La Justicia apoya a los rescatadores frente a los abortorios: “La clave es perseverar”

La Justicia apoya a los rescatadores frente a los abortorios: “La clave es perseverar”

La Justicia española avala la labor de rescate provida ante los abortorios
Margarita Cabrer, rescatadora en Badajoz, comparte en HO su alegría por la victoria, tras años de acoso abortista
"Ejercemos un derecho constitucional: esperamos que esta victoria dé tranquilidad a los valientes rescatadores de toda España"
"Han sido dos años de mucho dolor y estrés, de muchos abandonos de amigos... Confío en que el caso abra los ojos sobre este negocio sin escrúpulos"
Comprometerse con la Vida, una labor de todos: "El aborto nunca es una opción. Es el suicidio de la sociedad"

La Audiencia Provincial de Badajoz, en sentencia firme conocida por HO, pone fin al largo acoso padecido por las rescatadoras ante el abortorio Los Arcos. Margarita Cabrer nos narra la victoria: “Espero que este caso ayude a abrir los ojos sobre este negocio sin escrúpulos”.

REDACCIÓN HO.- Los defensores del derecho a vivir volvemos a estar de enhorabuena: si hace unos días la Corte Suprema de los Estados Unidos fallaba por unanimidad contra la prohibición de la presencia de los rescatadores provida ante los abortorios, ahora es un tribunal español el que ha fallado a favor de esta gran labor asistencial: la Sección Primera de la Audiencia provincial de Bajadoz acaba de dar la razón, en sentencia firme a la que ha tenido acceso HO y que adjuntamos aquí, a las rescatadoras que se concentran ante el negocio abortista ‘Los Arcos’ de la capital pacense, a cuyas puertas acuden para orar por el fin del aborto y para asistir a las mujeres que, ante la falta de apoyos para seguir adelante con su embarazo no deseado y en situación de dificultad, acuden al citado negocio abortista sin encontrar otra salida.

La Audiencia Provincial, en esta sentencia 104/2014 de 30 de junio de 2014, que además da la razón a una de las rescatadoras respecto a las lesiones que le provocó un trabajador del abortorio, ratifica la sentencia anterior nº 133/2014, de 27 de marzo de 2013, del Juzgado de Instrucción número 4 de Badajoz, y con ello el avala la labor de las rescatadoras ante los centros abortistas, pues en sus "Fundamentos de Derecho" (Fundamento tercero, Punto 2, último párrafo) expone: 

"En este punto por molesto que pueda ser e incluso innecesario para expresar libremente su posición contraria al aborto y para dar información a las mujeres de la existencia de otras opciones, el despliegue de fotos, carteles y pancartas, utliizando incluso el mobiliario urbano, este hecho en sí mismo carece de relevancia penal siempre que no vaya acompañado de una acción violenta o compulsiva más allá del que es el libre ejercicio del derecho a la libertad de expresión y el ejercicio del derecho de reunión". 

Nada mejor que entrevistar a quien ha hecho posible esta gran victoria para conocer el alcance de la sentencia. Margarita Cabrer es madre de familia, vicepresidenta del Circulo AMAVI (Amigos de la Maternidad y de la Vida) de Apoyo Integral a la Mujer Embarazada, colaboradora de HO y una de las dos rescatadoras que plantan incansable batalla al aborto ante `Los Arcos’. Por ello ha padecido la furia de quienes alimentan este negocio sin escrúpulos.

Ahora, con esta victoria judicial, se pone fin a largos y dolorosos años de lucha, en los que Margarita ha sacrificado mucho en lo personal y en lo familiar, incluso pesó sobre ella la pena de cárcel. Ahora podrá continuar con más empuje esta gran labor,  que se ve recompensada en cada sonrisa de los bebés que han logrado rescatar del aborto; en cada madre que le agradece  feliz el apoyo recibido para no caer en “el peor error de sus vidas”; y en el calor de aquellas otras que, siendo víctimas de las garras del aborto, les agradecen cada día su compañía y asistencia para tratar de superar las graves secuelas de una decisión a la que se vieron abocadas y de la que “no hay día”, confiesan, en el que no se arrepientan.

¿Cómo valoras el fallo judicial?

Es una buenísima noticia. Hace unos días recibimos la noticia: la administración de justicia había fallado favorablemente en primera y segunda instancia, defendiendo el derecho de las personas que estamos en la puerta del centro abortista "Los Arcos" de Badajoz a permanecer en la misma acera informando sobre los efectos nefastos de la actividad que allí se realiza. Ni un paso más atrás ni unos metros más allá.

¿Qué consecuencias prácticas se derivan de esta sentencia?

La sentencia viene a decir que, quienes permanecemos en la puerta esperando a hablar con las madres e intentamos convencerlas de que no aborten, estamos ejerciendo un derecho constitucional (C.E. art.20) Se reconocen y protegen los derechos: A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

Las consecuencias prácticas que se derivan son muy reconfortantes para nosotras, porque ahora ver venir el coche de la Policía Nacional ya no será una situación incómoda y desagradable sino que, amparándonos la Justicia en nuestra labor, el trabajo de la Policía Nacional es garantizar esa labor y no obstaculizarla.

Esperamos que esta sentencia dé mucha tranquilidad a todos los rescatadores españoles, que permanecen valientemente en las inmediaciones de los abortorios, siendo acosados por los trabajadores de estos infames negocios. El verdadero talante de los promuerte se ha puesto de manifiesto en muchas ocasiones de forma violenta contra los rescatadores (jóvenes o ancianos), sobre los que no dudan en descargar toda la agresividad que este trabajo les genera.

Hablemos de cuándo y cómo comienza esta lucha en los tribunales…

Nosotras comenzamos esta lucha en los tribunales precisamente después de una agresión verbal de la que fuimos objeto dos de las rescatadoras de Circulo AMAVI. Llevábamos más de cinco años ofreciendo información y ayuda sin ningún problema destacable, pero un día el gerente del centro salió a increparnos e insultarnos; parecía estar fuera de sí o mentalmente afectado.

Fue tal el bochorno que consiguió que nos metiéramos en el coche y nos fuéramos; pero cuando analizamos con nuestras familias lo ocurrido, vimos que no podíamos dejar sin denunciar los hechos y así lo hicimos. Mes y medio después este mismo hombre me agredió causándome lesiones físicas.

La empresa y el agresor han intentado retrasar una y otra vez la vista del juicio e incluso han interpuesto denuncias contra mí, para enturbiar el relato de los hechos.

¿Por qué se ha caracterizado esta batalla judicial?

Acudir a un juicio es algo perturbador si no estás acostumbrada, pero yo no quería ofrecer una imagen a mis agresores de debilidad. Por eso cada una de las casi 24 veces que he tenido que acudir durante estos dos años al juzgado, me ponía unos buenos tacones y mi mejor sonrisa y ofrecía con gusto el sufrimiento interior por la salvación de las almas de todos ellos y la conversión de las mamás que han abortado.

Me causaba mucho dolor ver cómo se burlaban de mí, pues una y otra vez durante dos años pedían un nuevo retraso del juicio. A ellos no les causaba trastorno, pero a mí me ha condicionado la vida durante estos dos años. Todos los meses he tenido que hacer planes en función de la fecha prevista del juicio.

¿Qué destacas de esta  batalla, con lo vivido, lo luchado y lo padecido? 

Han sido dos años de mucho estrés, de muchos abandonos de amigos en la causa provida, pues la imagen que estos centros ofrece es aparentemente impoluta y tú, luchando sola contra lo aparentemente legal, pareces una fundamentalista. Era algo chirriante para muchas personas buenas pero con pocos criterios.  

La piedra se ha movido por la perseverancia de quienes permanecieron en la puerta firmes pero, ¿cuánto más se hubiera podido hacer si todos hubiéramos empujado a la vez en la misma dirección? Teníamos razón desde el principio. Somos humanos y el miedo condiciona muchas de nuestras acciones.

Espero que este caso ayude a abrir los ojos a la realidad sin escrúpulos del negocio del aborto, cuyos máximos beneficiarios no dudaron en denunciar falsamente a las  mujeres rescatadoras para quitárselas de la puerta. Ni en agredirles verbal y físicamente.

En el juicio, los trabajadores del Centro de Exterminio Prenatal, en un desesperado cruce de denuncias, afirmaron bajo juramento que una rescatadora de la asociación Circulo AMAVI se encontraba en el lugar el día de los autos pero quedó demostrado que no fue así. Nos vamos a reservar el derecho a interponer una denuncia por acusación falsa y perjurio.

Visto lo padecido estos años, algo tan lógico y loable como comprometerse con la defensa del derecho a la vida, sobre todo el de los más inocentes e indefensos, y los derechos de la mujer, como lo es la maternidad, parece lamentable e incomprensiblemente una misión de héroes…

Nuestra labor es asistir a las madres que lo necesiten, pero si el lobby abortista nos quiere amedrentar se va a encontrar con personas valientes que no le tienen miedo a nada. No porque seamos personas especiales, sino precisamente porque somos madres normales y corrientes acostumbradas a la lucha, a defender a nuestra familias y aquello en lo que creemos.  

Todos estamos llamados a implicarnos en el desarrollo de nuestras ciudades, en la vida política y en la vida pública. El Papa Benedicto XVI lo dijo: “Si nosotros, los cristianos, no asumimos nuestras responsabilidades públicas, otros lo harán.” Todos estamos llamados a ser responsables; de nosotros y de los demás.

¿Dónde radica la necesidad de comprometerse?

Lo que se está haciendo con la juventud en España es una negligencia que nos pasará factura muy pronto. Abocamos a los jóvenes a usar su cuerpo para el placer sin ninguna responsabilidad porque eso es más cómodo que ponerles límites. El aborto libre y gratuito es “la solución final” a esta gestión. Mientras, toda la sociedad repite como un mantra que “es por el bien de la mujer y un derecho”. Así hasta asumir este pensamiento como propio y bueno. La sociedad esta anestesiada.

Por eso es necesaria la labor del rescatador ante los abortorios. Estás allí,  muestras imágenes de abortos y te das cuenta de que las mujeres no saben lo que le van a hacer al bebé. Creen que no va a sufrir. Creen que es un pólipo o una peca gorda que te quitas de la espalda por si acaso

¿Qué ofrece un rescatador?

Nosotras estamos ofreciendo el último bote salvavidas para la madre y para el niño. Incluso para las mujeres que abortan: les ofrecemos ayuda porque el sufrimiento no se queda allí, se va con la mujer de vuelta a casa. Ella deja a su bebé en un recipiente  de plástico, pero el agujero de su alma y de su corazón se lo lleva a casa.

Les damos nuestros teléfonos personales y de la asociación y estamos las 24 horas del día pendientes de hablar con ellas cuando tienen un bajón, de llevarlas a confesar si lo necesitan… Este año incluso una rescatadora se va de vacaciones con una de las mamás que abortó en su momento, y está pasando el SPA [Síndrome PostAborto].

¿Cuáles son los principales obstáculos a vuestra labor?

Los criterios de las personas poco formadas. Nadie en su sano juicio puede defender hoy, después de ver cómo se forma la vida humana dentro del útero, que abortar ayuda a la mujer. ¿A qué la ayuda? ¿Le da un trabajo? ¿Le paga la hipoteca? ¿Le cura una enfermedad matar al niño? Hay que formarse intelectual y espiritualmente.

También nos gustaría tener un poco mas de apoyo de las administraciones públicas. Echamos en falta, por ejemplo, un local en Badajoz para poner el museo de la vida…

El aborto es el suicidio de toda la sociedad, de todo un país; y aceptarlo como un mal menor, aunque sea uno solo, no es una opción. 

¿Y cuáles los apoyos, o los frutos que compensan tanta dedicación?

Tenemos que estar muy felices y contentas, porque poco a poco se ven los frutos que está dando nuestra perseverancia. Los vecinos te saludan con suma amabilidad y nos llaman para ayudar cuando tienen cosas de bebés como carritos, cunas, etcétera, porque saben que nuestras mamás no tienen recursos.

Algunos de los niños rescatados ya ha cumplido su primer añito de vida y sus mamás nos envían las fotos del bautizo o vienen a saludarte desde otra ciudad. Es un nexo que no se rompe aunque no volvamos a vernos. Hace unos días recibí una llamada al móvil de una chica rumana a la que ayudamos a tener a su hija y no había vuelto a ver en todo el año; me llamó llorando para decirme que ese día había empezado a andar.  

Los apoyos y los alicientes para seguir adelante también los recibimos de nuestras propias familias, y de pensar que estamos trabajando para dejarles el mundo y la sociedad que deseamos. Aunque estamos “con la página en construcción” todavía, y sean ellos los que tendrán que terminarla.

¿Cómo colaborar?

Hay que formarse. Saber que a los dieciocho días el musculo del corazón de un bebé no nacido comienza a latir de forma independiente y autónoma te cambia la percepción del neonato. Saber que ese corazón impulsa su propia sangre y no la de la madre, es asombroso. Saber que sueña, que se le puede hacer un electroencefalograma a su cerebro… ¡Es una persona! Y a las personas el Estado las defiende, no las mata.

La Asociación Círculo AMAVI visita los colegios e imparte esta serie de conocimientos, que nuestros niños asimilan con ojos como platos y las boquitas muy abiertas. Necesitamos que los padres soliciten a las direcciones de los colegios nuestras visitas y exposiciones.

La Asociación Circulo AMAVI mantiene una cuenta abierta para casos extremos de necesidad en la Caixa nº 2100 4743 1902 000 80 886. A veces, el dinero también es necesario.