El Gobierno chino empieza a derruir la gran iglesia protestante de Sanjiang

El Gobierno chino empieza a derruir la gran iglesia protestante de Sanjiang

El Gobierno reconoció, a principios de año, que el Cristianismo suponía "un peligro" para la zona
Para las autoridades, la difusión de la fe cristiana en la provincia es "demasiado excesiva", para las autoridades
Además, les parecía que el nuevo edificio era muy grande y su cruz, "demasiado alta"

También hay ordende destruir otras 10 iglesias en la misma provincia, en una campaña cuyo objetivo parece ser el de debilitar a la comunidad cristiana. A principios de año, las autoridades afirmaron que la difusión del cristianismo suponía "un peligro" para la zona.

REDACCIÓN HO.- Después de un mes de protestas pacíficas, las autoridades de Wenzhou han iniciado esta mañana la demolición de la Iglesia protestante de Sanjiang, oficial e inscrita al Movimiento de las Tres Autonomías.

Los fieles y los pastores acusan al Gobierno de haber infiltrado en la iglesia, ocupada pacíficamente desde finales de marzo para evitar su destrucción, a falsos cristianos para destruir los micrófonos allí colocados para grabar toda actividad que se desarrollase. Por el momento, la iglesia está rodeada de policías que no permiten a poder acercarse a nadie.

Un testigo ocular que prefiere salvaguardar su identidad cuenta: "He visto tres o cuatro excavadoras delante de la iglesia con intención de destruirla. Otras tres o cuatro máquinas estaban detrás, para demoler el edificio anexo al lugar de culto. Una entró hasta el interior. Hay unos 100 policías en la zona, imposible acercarse".

La protesta pacífica de los fieles se inició el 25 de marzo pasado, cuando las autoridades definieron la nueva iglesia como "ilegal", pese a contar con todos los permisos, y justificaron su destrucción por haber violado los cánones de construcción. El 3 de abril, las autoridades locales enviaron un aviso formal a la congregación protestante para advertirla sobre la demolición "dentro de 15 días", dado que la estructura "presenta riesgos de seguridad". El Gobierno envió el mismo día a miles de agentes de Policía a la zona para "convencer" a los cristianos de que salieran del edificio y para mantenerlos alejados durante la demolición. Desde entonces, unas 3.000 personas se turnaban dentro y fuera de la iglesia para impedir de forma pacífica a las excavadoras que iniciasen la demolición.

Según los fieles y los pastores de esta iglesia protestante, la decisión de derruir la iglesia esconde en realidad motivos políticos. Por una parte, está la polémica de la cruz (roja) que domina el techo y que fue definida por el secretario comunista provincial, Xia Baolong, como "demasiado alta", después de visitar el lugar. Por otro lado, figura el hecho de que con una estructura total que supera los 1.000 metros cuadrados, el templo es uno de los mayores edificios de la zona, por lo que están convencidos de que la voluntad real del Gobierno es la de debilitar la presencia cristiana en Wezhou, definida hace tiempo por el gran número de cristianos como la "Jerusalén de Oriente" y que aún hoy sigue siendo un bastión de la fe en China, según explica Asia News.

A comienzos de 2014, Feng Zhili, jefe de la Comisión de Asuntos Étnicos y Religiosos de Zhejiang, definió como "un peligro" la difusión del cristianismo en la zona ya que sería "demasiado excesiva".