este tipo de servicios en el extranjero.

Según Tares Krassanairawiwong, funcionario de la Salud en Tailandia, en ese país es ilegal pagar por el alquiler de un vientre. "El alquiler puede hacerse en Tailandia, pero debe ajustarse a las leyes. Una subrogada tiene que ser pariente de los padres destinatarios y no puede haber dinero de por medio".