La separación de los padres afecta negativamente al noventa por ciento de los menores

La separación de los padres afecta negativamente al noventa por ciento de los menores

La respuesta negativa en los hijos está presente en el 87 por ciento de los casos
El 90 por ciento de los hijos pequeños padece tristeza por la separación de sus padres
Los hijos mayores sufren en mayor medida enfado y miedo
Las nuevas parejas de sus padres, un "importante problema" para los hijos
Sin embargo, la ruptura familiar no supone mayor fracaso escolar, más bien al contrario

Según un estudio de la Fundación ATYME, la ruptura matrimonial produce en los hijos mayores, enfado, y en los niños pequeños, tristeza y miedo.

REDACCIÓN HO.- En el acto de presentación del informe 'Hijos, mediación y divorcio', que ha tenido lugar este viernes en La Casa Encendida (Madrid), la directora de los programas de Mediación de la Fundación ATYME, Trinidad Bernal, ha afirmado que "pese a las creencias populares, son los hijos mayores -junto con los adolescentes- quienes presentan los síntomas de enfado, mientras que los niños sufren tristeza y miedo".

En concreto, el texto recoge que la respuesta negativa ante la ruptura está presente en el 87 por ciento de los casos. En cuanto a las emociones negativas, apunta a que el 90 por ciento de los menores muestra síntomas de tristeza -frente al 68 por ciento de los adolescentes y el 62 por ciento de los mayores-, mientras que el enfado esta presente en el 38 por ciento de los hijos mayores, en el 16 por ciento de los adolescentes y en sólo un 3 por ciento de los niños.

Los adolescentes, por su parte, son los que más miedo pasan ante esta situación, presente en el 16 por ciento de los casos. Dentro de este colectivo, casi la mitad de los varones reconoce sentir tristeza por ver mal a unos de los padres, un porcentaje que se reduce al 30 por ciento en el caso de las mujeres, e intentan mantenerse al margen -el 14 por ciento-. En cualquier caso, el texto también demuestra que los adolescentes encuentran en ocasiones una sensación positiva de "alivio" al producirse la ruptura de sus padres.

De la misma forma, ha señalado que el trabajo de mediación "no puede evitar el sufrimiento, pero sí una recuperación más rápida". En este sentido, ha celebrado que en el 79 por ciento de los casos los hijos mantengan una buena relación con ambos padres.

De todas formas, Bernal advierte de que quedan muchas cuestiones por mejorar y reconoce un "importante problema" en la relación de los hijos con las nuevas parejas de sus padres. La relación es mala para el 67 por ciento de los adolescentes -así como para el 33 por ciento de los mayores-, siendo las mujeres quienes viven situaciones "de mayor tirantez".

Por otra parte, Bernal también ha insistido en que "no se puede unir ruptura con fracaso escolar". De hecho, ha aludido a los casos concretos de los jóvenes con los que han tenido contacto para asegurar que el 85 por ciento de ellos "mantienen o mejoran sus resultados académicos tras esta experiencia" y pide "acabar con esa falsa imagen".