La miseria moral de la extrema izquierda escupe odio en Twitter contra Cristina Cifuentes

La miseria moral de la extrema izquierda escupe odio en Twitter contra Cristina Cifuentes

Insultos intolerables pueblan la red de Twitter en contra de Cifuentes
Ninguna asociación feminista se solidariza con la delegada del Gobierno en Madrid
Una lamentable concentración delante de La Paz pidió que Cifuentes se fuera "a la privada"

La delegada del Gobierno en Madrid permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital de La Paz de Madrid con un traumatismo torácico severo y en estado grave a consecuencia del accidente de moto que sufrió este martes.

REDACCIÓN HO.- Twitter se llena de insultos y comentarios machistas de internautas que se dicen de izquierdas, contra la delegada del Gobierno de Madrid que permanece en estado grave en el hospital La Paz. Aquí, una muestra de la intolerancia, los insultos y el odio con la que desbordan los radicales de izquierda en la red social de Twitter.

Ninguna asociación feminista o progresista ha denunciado todavía los graves insultos que sufre la delegada del Gobierno, que permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos.

El político Gaspar Llamazares, de Izquierda Unida, también recurrió a la red social para referirse al accidente de Cifuentes y utilizarlo en contra de la gestión privada dentro de la sanidad pública, que promueve el gobierno del PP en la Comunidad de Madrid, y sobre la que nada deciden los delegados del Gobierno de la nación española.

Con mucha frecuencia cualquier discrepancia respecto a las tesis de la izquierda es sólo respondida con gran bajeza desde el totalitarismo, el insulto y el odio. Un ejemplo lo hemos tenido este jueves cuando algunos de los participantes en una concentración de trabajadores, delante de la puerta del hospital La Paz, convocados por los sindicatos, aprovechó para pedir que Cifuentes se fuera "a la privada".

Según el Huffington Post, fueron un centenar los que pidieron que Cifuentes fuese derivada a un centro privado. Al más puro estilo chekista, esto no había ocurrido nunca, ni siquiera con los peores asesinos en serie de ETA.