Cristianos de Pakistán: el martirio silenciado

Cristianos de Pakistán: el martirio silenciado

MasLibres.org, en Pakistán con los cristianos perseguidos
Ignacio Arsuaga y Miguel Vidal ofrecen numerosos testimonios
En defensa de Asia Bibi y de los que padecen por la fe a manos del fundamentalismo

MasLibres.org, en Pakistán por la libertad de Asia Bibi y de los perseguidos por la fe, recaba el testimonio de firmeza de los cristianos en Joseph Colony, barrio de Lahore asolado por el fundamentalismo islámicoque ampara la arbitraria ley antiblasfemia.

REDACCIÓN HO.-El presidente de HazteOir.org, Ignacio Arsuaga, y nuestro director de Campañas y portavoz de MasLibres.org, Miguel Vidal, prosiguen su difícil viaje a Pakistán, para procurar la libertad para Asia Bibi y ser voz de los cristianos perseguidos de Pakistán. Tras visitar en la mañana de ayer el Colegio Jesús y María de Lahore, que bajo la dirección de la religiosa española Pilar Vila-San Juan Sagnier responde a la violencia y al desprecio a las minorías y los más desfavorecidos con una ejemplar labor educativa y asistencial en favor de la convivencia y la paz, visitaron Joseph Colony, barriada cristiana de Lahore convertida en todo un símbolo del martirio silenciado que sufren los cristianos de este país asiático.

El barrio es objeto constante de la violencia del fundamentalismo islámico, azote que queda impune amparado por la arbitraria ley antiblasfemia. Situado en la misma localidad en la que residía Asia Bibi con su familia, sufrió uno de sus mayores ataques el pasado 9 de marzo, cuando una turba de musulmanes atravesó el barrio cristiano en el distrito Badami Bagh, incendiando casas y desplazando a más de 150 familias. Otras muchas que se quedaron sólo lograron subsistir gracias a la caridad, principalmente atendidos por la diócesis de Lahore que distribuyó materiales entre  las familias afectadas, luchando por reconstruir sus vidas.

Ante la violencia padecida, sólo les cabe aferrarse a la fe. Los cristianos temen represalias por parte de los incendiarios cuando denuncian, pues pronto obtienen la libertad bajo fianza en los tribunales y regresan a las calles, mostrando su deseo de venganza. 

Testimonios de firmeza en la fe

En Joseph Colony, Arsuaga y Vidal han recabado numerosos testimonios de firmeza en la fe cristiana, como el de la familia cristiana que muestra la fotografía, ha pasado 4 años en la cárcel por culpa de la llamada ley antiblasfemia, que prescribe la pena de muerte por difamación del profeta Mahoma y la cadena perpetua para los que profanan el Corán. Han recorrido las arrasadas casas del vecindario y visitado sus humildes iglesias. Los testimonios recabados por MasLibres.org evidencian como los miembros de esta comunidad representan muy a las claras la precaria vida de los 2,8 millones de cristianos de Pakistán, una pequeña minoría en un país de 170 millones de habitantes que carga con la peor parte de la ley antiblasfemia.

Las acusaciones de blasfemia y los ataques que padecen los cristianos se amparan constantemente en meros inventos, mentiras fabricadas y utilizadas por líderes religiosos islámicos para incitar a las turbas a atacar a las comunidades cristianas como esta humilde vecindad de LahoreJoseph Colony  fue por ejemplo víctima de la acusación de blasfemia cuando un residente llamado Sawan Masi fue acusado de hacer declaraciones "inaceptables"; los cristianos de la localidad fueron instados por la Policía a abandonar la zona por su "seguridad" y no se preocuparon de su propiedad; al regresar al día siguiente, se encontraron con que sus viviendas habían sido quemadas hasta los cimientos por una turba de 3.000 musulmanes. 

Violencia amparada por la ley antiblasfemia

La arbitraria norma ha amparado precisamente el inhumano e injusto padecer de Asia Bibi, que acumula años esperando la muerte en prisión, ahora además lejos de su familia, en la cárcel de mujeres de Multan. Nuevas cláusulas introducidas entre 1980 y 1986 durante el gobierno del expresidente Muhammad Zia-ul-Haq abrió la puerta a una interpretación amplia de la ley. Entre 1986 y 2013, los tribunales se han ocupado de 1.100 casos de blasfemia, la mayor parte contra los cristianos. Quienes denuncian eta situación y reclaman la abolición de la norma se exponen a perder la vida, como les ocurrió a los asesinados ministro de Minorías Religiosas Shahbaz Bhatti (Premio HO 2011) y al gobernador de Punjab Salman Taseer, a quienes la misma Asia Bibi defiinía desde prisión como auténticos "hombres buenos", al agradecer que lo dieran todo por defenderla y para denunciar la persecución islámica a las minorías religiosas. 

Los dirigentes políticos y jueces del país son muy conscientes del problema, pero el miedo a las represalias de los grupos extremistas religiosos llevan que se impongan la impunidad y el silencio. Ninguno de los principales partidos políticos, incluido el Partido Popular de Pakistán, han planteado la cuestión en sus programas electorales antes de las elecciones generales que se celebrarán el 11 de mayo, sabiendo que los que se atrevieron en el pasado pagaron un precio fatal. Como los citados Salman Taseer, asesinado por su propio guardia de seguridad, Malik Mumtaz Hussain Qadri, en enero de 2011, tras apoyar a Asia Bibi, condenada a muerte por no renegar de su fe cristiana o Shahbaz Bhatti, asesinado igualmente el mismo año por su fuerte oposición al mal uso de las leyes contra la blasfemia y tomar partido en defensa de esta madre de familia cristiana.

A medida que se acercan las elecciones, la comunidad cristiana incide en su total falta de representación en el Parlamento. La Asamblea Nacional tiene 10 escaños reservados para las minorías, entre los 272 miembros electos que la componen. Bajo el sistema actual, los cristianos y otras minorías sólo pueden votar por candidatos musulmanes de diversos partidos políticos y los asientos reservados de las minorías son otorgados a los partidos en proporción a los escaños que han ganado.

El Dr. Nazir S Bhatti, fundador del Pakistan Christian Congress (Congreso Cristiano de Pakistán), declara a IPS que su partido está en contra de esta práctica, e incide en que su electorado quiere elegir a sus propios representantes en razón de un voto-una persona. El pasado 15 de abril de Bhatti presentó una carta al comisionado electoral de Pakistán, instando a garantizar la seguridad de las minorías - cristianos, hindúes y ahmedia - que optan por permanecer lejos de los centros de votación.