Gil Tamayo (CEE): "En la polémica de la Catedral de Córdoba hay mucho laicismo trasnochado"

Gil Tamayo (CEE): "En la polémica de la Catedral de Córdoba hay mucho laicismo trasnochado"

"Venir ahora en el siglo XXI con una desamortización decimonónica encubierta es haberse equivocado de época y de pueblo"
"Estoy seguro que hay problemas reales en Andalucía que exigen más la atención de la Administración regional"
Los Acuerdos Iglesia-Estado "están sirviendo eficazmente a una adecuada relación, en un espíritu de colaboración e independencia"
"El Estado no financia a la Iglesia, es sólo un mero intermediario entre la decisión de los contribuyentes y la Iglesia"
"Sólo en el campo de la enseñanza, os 2.465 centros católicos concertados suponen un ahorro al Estado de cuatro millones de euros"

"Venir ahora en el siglo XXI con una desamortización decimonónica encubierta es haberse equivocado de época y de pueblo", declara el portavoz y secretario general de la CEE, quien responde también con igual claridad a otros ataques laicistas.

REDACCIÓN HO.- Entrevistado por diariodesevilla.es, el portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, responde claramente al intento de expropiar a la Iglesia Católica la Catedral de Córdoba: "el obispo y el Cabildo Catedral de Córdoba han hablado muy claro -señala-. Personalmente pienso que es una polémica de una fuerte carga ideológica con ingredientes de laicismo trasnochado y populismo que ni respeta la historia ni la libertad religiosa".

"Venir ahora en el siglo XXI con una desamortización decimonónica encubierta es haberse equivocado de época y de pueblo", añade Gil Tamayo. "Estoy seguro que hay problemas reales en Andalucía que exigen más la atención de la Administración regional", concluye al respecto.

Acuerdos Iglesia-Estado 

Preguntado sobre posibles modificaciones en esta materia, señala el portavoz episcopal: "No. Los Acuerdos Iglesia-Estado son desde 1979 un magnífico marco legal que, en concordancia con la aconfesionalidad de nuestra Constitución, están sirviendo eficazmente a una adecuada relación entre la Iglesia y el Estado en un espíritu de colaboración e independencia".

En lo que se refiere a la financiación de la Iglesia, recuerda que "ésta se encuentra cada vez más en manos de los fieles y de los ciudadanos -creyentes o no- que deciden cada año con libertad elegir a la Iglesia católica en su declaración del IRPF como beneficiaria de su asignación tributaria por su labor espiritual, benéfica o social. El Estado no financia a la Iglesia, es sólo un mero intermediario entre la decisión de los contribuyentes y la Iglesia, como lo es también con respecto a las organizaciones beneficiarias de la asignación a los fines sociales".

Sobre si el entendimiento de la Iglesia es más fácil con un gobierno del PP que del PSOE, responde: "la Iglesia hace todo lo posible por un buen entendimiento con el Gobierno que han elegido los ciudadanos, sea el que sea, buscando siempre con independencia la colaboración en bien de los ciudadanos que en España son en su mayoría católicos".   No considera tampoco Gil Tamayo que España sea un país intolerante con la jerarquía eclesiástica: "Pienso que no. Basta acercarse a las parroquias de los pueblos y de las barriadas y ver cómo la gente quiere a sus curas", observa. 

Labor social de la Iglesia

Recuerda Gil Tamayo que en la Iglesia Católica "hay una tarea fundamentalmente espiritual que no es cuantificable en términos económicos, pero sí contribuye grandemente no sólo al fin salvífico de la Iglesia, sino también a la construcción social, a la convivencia ciudadana, a la solidaridad, a la cohesión familiar, a la cultura, etcétera. Dicho esto, también es posible establecer el impacto económico benéfico que supone para el Estado y la sociedad en general la actividad de la Iglesia. Lo damos a conocer cada año de forma auditada en la Memoria Justificativa de Actividades de la Iglesia Católica".

Así, continúa, "en el año 2011 las actividades ofrecidas por la Iglesia suponen la puesta en acto de una extraordinaria conjunción de recursos humanos y materiales, que de ser contratadas en el mercado, supondría un importe de 1.957 millones de euros. Más de 49 millones de horas anuales se dedican anualmente a la actividad pastoral por sacerdotes, seglares y voluntarios. Sólo en el campo de la enseñanza, los 2.465 centros católicos concertados suponen un ahorro al Estado de cuatro millones de euros. En actividad social y asistencial Cáritas y Manos Unidas destinaron en 2011 más de 302,5 millones de euros a los más pobres. Esto es predicar y dar trigo".  En este sentido, recuerda que "es verdad que la Iglesia, a través de las parroquias, de los religiosos y religiosas, y, sobre todo, de Cáritas, está ayudando en la crisis económica de forma heroica con sus voluntarios y recursos a muchas personas y familias necesitadas. A los pobres siempre les queda la Iglesia, que nunca les va a fallar".

Inmigración 

Interrogado sobre esta cuestión, señala el secretario general y portavoz de los obispos españoles que "el fenómeno de la inmigración es muy complejo y a la vez dramático y exige la cooperación de toda la clase política y de la ciudadanía por encima de intereses particulares. No basta con las políticas de contención en las fronteras, aunque hay que impedir la actuación de las mafias. Hay que ir más lejos ayudando a crear en los países de origen de los inmigrantes estructuras justas que respeten los derechos humanos y generen bienestar para que no tengan que emigrar. Además, hay que preocuparse por el día después de pasar la frontera a España, buscando la integración de los inmigrantes en la sociedad ya que son un aporte y no un peligro. La Unión Europea ha de implicarse más en la solución de este grave problema humano". 

Misión. El Papa

Por otra parte, Gil Tamayo insiste en que "la principal y permanente tarea que tiene encomendada la Iglesia en España y en cualquier parte del mundo es la de la evangelización. En cuanto a las prioridades, el Papa ha indicado tres concretas a los obispos españoles en la reciente visita ad limina de forma expresa: atención a la familia, la promoción de las vocaciones sacerdotales y el cuidado y cercanía de los más pobres. Mostrando siempre, en definitiva, el rostro de una Iglesia amable". 

Para que la Iglesia comunique de la mejor forma posible su mensaje, añade que "en mi opinión la clave está en la coherencia entre la identidad de la Iglesia y la imagen que de ella demos a través de los medios de comunicación para que la perciba el público. En otras palabras: trabajar para hacer llegar la vida real de la Iglesia a la gente, la de tanta gente buena entregada a los demás. Con respecto al cardenal Rouco, el paso del tiempo y la superación de prejuicios y tópicos nos darán la justa perspectiva para percibir su gran entrega al servicio de la Iglesia". 

Sobre una posible visita del Papa Francisco a España,  observa el sacerdote que  "es posible y lo deseamos vivamente. Hay un buen motivo para ello en el año 2015 al cumplirse el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús".