UNESCO: la Catedral de Córdoba se conserva tan bien por su uso católico continuado

UNESCO: la Catedral de Córdoba se conserva tan bien por su uso católico continuado

El dictamen de la Unesco saca los colores a la campaña laicista que trata de expropiar la Catedral
Firma la alerta de MasLibres.org en HO: No a la expropiación

Frente al alarmismo injustificado de la campaña laicista tratando de expropiar la Catedral a la Iglesia, como el que alentó Mayor Zaragoza, explicita que ha sido el uso religioso el que ha mantenido el monumento en el estado óptimo de conservación que hoy presenta. 

REDACCIÓN HO.-  La 38 sesión del comité de Patrimonio Mundial de la Unesco actualizó el pasado martes 24 de junio la declaración que refleja los valores de la Catedral de Córdoba y del Casco Histórico de la ciudad como bienes de Excepcional Valor Universal.  La declaración supone poner al día, elevandolo,  el rango de protección tanto del monumento como del barrio que lo rodea sobre las normas que actualmente rigen para los bienes que son destacados como Patrimonio de la Humanidad. La decisión de la Unesco llega en medio de la polémica por la intención laicista de expropiar a la Iglesia Católica el significado templo.

Firma en HO: No a la expropiación

Según informa el diario ABC, el Comité, reunido en Doha (Catar), aprobó el martes al final de la sesión de ayer la nominación de Excepcional Valor Universal para docenas de bienes de todos los continentes en un proceso que lleva en marcha varios años. La Unesco explica la declaración de Excepcional Valor Universal como el DNI del Patrimonio de la Humanidad. Todos los bienes desde 2005 han de contar de forma expresa con esta calificación, que se fundamenta en una serie de criterios objetivos que han de demostrarse por parte de los Estados miembros de la agencia de Naciones Unidas.

El Comité apenas realizó una serie de precisiones aobre el carácter normativo de la declaración, como en qué momentos es necesaria (por ejemplo, en caso de modificaciones de las condiciones de la declaración) y por qué se lleva a cabo. El Ministerio de Cultura ha aprovechado para poner al día las declaraciones previas al año 2005 -fecha de la última normativa en la materia- después de que la edición 37 del Comité, que tuvo lugar en San Petersburgo, no llevase a cabo las gestiones para ello.

Campaña laicista para expropiar la Catedral

Una plataforma laicista, alimentada por subvenciones públicas, reclama la titularidad pública del monumento. Personalidades como el exdirector general de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza, se sumaron a la campaña introduciendo un desbocado y falso alarmismo, al asegurar que el monumento entraría en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro, una especie de Unidad de Vigilancia Intensiva donde se encuentran aquellos espacios naturales y monumentos históricos que son maltratados por la actividad del hombre o por cuestiones puramente ambientales.

Lo cierto es que ni el informe del Ministerio de Cultura ni ninguna otra iniciativa de la Unesco hacen referencia, hasta el momento, a esta posibilidad como consecuencia de aspectos sobre la denominación del templo. La Unesco mantiene la denominación oficial que se utilizó en 1984 (La gran Mezquita, en inglés) y resalta, como riqueza del edificio, la suma de culturas que han pasado por él. La enorme influencia causada por la etapa musulmana, la impronta creada por los visigodos mediante la reutilización de materiales y estilos o la aportación de todas las épocas, desde la construcción del Crucero y las capillas al neomudéjar del siglo XIX.

El documento, de hecho, reconoce el papel de la Iglesia Católica como responsable del templo.  Asegura de forma explícita que ha sido el uso religioso el que ha mantenido el edificio en el estado de conservación que hoy presenta y que se considera óptimo.

La Catedral cumple este año treinta años como Patrimonio de la Humanidad, mientras que el Casco Histórico soplará sus veinte velas en la élite global de la Unesco. La declaración de Excepcional Valor Universal no significa, empero, que todo esté hecho. Su concesión implica, de manera automática, pasar un examen de la situación en la que se encuentra el monumento. En realidad, Córdoba tenía que pasarlo sí o sí. Hace diez años, los informes destacaron que había demasiado tráfico y advirtieron de los problemas que genera el turismo masivo.

Firma en HO: No a la expropiación