Se suicida en Murcia una adolescente marroquí abocada a casarse con un hombre de 60

Se suicida en Murcia una adolescente marroquí abocada a casarse con un hombre de 60

"No quiero seguir viviendo", afirmó Fátima, antes de abandonar el pasado viernes precipitadamente el centro
Acababa con su vida, con el mismo pañuelo islámico que desde hacía meses cubría sus cabellos
Compartió su angustia en reiteradas ocasiones por haberse pactado su matrimonio con un hombre mucho mayor en Marruecos

Fátima se ahorcó con su pañuelo islámico, antes de sufrir el matrimonio pactado por su familia. Había compartido su angustia, pero la alarma no se hizo efectiva hasta que sus compañeras la escucharon determinada a quitarse la vida. En medio, lo habitual de esta práctica entre los musulmanes.

REDACCIÓN HO.- El cadáver de Fátima lo halló un vecino que paseaba a su perro. Pendía inerte de una torre de alta tensión, colgado del cuello por el pañuelo islámico que desde hacía unos meses siempre cubría sus cabellosLa adolescente marroquí de 16 años se quitó la vida el pasado viernes, 21 de febrero, en Roldán (Torre Pacheco, Murcia) después de alertar a sus amigas de Instituto Sabina Mora en Roldán, en aparente estado de desesperación y abatimiento, porque sus padres se disponían a llevársela a Marruecos para casarla con un hombre mucho mayor, de 60 años. «No quiero seguir viviendo», afirmó antes de abandonar precipitadamente el centro educativo. De la angustia de la joven, a tenor de los testimonios, parecían saber muchos, pero la joven no vio otra salida a su desesperación tras compartirla.  

El anuncio de Fátima el viernes llevó a sus amigas a alertar inmediatamente a uno de los docentes, lo que hizo que la alarma se extendiera con rapidez entre el colectivo de profesores. Aunque se movilizaron para tratar de localizar a la menor no fue posible evitar la tragedia. Para cuando alguien volvió a ver a Fátima no era posible devolverle la vida. Fuentes de toda solvencia, pertenecientes al equipo docente del instituto Sabina Mora de Roldán, confirmaron a este periódico que los hechos se habían desarrollado de la manera descrita. Explicaron que la muchacha llevaba un par de años viviendo en Roldán y que, de hecho, no hablaba todavía muy bien el castellano. Una circunstancia que en nada la ayudaba a la hora de sacar adelante los estudios con normalidad, a lo que se sumaba que la familia hacía periódicos viajes a Marruecos y eso la obligaba a perderse bastantes clases. La consecuencia es que cursaba el tercer curso de educación secundaria (ESO) en compensatoria, debido precisamente a las dificultades que tenía para seguir el ritmo de la mayor parte de sus compañeros.

Las fuentes mencionadas señalaron que el pasado curso acudía al instituto con la cabeza despejada, aunque este año ya se incorporó a clase con los cabellos cubiertos por el pañuelo islámico. Algo que en el instituto se relacionó con la circunstancia, confesada en repetidas ocasiones por Fátima entre sus amigas más íntimas, de haber sido prometida en Marruecos con un hombre de 60 años. Un compromiso que habría adoptado su familia y que a ella la habría sumido en un estado próximo a la desesperación, más comprensible todavía teniendo en cuenta los datos -facilitados desde ámbitos próximos a sus propios compañeros- que apuntaban a que acaba de iniciar una relación con un chico de su edad en Roldán.

Una angustia expresada

En los últimos tiempos, según las fuentes consultadas entre el profesorado, la chica se había mostrado especialmente preocupada por la amenaza de tener que viajar a Marruecos para ser casada contra su voluntad. Sin embargo, afirman, «nadie pensó que se tratara de algo inminente y mucho menos que Fátima pudiera hacer algo así». Todas las alarmas se dispararon el viernes, a la hora del recreo, cuando la muchacha expresó a unas amigas su determinación de quitarse la vida. De camino hacia la torre que eligió para consumar su suicidio envió sendos mensajes a su hermana y a una amiga, en los que se limitaba a despedirse de ellas, según fuentes de la investigación.

Distintas fuentes no oficiales insistieron en que además había dejado en el instituto su mochila y una nota, en la que se vincularía su decisión de quitarse la vida con ese aparente compromiso de boda en Marruecos. Miembros del equipo directivo del centro se negaron a confirmar o desmentir cualquiera de estos extremos. La noticia de que Fátima había sido hallada muerta estremeció a profesores y alumnos del instituto, que vivieron el resto de la jornada conmocionados. «Me parece estar viendo su sonrisa», confesó anoche un docente.

Vuelta a clase sin Fátima

La vuelta a clase hoy en el IES Sabina Mora, de Roldán, está marcada hoy por la ausencia para siempre de una de sus alumnas, Fátima. No es un regreso normal para sus casi 600 alumnos, procedentes de la pedanía pachequera, Balsicas y Los Martínez. El dolor ha inundado este fin de semana a estudiantes y vecinos, que ayer seguían dándole vueltas a qué le pasó por la cabeza a esta muchacha de 16 años.  Conscientes del riesgo de que este hecho dificulte el normal desarrollo de la labor educativa en el instituto, responsables políticos y técnicos del Ayuntamiento y de diversos departamentos de la Comunidad Autónoma se van a reunir hoy para decidir qué tipo de intervención psicosocial van a llevar a cabo en el centro de enseñanza.

Los representantes designados por la familia de la joven continúan realizando las gestiones para repatriar y enterrar el cuerpo en su ciudad natal, Oujda, una población de 600.000 habitantes, capital de la Región Oriental de Marruecos. De momento, los trámites para desplazar el cuerpo de la adolescente al tanatorio Virgen del Pasico desde Instituto de Medicina Legal de Cartagena no son todo lo rápidos que sus familiares quisieran, debido a dos circunstancias. Por un lado, el importe de la repatriación, en torno a 6.000 euros, que la familia no puede costear. Y por otro, los problemas burocráticos, al estar el caso investigado por la Justicia. Sobre la ayuda a la familia, el alcalde de Torre Pacheco, Daniel García Madrid,  ha comprometido su colaboración para la repatriación del cadáver: «estamos en contacto con ellos y vamos a hacerlo en lo que sea necesario». El primer edil declinó efectuar declaraciones, «por respeto a los allegados», sobre otras cuestiones relacionadas con la muerte de Fátima y la actuación que se va a desarrollar entre la comunidad educativa del instituto.

En lo que concierne a la vía judicial, el grupo de Mujer, Menor e Inmigración la Guardia Civil de Murcia y el Juzgado de Instancia e Instrucción número 5 de San Javier siguen con sus pesquisas. Según las fuentes jurídicas consultadas, se trataría de un caso «extremadamente complejo, que requiere de actuaciones muy cuidadosas», porque se trata de indagar en lo que el Tribunal Supremo ha dado en llamar «arcanos de la conciencia»; es decir, cuestiones muy difíciles de conocer o constatar, porque se encuentran en la mente de las personas.