Matan a un sacerdote y secuestran e intentan asesinar al obispo de Bossangoa, en República Centroafricana

Matan a un sacerdote y secuestran e intentan asesinar al obispo de Bossangoa, en República Centroafricana

"Todo el norte de mi diócesis está ocupado por la coalición rebelde Seleka"
El obispo y tres sacerdotes fueron conducidos a Sidot para matarlos
Se salvaron gracias a que su convoy fue detenido por la intervención de la comunidad internacional
El Viernes Santo fue asesinado el sacerdote Christ Forman Wilibona

Mons. Nongo-Aziagbia fue secuestrado en Semana Santa junto con tres sacerdotes por un grupo de rebeldes islamistas Seleka. El Viernes Santo fue asesinado un sacerdote de esta diócesis, el padre Christ Forman Wilibona.

REDACCIÓN HO.- Una gran desgracia, que me ha llevado lejos, a la zona este de mi diócesis”, dice Mons. Néstor Nongo-Désiré Aziagbia, Obispo de Bossangoa (al norte de la República Centroafricana) al describir a la Agencia Fides el secuestro del que ha sido víctima por parte de una formación de rebeldes Seleka.

“El miércoles, 16 de abril - explica a Fides Mons. Nongo-Aziagbia - con mi coche llevaba a tres sacerdotes de mi diócesis a su parroquia (la parroquia de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Bantangafo), cuando a eso de las 17 horas fuimos interceptados por los rebeldes de la coalición Seleka bajo el mando de un coronel que estaba en cargo en Bossangoa cuando los rebeldes ocuparon la ciudad”.

“Me llevaron ante la presencia de este coronel - dice el obispo - que me acusó de haber arruinado su plan para recuperar Bossangoa, por haber puesto a circular en Internet declaraciones difamatorias contra él, por haber recogido en Bantangafo información que yo habría pasado a las fuerzas internacionales presentes en Centroáfrica, la Sangaris (francesa) y la MISCA (africana), y, por último, de haber organizado la resistencia en la ciudad para evitar la reconquista de sus hombres”.

El obispo añade “los rebeldes me quitaron la cruz pectoral, el anillo episcopal y los paramentos sagrados que contenía en mi maleta. Luego yo y mis tres sacerdotes fuimos conducidos a Sidot para matarnos. A la altura de Kabo, en la frontera con Chad, nuestro convoy fue detenido por la intervención de la comunidad internacional y en especial del comandante de la zona local militar de Seleka, un general, que no estaba de acuerdo con el orden de ejecución emitida por su subordinado. Después de toda esta peregrinación, que duró todo el Jueves Santo, el Viernes Santo se nos condujo a Bantangafo donde el comandante de la MISCA nos recogió en helicóptero para llevarnos de vuelta a casa”.

Asesinato del sacerdote Wilibona

También en la diócesis de Bossangoa el 18 de abril, Viernes Santo, fue asesinado Don Christ Forman Wilibona. “Don Wilibona era uno de mis sacerdotes - dice a Fides Mons. Nongo - Aziagbia – que regresaba a casa en moto tras celebrar la Misa Crismal cuando se topó con un retén rebelde Seleka asociados con elementos Peuls (una población de pastores de fe musulmana, presentes en varios países de la región) que lo asesinaron, disparándole hasta 12 balas”.

“Don Wilibona murió en el acto – continúa el Obispo -. La población local trató de recuperar inmediatamente el cuerpo, pero sus asesinos impidieron momentáneamente tal acción. Por fin los habitantes de la aldea local han podido enterrar el cadáver, pero ha sido trasladado más tarde con la ayuda de la Cruz Roja, a la misión de Paoua, donde el P. Wilibona era párroco”. “Todo el norte de mi diócesis está ocupado por la coalición rebelde Seleka, que dictan la ley a pesar de la presencia de las fuerzas internacionales. Yo me pregunto: ¿para qué sirve su presencia en Centroáfrica?” concluye Mons. Nongo-Aziagbia.