Expertos en la Catedral de Córdoba: "Nos cuesta creer que, con otro propietario, la conservación pudiera ser mejor"

Expertos en la Catedral de Córdoba: "Nos cuesta creer que, con otro propietario, la conservación pudiera ser mejor"

"Nos parece que el edificio está siendo conservado de una forma adecuada"
"Nos cuesta creer que con otro propietario, la conservación pudiera ser mejor"
Firma la alerta en HO: no a la expropiación

Los arquitectos conservadores responden en ABC a la polémica alimentada por la Junta de Andalucía. Si la Catedral permanece es "por el amor del Cabildo y de Córdoba". Casi 100.000 ciudadanos han firmado contra la expropiación.

REDACCIÓN HO.- En una extensa entrevista en exclusiva concedida al diario ABC, que puede leerse íntegra aquí, los expertos en la conservación de la Catedral de Córdoba, símbolo por excelencia de la ciudad, reflexionan sobre su trabajo en el templo, no hurtando una clara respuesta al ser preguntados sobre la forzada polémica en torno a su titularidad y la amenaza de su expropiación por parte del gobierno andaluz. Desde su conocimiento profesional, son contundentes: "Nos cuesta creer que con otro propietario, la conservación pudiera ser mejor". Mientras, suman ya casi 100 mil los ciudadanos que han firmado ya la alerta de MasLibres.org en HO para hacer frente al intento de expropiación.

Desde hace tres décadas Gabriel Rebollo y Gabriel Ruiz Cabrero se reúnen para repasar cada palmo del templo diocesano y Santiago Herrero, especialista en la etapa contemporánea del monumento, se ha unido al equipo en fechas más recientes. En su cita de esta semana, de la que se ausentó Ruiz Cabrero por motivos familiares, los otros dos arquitectos conservadores del símbolo por excelencia de la ciudad responden a las preguntas del diario ABC, y dejando claro que «no queremos que nuestro trabajo, que es dejarle el templo a la generación siguiente en unas condiciones iguales o mejores que las actuales, se vea contaminado por debates externos», no temen en expresar su parecer sobre la polémica, pues  «somos parte de la sociedad y es normal que nos formemos una opinión sobre el tema», aseguran Herrero y Rebollo en la cubierta de la Catedral. 

«Nos cuesta creer que con otro propietario la conservación pudiera ser mejor»

Preguntados sobre la oportunidad y necesidad del debate, responden: «como arquitectos estamos tan pegado a las tejas, a las piedras, a la luz, al espacio, que las polémicas de las que habla nos pillan un poco a trasmano. Pero queremos dejar claro que a nosotros nos parece que el edificio está siendo conservado de una forma adecuada, y que el Cabildo está haciendo un esfuerzo muy importante y en dos aspectos, que son las obras de restauración de entidad y, por otro lado, en las actuaciones que pueden pasar desapercibidas pero que son fundamentales para el mantenimiento diario, entre otras cosas porque se desarrollan en la cubierta. Y nos da pena que ese tipo de intervenciones, a las que se dedica no solo dinero sino también esfuerzo, no adquieran la relevancia pública que creemos que se merecen»

Interrogados directamente sobre si consideran que la Junta de Andalucía podría mantener la Catedral mejor que la Iglesia, concluyen directamente: «Nos cuesta creer que con otro propietario la conservación pudiera ser mejor. Aquí realizamos un seguimiento diario a la Catedral para resolver los problemas cuando aún son sencillos de subsanar sin esperar a que el problema sea grande. Pero hay que tener en cuenta que este edificio está conservado por una cuestión milagrosaSi uno repasa la historia de la arquitectura se da cuenta de que está llena de episodios de destrucciones, de tal modo que a veces la arquitectura tiene que componérselas con las ruinas. Por eso, la Catedral de Córdoba es un edificio excepcional. De todas las magníficas mezquitas que había en España, hay que preguntarse que qué fue de la mezquita de Granada, de Málaga o de Sevilla. Este edificio ha logrado permanecer por una serie de hechos milagrosos que se basan en el amor que Córdoba y el Cabildo le tienen», señalan recordando «la historia inagotable» de una Catedral que, si fue mezquita«antes fue basílica cristiana».

«La labor del Cabildo ha sido fundamental»

Sobre si les parce contradictorio que justo la institución que señalan como decisiva para la conservación del monumento esté ahora en el punto de mira por ser su titular,  los arquitectos responden: «a nosotros no nos gusta que nadie se cuelgue medallas. Aquí hay muchos protagonistas en la conservación del monumento queremos decir. Pero es cierto que han sido fundamentales tanto el Cabildo como la relación afectiva que los cordobeses sentimos por el monumento».

En ese sentido, recuerdan que «hay que partir del hecho histórico que fue no demoler la mezquita existente en 1236 sino intentar adaptarlo al nuevo rito. Ése fue uno de los momentos estelares del edificio. El siglo XIX es un claro ejemplo de cómo el Cabildo apostó por recuperar esa arquitectura magnífica que quedaba escondida tras la intervención barroca anterior. Así, en 1815 el obispo Trevilla restauró el arco de ingreso al Mihrab, se desmonta una capilla que había en ese punto de la matsura, y esa recuperación la hace el Cabildo, básicamente por un deseo de preservar ese edificio tan importante. Pero es que cincuenta años más tarde, el obispo Alburquerque quita el encalado que había en los arcos recuperando esa dualidad de tonos que hoy vemos».

Y concluyen: «todo el mundo debe ser consciente de que no se trata de un edificio que amontona diversas arquitecturas, sino de que es un edificio con una gran unidad aunque se haya construido durante mil doscientos años. Estamos en un sitio importantísimo no solo por su valor artístico sino también porque se trata de un documento histórico complejísimo. No estamos ante una única obra de arte, sino ante una suma de obras de arte. Porque este edificio es casi un libro de historia, como muchas veces comentamos entre nosotros. Nos encontramos ante un poema escrito en mil doscientos años, que ha ido incorporando versos a lo largo del tiempo que hacen cambiar el significado del poema».