El PSIB, MÉS e IU apoyan los llamamientos abortistas en Palma a atacar a los católicos en sus templos

El PSIB, MÉS e IU apoyan los llamamientos abortistas en Palma a atacar a los católicos en sus templos

La manifestación abortista de ayer en Palma, repleta de burlas, odio e incitación a la violencia contra los católicos
MËS y PSIB junto a IU apoyaron y justificaron ayer en Palma que las iglesias católicas sean atacadas por los abortistas
Los líderes proabortistas en Mallorca reivindicaron la sangría de más de 65000 abortos practicados en Baleares durante los últimos 25 años
La maternidad no es sujeto de atención por parte de Francina Armengol, cabeza del PSIB-PSOE en Baleares
La extrema izquierda en Palma apoya el negocio de los abortistas y se olvida de las mujeres embarazadas en riesgo de exclusión social

La Manifestación abortista de ayer en Palma justificó los asaltos a templos. Alentando al odio y haciendo mofa de los católicos, reivindican la sangría de los más de 65.000 abortos perpetrados en Baleares los últimos 25 años, en apoyo del negocio abortista y despreciando a la mujer embarazada en riesgo de exclusión.

REDACCIÓN HO / Derecho a Vivir DAV Baleares 16 de febrero 2014. - Tras las manifestaciones realizadas ayer los portavoces proabortitas en la marcha que estos grupos minoritarios realzaron en Palma, Derecho a Vivir (DAV) Baleares "comprueba y denuncia una vez más ante la sociedad Balear el desprecio del colectivo abortista, manifestado en las calles de Palma con la complicidad de Mes, PSIB e IU, a las mujeres embarazadas y a la vida por nacer, intentando que sus propuestas contra la vida se impongan a la mayoría con absoluto desprecio de las urnas, de la democracia y del estado de derecho".

Como señala Juan José Tenorio, delegado de DAV Baleares, "los abortistas renuncian al debate y a las propuestas constructivas para centrarse en la descalificación, el insulto y la agresión física a todo cuanto se opone a sus planteamientos, renunciado a la razón y la ciencia, aunque estas beneficien la vida de la mujer y del no nacido". 

Firma: no más impunidad para la violencia laicista

"Los abortistas no quieren condenar los actos violentos contra bienes y personas y declaran públicamente que los comprenden", denuncia Tenorio. Y ello, cuando "más de 65.000 mil abortos en los últimos 25 años de leyes abortistas en Baleares demuestran al fracaso de las políticas contra la vida y el desamparo al que se está sometiendo a la mujer embarazada en este drama  que nadie niega", concluye el delegado de  nuestra red local de Derecho a Vivir.

Por la senda de la ideología y de la violencia

Grupos minoritarios se manifestaron ayer por el centro de Palma de Mallorca, bajo el lema ‘Ni sumisas ni devotas. Nosotras parimos, nosotras decidimos’convocados por la autodenominada Plataforma en defensa al derecho al aborto , con la que se trata de reivindicar un falso derecho al aborto,  cuya invención se impuso con la Ley Aído, y constituida por diferentes organizaciones feministas, entidades sociales, sindicatos y partidos políticos de izquierdas.

Con ello rechazaban lo que llaman el “retroceso brutal” que supone el  Anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada, con el objetivo de exigir su retirada del texto del Ministerio de Justicia por entender que sólo responde a  “las demandas de un sector conservador y ultracatólico”. Con ello, trataban de hacer olvidar que fue una mayoría absoluta de casi once millones de españoles los que auparon al gobierno a un partido cuyo programa electoral recogía de forma expresa este compromiso de reformar la ley Aído y legislar en defensa del derecho a la vida.

La portavoz de Feministes en Acció, Lourdes Martín, frente a la evidencia científica sobre la existencia de una nueva vida humana desde la fecundación (Manifiesto de Madrid de 17 de marzo de 2009), seguía por la senda de los superados mitos ideológicos reprochando que la reforma negara que “la última decisión sobre nuestro cuerpo y sobre cuándo queremos ser o no madres”.

Justificación y aliento de la violencia contra los católicos

Llegando al culmen del despropósito, justificaba la violencia abortista contra los católicos en lo que supone una claro apología para este tipo de inaceptables ataques: refiriéndose asalto proabortista a la parroquia de Sant Miquel de Palma, el pasado domingo durante la Eucaristía –sobre el que ha presentado denuncia el Obispado de Mallorca, la portavoz de los manifestantes aún trataba de argumentarlo señalando que se dan “este tipo de acciones” como respuesta “a una agresión continuada durante siglos que hace la Iglesia contra las mujeres, que nos tratan como objetos”. “Cuando una jerarquía eclesiástica imponer su moral a un Estado laico, está continuamente insultando y reprimiendo e imponiendo su moral y forma de ser, hay este tipo de acciones y actuaciones”, justificaba.

Burla de los sentimientos religiosos

Aún insatisfechos con su incitación al odio y su justificación de la violencia contra los católicos, sumaban la burla: mujeres se mostraban disfrazadas de monjas embarazadas portando sobre sus vientres un cartel donde se podía leer: "Estas son las mujeres del PP". Lo hacían acompañadas de dos hombres vestidos de sacerdotes, que portaban un gran crucifijo. Y aún algunos medios locales la mofa les cae simpática, calificándolo en sus crónicas de “nota pintoresca”.

Políticos y docentes de izquierda

Entre los manifestantes, muchos con banderas inconstitucionales republicanas o con los colores del orgullo gay, había miembros del colectivo docente, unos con camisetas verdes, así como miembros de la Assemblea de Docents. Durante el recorrido tampoco se olvidaron de corearon lemas alentando a la violencia como "contra el patriarcado, acción directa".

No faltaron los políticos de izquierdas. Por parte del PSOE estaban presentes su secretaria general, Francina Armengol; la portavoz en Cort, Aina Calvo, o el senador Antoni Manchado, entre otros. Por parte de Més se pudo ver a David Abril y Fina Santiago.Eberhar Groske, Aina Díaz y Manel Carmona encabezaron la delegación de Esquerra Unida.

Firma: no más impunidad para la violencia laicista