Un sacerdote jesuita holandés, secuestrado y asesinado en Siria

Un sacerdote jesuita holandés, secuestrado y asesinado en Siria

En febrero habría rechazado su evacuación
"El pueblo sirio me ha dado mucho. Ahora que sufre debo compartir su pena"
"Es imposible que suframos y el mundo no haga nada", había afirmado

Terroristas asaltaron su casa y le asesinaron hoy de dos disparos en la cabeza. El P. Frans van der Lugt, de 75 años, muy apreciado en Homs, había rechazado su evacuación de la asediada ciudad: "el pueblo sirio me ha dado mucho. Ahora que sufre debo compartir su pena", dijo.

REDACCIÓN HO.- El sacerdote jesuita holandés Frans Van der Lugt fue secuestrado y asesinado hoy lunes en Siria por hombres armados no identificados, en la asediada ciudad de Homs, en situada el centro del país, según han informado los medios holandeses. El religioso, de 75 años, vivía en Siria desde principios de los 1970. Hombres armados se lo llevaron de su vivienda esta mañana y le asesinaron de dos disparos en la cabeza, ha informado el diario holandés Volkskrant, citando a superior de la orden de los jesuitas en Países Bajos. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) también confirmó la noticia.

Según el gobernador provincial, Talal al Barazi, el presbítero fue asesinado por hombres armados del Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, que irrumpieron abriendo fuego  en la Casa de los Jesuitas en el barrio de Bustán al Diwan, en el casco antiguo de la ciudad. Según el responsable político. Al Barazi indicó que aún no se había podido recuperar el cadáver, pero que la Media Luna Roja intentaría entrar en el casco antiguo durante el día de hoy para evacuar el cuerpo del cura.


Una ejemplar labor espiritual y humanitaria

El gobernador aseguró que Van Der Lugt vivía en la ciudad desde hace 40 años y que su labor espiritual y humanitaria era muy apreciada. El cura rechazó marcharse cuando se produjo la evacuación de civiles de los barrios asediados de Homs en febrero pasado.  "El pueblo sirio me ha dado mucho, mucha amabilidad, mucha inspiración y todo lo que poseo. Ahora que sufre debo compartir su pena y sus dificultades", explicó en febrero a través de internet. "Soy el único sacerdote y el único extranjero que queda. Pero no me siento como un extranjero, sino como un árabe entre los árabes", señalaba sonriente en el vídeo.

El propio sacerdote advertía en el vídeo del sufrimiento de la población de Homs"tenemos muy poca comida. La gente en la calle tiene el rostro cansado y amarillo [...] Hay hambruna pero la gente también tiene sed de una vida normal. El ser humano no es sólo estómago, también tiene corazón, y la gente necesita ver a sus familiares", explicó. Pocos días después, 1.400 personas pudieron ser evacuadas del casco antiguo de Homs en virtud de un acuerdo entre el régimen y los rebeldes negociado por la ONU, pero este hombre de ojos vivos optó una vez más por quedarse. "Es imposible que suframos y el mundo no haga nada", había afirmado, hablando en árabe.

El distrito de Bustán al Diwan es una de las áreas tomadas por los insurgentes en Homs, y está cercada por el ejército sirio.  En esta población, al menos 29 combatientes rebeldes murieron ayer por la explosión de un coche bomba en el barrio de Suq al Yach, en el centro. En territorio sirio también está secuestrado desde julio de 2013 el sacerdote jesuita Paolo Dall'Oglio. Las autoridades italianas creen que el religioso podría estar en manos de algún grupo islamista. Los cristianos constituían alrededor del 10 por ciento de la población de Siria antes del inicio de la guerra civil en marzo de 2011.