El Parlamento ruso aprueba proteger a la infancia de la propaganda homosexual

El Parlamento ruso aprueba proteger a la infancia de la propaganda homosexual

Casi por unanimidad: 436 votos a favor, de 450 diputados
También aprueba una ley en defensa de la libertad religiosa

El objetivo: "defender a los niños de la información que hace propaganda de la negación de los valores familiares tradicionales".

 

REDACCIÓN HO.- La Duma (cámara baja rusa) ha aprobado casi por unanimidad -436 de 450 diputados- una ley de protección a la infancia y juventud que prohíbe la propaganda sobre "relaciones sexuales no tradicionales" dirigiada a menores.

Protección a la infancia y a la familia, núcleo fundamental de la sociedad

La nueva legislación supone enmiendas en el código de infracciones administrativas que permitirán sancionar a quienes difundan información para formar a los menores en "orientaciones sexuales no tradicionales", o para "presentar como atractivas las relaciones sexuales no tradicionales". También podrán ser sancionados quienes se dediquen a difundir "la idea tergiversada de que las orientaciones sexuales tradicionales y no tradicionales tienen igual valor social" y quienes "impongan información sobre las relaciones sexuales no tradicionales que provoque el interés por esas relaciones".

Por todos estos conceptos se podrán imponer multas de 4.000 a 5.000 rublos (alrededor de 100 euros) a los sujetos físicos y multas de 40.000 a 50.000 rublos (unos 1.000 euros) a las personas con cargos y multas de hasta 1 millón de rublos o suspensión de actividades durante 90 días a las entidades jurídicas.

Y una ley en defensa de la libertad religiosa

También se ha aprobado la ley que endurece castigos contra los que ofendan los sentimientos religiosos, con 308 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones. Esta ley, aprobada en segunda y tercera lecturas, contempla hasta cinco años de cárcel y multas de 500.000 rublos (más de 4.000 euros) para los que ofendan sentimientos religiosos, y entrará en vigor el 1 de julio. Una ley que trata de evitar los sacrilegios y las profanaciones en los templos. Además, los que ofendan sentimientos religiosos no podrán ocupar cargos públicos durante dos años. Ambas leyes aprobadas en segunda y tercera lectura. Ahora, pasan a Cámara Alta (Consejo de la Federación) y luego tendrán que ser firmadas por el presidente.