Mahmoud Al ‘Asali, el musulmán que dio su vida por los cristianos de Mosul

Mahmoud Al ‘Asali, el musulmán que dio su vida por los cristianos de Mosul

El profesor de leyes pagó con su vida el alzar la voz por los cristianos perseguidos de Mosul
La campaña "Yo soy iraquí, yo soy cristiano" responde a la "N" de "nazareno" con la que marcan las casas de los cristianos
Se les impone un desmesurado impuesto para "protegerles" si son cristianos
Papa Francisco: "Estoy con vosotros en la fe en Él, que ha vencido el mal"

El profesor de leyes de la Universidad de Mosul no aceptó callar ante la violencia contra de los cristianos, obligados a decidir entre la conversión al Islam, el pago de la jizya (impuesto islámico para los no musulmanes) o la fuga. Lo ha pagado con su vida.

REDACCIÓN HO.-No aceptó permanecer en silencio frente a la violencia en contra de los cristianos de Mosul, obligados a decidir entre la conversión al Islam, el pago de la «jizya» (impuesto islámico para los no musulmanes) o la fuga. Así, el profesor Mahmoud Al ‘Asali, que enseñaba leyes en el departamento de pedagogía de la Universidad de Mosul, tuvo el valor de denunciar abiertamente esta forma de brutal limitación que, según su opinión, va en contra de los preceptos del Islam. Un gesto que pagó con la vida: los milicianos del ISIL lo asesinaron ayer en Mosul.

Según informa Vaticcan Insider, la noticia fue dada a conocer en el sitio caldeo ankawa.com, uno de los más rápidos y actualizados a la hora de informar sobre el calvario que viven los cristianos en el norte de Irak. Entre todos los hechos dramáticos de estas horas, los que se ocupan del sitio quisieron que no se olvidara este gran acto de valentía por parte de un musulmán. El profesor Al’Asali sabía que estaba arriesgándose mucho: en Mosul todos saben que en Raqqa, la ciudad siria gobernada desde hace un año por el Estado Islámico de Irak y del Levante (ISIL), son muchísimos los activistas que luchan por los derechos humanos que han pagado con sus vidas por oponerse a la intolerancia del mismo. Sin embargo, Al’Asali no podía permanecer en silencio.

Campaña "Yo soy iraquí, yo soy cristiano"

Como Al’Asali muchos otros musulmanes lanzaron la campaña “Io soy iraquí, yo soy cristiano” ayer en Bagdad, como respuesta a las “ene” de “Nazarenos” trazadas en los muros de las casas de los cristianos de Mosul. Algunos de ellos se reunieron afuera de la Iglesia caldea de San Jorge con una pancarta en la que se leía esa frase. Después publicaron la foto en Facebook.

Sin embargo, estos gestos de valor son señales que no frenan la locura de los fundamentalistas del Estado Islámico. Siguiendo con su proyecto de limpieza étnica, el ISIL publicó hoy las tarifas de la “jizya”, el impuesto islámico “de protección” que deberían pagar todos los que no son musulmanes que quieran permanecer en Mosul o volver allí. La cifra indicada es de 450 dólares por persona al mes: una suma desmesurada para los que viven en el norte de Irak.

Hoy también llegó la noticia desde otro lugar cristiano lleno de historia en el norte de Irak y que cayó en manos del Estado Islámico: se trata del monasterio siro-católico de Mar Benham, muy cerca de Qaraqosh, la ciudad cristiana de la Llanura de Nínive, a donde escapó la mayor parte de los cristianos. En Mar Benham, la presencia monástica comenzó en el siglo IV. «Obligaron a los tres monjes y a algunas familias que viven en el monasterio a abandonarlo y dejarles las llaves», contó a la Fides el Obispo siro-católico de Mosul, Yohanna Petros Moshe. El monasterio, indicó el sitio Bagdadhope, había sido reestructurado en 1986 y se convirtió desde entonces en meta de peregrinaje para los cristianos y también para algunos musulmanes.

Papa Francisco: "Estoy con vosotros en la Fe"

Las comunidades católicas de rito oriental se suman con fuerza al llamado a favor de los cristianos perseguidos, en particular en Irak, pronunciado  por Papa Francisco durante el Ángelus del pasado domingo, 20 de julio:

"He recibido con preocupación las noticias procedentes de las Comunidades cristianas en Mosul (Iraq) y en otras partes de Oriente Medio, donde éstas, desde el inicio del cristianismo, han vivido con sus conciudadanos, ofreciendo una contribución significativa al bien de la sociedad. Hoy son perseguidos.

¡Nuestros hermanos son perseguidos, son enviados fuera, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada! Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas tanto perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe en Él ,que ha vencido el mal".